Las filtraciones apuntan a que Samsung por fin adoptaría baterías de silicio-carbono en la serie Galaxy S27, con el Ultra como principal candidato.

Samsung estaría preparando un cambio importante en la batería de su serie Galaxy S27. Según los reportes que llegan desde Corea, la marca por fin daría el salto a celdas de silicio-carbono, una tecnología que ya han adoptado varios rivales chinos para aumentar la densidad energética sin aumentar demasiado el grosor del teléfono.
El modelo más señalado es el Galaxy S27 Ultra, que podría llegar con una batería de 5.500 mAh. Eso supondría una mejora frente a los 5.000 mAh que Samsung ha mantenido durante varias generaciones en su gama Ultra, aunque todavía quedaría por detrás de algunos competidores que ya superan con holgura esa cifra.
La gran ventaja del silicio-carbono es que permite meter más capacidad en el mismo espacio físico. En la práctica, eso ayuda a mejorar autonomía sin obligar a hacer un teléfono más grueso o pesado, algo clave en una gama alta donde Samsung siempre ha priorizado el diseño contenido.
Aun así, la adopción no estaría cerrada del todo. Parte de las dudas gira en torno al coste de fabricación y a la durabilidad a largo plazo, ya que algunos prototipos habrían mostrado problemas antes de alcanzar el objetivo interno de 1.500 ciclos de carga.
Pero en términos de teléfonos que integrarían esta nueva tecnología, se espera que no todos la integren. Es decir, solo podríamos verla en teléfonos desde el S27 Pro hacia arriba, con el Ultra como objetivo.
Por ahora, la información sigue en terreno de rumor, pero el cambio sería muy relevante si llega a materializarse. Samsung lleva años jugando a lo seguro en batería, y la serie S27 podría ser la primera en romper esa tendencia.