Samsung ha confirmado en su última llamada de resultados que la escasez de RAM no remitirá pronto y que la presión sobre el suministro podría durar hasta 2028. La demanda de memoria para IA está absorbiendo capacidad de fabricación y eso podría traducirse en más subidas de precios para móviles y otros dispositivos.

Samsung asegura que la crisis de la RAM seguirá siendo un problema serio durante varios años más. En su última llamada de resultados, la compañía dijo que no espera un aumento significativo de la oferta antes de 2028, lo que prolonga la tensión sobre el mercado de memoria.
El motivo principal sigue siendo el mismo: la demanda de memoria por parte de la industria de IA está desplazando capacidad de fabricación hacia servidores y centros de datos. Eso deja menos margen para cubrir pedidos de productos de consumo como smartphones, portátiles o consolas.
La empresa también advirtió que la demanda no atendida de 2026 se arrastrará a 2027, complicando todavía más la disponibilidad de componentes para los nuevos productos que lleguen ese año. En la práctica, eso significa que los fabricantes seguirán compitiendo por una oferta limitada.
Samsung es una de las tres grandes productoras de memoria del mundo, junto con SK Hynix y Micron, y entre las tres concentran gran parte del suministro global. Por eso, cualquier aviso de la compañía sobre el mercado de RAM tiene un peso especial para toda la industria.
La consecuencia más visible para los consumidores podría ser una nueva ronda de subidas de precio en teléfonos y otros equipos electrónicos. Si la memoria sigue cara y escasa, los fabricantes tendrán pocas opciones: absorber el coste o trasladarlo al precio final.
La lectura es clara: la crisis de la RAM no solo no se está acabando, sino que puede empeorar antes de mejorar. Para quienes piensan comprar un móvil nuevo, eso no son buenas noticias.