Samsung reportó un beneficio operativo de $38.000 millones de dólares en el Q1 2026, el mayor trimestre de su historia.

Samsung Electronics acaba de publicar los mejores resultados trimestrales de toda su historia como compañía. Y es que la firma surcoreana registró un beneficio operativo de aproximadamente $38.000 millones de dólares en el primer trimestre de 2026, lo que equivale a un crecimiento de 755% respecto al mismo período de 2025, cuando la utilidad operativa fue de apenas $4.400 millones de dólares.
Por lo tanto, no estamos ante un buen trimestre, sino ante un salto histórico que reescribe los propios récords de la compañía. Es decir, en un solo trimestre Samsung ganó más de lo que ganó en todo el año 2025 completo.
Las ventas consolidadas alcanzaron los $100.000 millones de dólares, con un crecimiento del 68% respecto al primer trimestre del año anterior y un 41,7% por encima del cuarto trimestre de 2025. Sin embargo, los analistas del mercado esperaban cifras sólidas, pero no estas.
El consenso de los analistas proyectaba ganancias de alrededor de $25.000 millones de dólares y ventas cercanas a los $78.000 millones, lo que convierte a los resultados reales en lo que los analistas coreanos ya describieron como una «super sorpresa». Por lo tanto, la magnitud del resultado superó incluso a quienes mejor conocen las entrañas financieras de Samsung.
El motor detrás de esta explosión de ganancias es uno solo: los chips de memoria para inteligencia artificial. La división de semiconductores Device Solutions (DS) habría aportado aproximadamente el 95% del beneficio operativo total del trimestre, impulsada por la escalada brutal en los precios de la DRAM y la memoria HBM para centros de datos de IA. Es decir, los mismos chips que están encareciendo los smartphones y las PCs en todo el mundo son los que están llenando las arcas de Samsung a un ritmo sin precedentes.
Samsung es una de solo tres compañías en el mundo capaces de fabricar chips HBM avanzados, junto a SK Hynix y Micron. Por lo tanto, la demanda concentrada en un oligopolio tan estrecho explica en gran medida por qué los precios se dispararon y por qué Samsung pudo capturar una porción tan masiva del mercado. Sin embargo, la compañía no puede descansar: SK Hynix sigue liderando en la provisión de chips HBM para NVIDIA, y Samsung trabaja a contrarreloj para certificar su HBM4 en los estándares requeridos por los mayores clientes del ecosistema de IA. Por lo tanto, el liderazgo no está garantizado, aunque los resultados del trimestre muestran que la brecha se está cerrando.
La división de smartphones, en contraste, tuvo un trimestre sólido pero secundario. Se estima que la división MX, responsable del Galaxy S26 Ultra y la línea Galaxy, aportó cerca de $2.650 millones de dólares al beneficio operativo, menos del 5% del total.
Es decir, el negocio de teléfonos que durante décadas fue la cara pública de Samsung es hoy prácticamente irrelevante en la foto financiera de la compañía comparado con los chips. Sin embargo, esa misma división enfrenta competencia feroz de Apple y fabricantes chinos como Xiaomi y Huawei en los mercados emergentes.
De esta forma, Samsung Electronics entra al segundo trimestre de 2026 con el viento en la popa más favorable de su historia. Los analistas de Heungkuk Securities ya proyectan que el Q2 podría superar los $50.000 millones de dólares en beneficio operativo, lo que convertiría al primer semestre de 2026 en el período más rentable de cualquier empresa en la historia de Corea del Sur. La era de la inteligencia artificial, con su hambre insaciable de memoria y cómputo, está convirtiendo a Samsung en una de las mayores beneficiadas del boom tecnológico más importante de la última década.