Review Fitbit Sense

El mercado de los smartwatch lo dominan las grandes empresas como Samsung, Apple o Huawei, pero uno de los pioneros de la industria siempre fue Fitbit, quienes se han mantenido en el mercado con dispositivos muy interesantes, como la línea Versa o la línea Charge, los cuales siempre tienen el foco puesto en la medición de actividad física y la salud. El Fitbit Sense no es ninguna excepción, por supuesto. 

Este foco ha hecho que sus relojes llamen la atención y que siempre sean super recomendables, pero la verdad es que el resto de fabricante, después de todos estos años, también pueden presumir de lo mismo pero ofreciendo una experiencia de smartwatch superior en algunos sentidos. 

La respuesta a eso es Fitbit Sense, el nuevo smartwatch tope de gama de la empresa que recientemente ha sido comprada por Google, que incorpora una serie de biosensores que lo diferencian de toda la competencia y que es un sucesor “espiritual” del ya icónico Fitbit Ionic. El Sense ha sido lanzado junto al nuevo Versa 3 –con el que comparten muchas similitudes– y promete una experiencia de salud y conectividad de primer nivel, con un renovado sistema operativo y un diseño atractivo. 

ModeloFitbit Sense
PantallaAMOLED 1,58 pulgadas, 360 x 360 pixeles
Pantalla siempre encendida
HardwareDiseño en aluminio y acero inoxidable.
Altavoz
Micrófono
Motor de vibración
Resistencia al agua hasta 50 metros
ConectividadBluetooth 5.0 BLE
GPS + GLONASS
Wi-Fi
NFC
SensoresSensor óptico multirruta de frecuencia cardiaca.
Sensores eléctricos para aplicaciones de ECG y EDA.
Sensores de luz roja e infrarroja para la monitorización de la saturación de oxígeno (SpO2).
Giroscopio.
Altímetro.
Acelerómetro de tres ejes.
Sensor de temperatura cutánea.
Sensor de luz ambiental.
BateríaTiempo de carga: (10-80 %): Aproximadamente 40 minutos
Hasta 6 días
SoftwareFitbit OS
Google Assistant
Amazon Alexa
Fitbit Pay
Medidas40,48 x 40,48 x 12,35 mm 45,9 gramos
PrecioCLP $289.990 – USD $329

Diseño y hardware

El diseño que nos presenta el Fitbit Sense es bastante similar al que ya vimos en los anteriores relojes Versa de la empresa, pero utilizando mejores materiales y refinando aspectos como los bordes curvos en la pantalla. Al final, se siente como un refinamiento y una culminación de todo el trabajo que ha venido haciendo Fitbit durante los últimos años, incluso en Sense han optado por el botón capacitivo que incorporan el Charge 4.

La única diferencia a nivel estético respecto al Versa 3 es que el Fitbit Sense posee un marco de acero inoxidable alrededor de su cuerpo de aluminio que lo hace ver un poco más premium que su hermano pequeño. 

Me hubiese gustado que en vez de usar el mismo diseño de Versa 3, se hubiese tomado el diseño de Ionic, el cual me gustaba bastante porque era un smartwatch cuadrado que no se asemejaba al Apple Watch y de alguna forma le daba un toque más distintivo al smartwatch tope de gama de la empresa. Ojo que no tiene nada de malo que se parezca al Apple Watch porque es un diseño excelente. Respecto al reloj de Apple, el Sense es un poco más curvo en todas las direcciones.

En los costados el reloj no tiene botones físicos, ya que como les decía, el Fitbit Sense utiliza un botón que responde a la presión, lo cual está excelente a nivel de diseño, pero esto implica que el botón puede presionar muy fácilmente haciendo un movimiento de extensión de muñeca y al andar en bicicleta me ha parecido un problema, aunque luego me acostumbré a usarlo un poco más arriba en esa situación en particular. 

Un punto a destacar de su diseño son sus correas, las cuales han sido rediseñadas con un diseño “infinito” que esconde lo que sobra dentro de la propia correa –al igual que las correas de Apple Watch–. La correa por defecto es plástica y es super cómoda, pero la correa de tela, que se vende por separado, me ha gustado aún más y me atrevería decir que son las únicas correas que he probado de marcas que no sean Apple que me han gustado tanto como las del Apple Watch.

