Una filtración de Windows Central revela que Microsoft está probando una nueva función llamada "Low Latency Profile" .

Microsoft lleva años escuchando la misma queja sobre Windows 11: la interfaz tiene microcortes. Ese instante de retraso al abrir el menú Inicio, ese pequeño lag antes de que aparezca un menú contextual con clic derecho, esa milésima de segundo que separa el clic del resultado.
Son micro-frustraciones que por separado parecen insignificantes pero que, sumadas durante horas de trabajo, hacen que muchos usuarios sigan percibiendo a Windows 11 como un sistema más lento que Windows 10 en el uso cotidiano. Ahora, según una filtración de Windows Central, Microsoft podría tener la solución: una función llamada «Low Latency Profile» (LLP).
La idea detrás del LLP es conceptualmente sencilla pero técnicamente precisa. En lugar de mantener el procesador a su frecuencia base hasta que el sistema lo necesite, el Low Latency Profile anticipa el momento en que el usuario va a realizar una acción —como hacer clic en el botón de Inicio o en un elemento del escritorio— y eleva la frecuencia del procesador al máximo posible durante una ventana de entre 1 y 3 segundos, exactamente cuando más se necesita ese extra de rendimiento. En cuanto esa acción termina, el procesador vuelve a su frecuencia habitual para no desperdiciar energía.
Lo más importante: no requiere ninguna configuración por parte del usuario. El sistema operativo gestiona automáticamente cuándo activar y desactivar los picos de frecuencia, sin que el usuario tenga que acceder a ajustes de energía, perfiles de rendimiento ni opciones avanzadas.
Los usuarios del programa Windows Insider con acceso a las últimas builds de prueba ya han tenido acceso al LLP, y las primeras cifras son las siguientes:
El 70% en el menú Inicio es el número más llamativo porque es el elemento con el que más usuarios interactúan decenas de veces al día. En términos prácticos, si el menú Inicio tardaba actualmente unos 200 ms en aparecer completamente, con LLP activo ese tiempo se reduciría a unos 60 ms, una diferencia que el ojo humano percibe claramente como «instantánea» frente al antiguo «casi instantánea».
El LLP se encuentra todavía en una fase de pruebas internas muy temprana, según la filtración. Esto implica que Microsoft tiene que resolver varios problemas antes de lanzarlo al público general:elespanol+1
No hay fecha confirmada para el lanzamiento al público general, pero la dirección es clara: Microsoft quiere que Windows 11 deje de ser percibido como un sistema lento. El LLP se alinea además con el posicionamiento de los Copilot+ PCs —donde la fluidez y respuesta inmediata son atributos de marketing clave— y podría llegar como parte de una actualización de características de Windows 11 durante el segundo semestre de 2026, posiblemente en el marco del evento Build 2026 que se celebra en los próximos días.