El ajuste afectaría al último trimestre de 2026 y podría continuar en 2027. Samsung estaría priorizando los componentes para sus modelos Galaxy S y Galaxy Z, más rentables.

Samsung habría recortado aproximadamente un 20% la producción de Galaxy A prevista para el cuarto trimestre de 2026. Según fuentes de la industria citadas en un reporte surcoreano, la compañía ya habría comunicado los menores volúmenes a sus proveedores, en respuesta al aumento del precio de las memorias y a la presión sobre los márgenes de sus teléfonos económicos.
La comparación corresponde al plan de fabricación original para octubre-diciembre, no a una caída interanual confirmada de las ventas. Samsung todavía no ha anunciado oficialmente estos ajustes.
Una de las fuentes asegura que los pedidos de componentes para el cuarto trimestre están alrededor de un 20% por debajo del programa que Samsung definió a comienzos de año. El ajuste equivaldría a unos diez millones de unidades menos en el cómputo anual.
Otra fuente sostiene que la compañía pretende fabricar al menos un 10% menos de dispositivos Galaxy A en 2027. Las previsiones recogidas en el reporte apuntan, por tanto, a un cambio que podría extenderse más allá de este trimestre, aunque no se detallan los modelos ni los mercados afectados.
El principal problema sería el encarecimiento de las memorias, que ya representarían más de la mitad del costo de algunos teléfonos de entrada. A ello se suma la competencia por materiales utilizados en componentes como las placas de circuito impreso y los condensadores cerámicos multicapa.
Según las fuentes de la industria, esos materiales se están destinando prioritariamente a productos relacionados con chips de inteligencia artificial, que ofrecen mayor rentabilidad. Samsung habría mantenido hasta ahora una producción relativamente estable gracias a su acceso a suministros, pero estaría comenzando a reasignar piezas y materiales a sus Galaxy S y Galaxy Z.
Los Galaxy A representan aproximadamente el 70% de los envíos de smartphones de Samsung e incluyen modelos como los Galaxy A57, A37 y A17 5G. Reducir la fabricación de esta familia podría afectar el volumen total de la compañía, que despacha entre 230 y 240 millones de teléfonos al año.
Counterpoint había previsto en agosto que Samsung superaría a Apple en 2026 por apenas 0,1 puntos porcentuales de participación. Esa proyección deja poco margen: un recorte en los modelos de mayor volumen podría modificar la disputa por el primer puesto mundial, aunque todavía no permite anticipar el resultado final.
Una fuente del sector advierte que la reducción de producción podría traducirse en precios más altos. También plantea que futuros equipos podrían incorporar pantallas o cámaras de menores prestaciones y, aun así, costar más que sus antecesores.
Ese escenario coincide con una advertencia que Counterpoint formuló en marzo, pero no constituye un anuncio de cambios concretos en los próximos Galaxy A. Por ahora, no hay precios, especificaciones ni restricciones de disponibilidad confirmados para Chile.