Eso sí, Fitbit ha vuelto implementar un nuevo sistema de unión entre las correas y el reloj, el cual por fin es simple y bonito, y en este sentido, es una lástima que no se puedan utilizar todas las correas disponibles para Versa 2 o Versa 1. El nuevo sistema de liberación rápida –como lo han denominado– funciona de forma rápida, segura y hace que el diseño del reloj se vea mejor. 

Como siempre en los relojes inteligentes, en la parte de atrás se ubican los sensores encargados de medir la actividad física, a los que Fitbit le llama “núcleo de biosensores”. Aquí se ubican bastante de las novedades y diferencias que tiene el Sense respecto al Versa 3 y que le hacen ser uno de los smartwatch de salud más completos.

Respecto a su pantalla, el Sense cuenta con un panel AMOLED de 1,58 pulgadas, siendo este el único tamaño, y para decir verdad, la pantalla es excelente. Su resolución es de 360×360 y su brillo máximo es muy bueno, viéndose súper bien incluso bajo un fuerte sol y aprovecha las bondades de Always on Display de forma sobresaliente.

Fitbit OS y funciones de smartwatch

Así como el resto de empresas se han acercado a Fitbit en la medición de actividad física, Fitbit no se queda atrás respecto a las funciones de smartwatch, actualizando su Fitbit OS para convertirse en un sistema que funciona sorprendentemente bien y que aunque su tienda de aplicaciones no es tan extensa como las de Google o Samsung, deja en verguenza a las otras opciones en Android, como los relojes de Huawei o Xiaomi.

De acuerdo a mi amplia experiencia con los relojes inteligentes, Fitbit propone un software que ofrece todo lo necesario para tener una experiencia buena a la hora de utilizar funciones y aplicaciones de smartwatch, aunque sigue siendo un poco más básico. 

El nuevo Fitbit OS mantiene la base de los anteriores relojes, cuenta con una pantalla de inicio que podemos personalizar con diferentes “formatos de reloj” –algunos de ellos compatibles con la pantalla siempre encendida–, deslizando hacia arriba se puede acceder a la aplicación Hoy, en donde se puede ver los datos de actividad física y salud recolectados por el reloj, y también el pronóstico meteorológico con un acceso directo a la app del tiempo.

Respecto a los formatos de reloj, me han gustado bastante algunas opciones que ofrece Fitbit, pero la mayoría me han parecido un poco vacías. Las opciones disponibles de terceros son muchas, pero casi todas son de pago. Tampoco son muy personalizables y no hay soporte alguno de “complicaciones” en el sistema.

Deslizando hacia abajo se accede a las notificaciones, que como en cualquier reloj que no tenga Wear OS, no agrupa notificaciones por aplicación o conversación, pero que al final funciona de forma estable y simple, permitiéndonos responder con una transcripción de la voz o respuestas predeterminadas, y marcar como leídas las conversaciones. A la izquierda de la pantalla de inicio ahora tenemos ajustes rápidos para activar o desactivar algunas funciones como el modo No Molestar o el Modo Sueño, o regular el brillo o volumen. 

Para seleccionar una aplicación instalada existen dos formas, la primera es deslizar hacia izquierda para acceder al menú de aplicaciones instaladas, el cual puede personalizarse para poner las aplicaciones más usadas donde nosotros queramos y la segunda es un menú de acceso rápido que se puede desplegar al hacer una doble pulsación sobre el botón lateral. En este menú aparecerán cuatro aplicaciones o accesos directos que nosotros seleccionemos, como pueden ser las apps de Ejercicio, Alarmas, Spotify o Fitbit Pay, entre otras. Respecto a Spotify, la aplicación no puede almacenar música de forma local, por lo que no se podrá reproducir música si no tenemos el teléfono con nosotros.

Una de las funciones que más he utilizado es el Despertador Inteligente, que consiste en que al colocar una alarma, por ejemplo a las 9:00, el reloj reconoce cuál es el momento adecuado para despertar dependiendo de la calidad de nuestro sueño. Por lo que te despertará antes en caso de que hayas descansado bien. El motor de vibración es excelente y las alarmas en el reloj son súper convenientes para que despertar sea un poco más agradable.

Otra forma de acceder a alguna aplicación es mantener presionado el botón lateral, ideal para seleccionar el Asistente de Google y hacer cualquier acción que permita hacer el asistente, como poner música, iniciar un entrenamiento o encender una luz de la casa. Aunque lamentablemente, el Asistente de Google aún no funciona en nuestro país de forma oficial y para hacerlo funcionar, debe seleccionarse el país Estados Unidos en la aplicación de Fitbit. Inentendible porque funciona en perfecto español.

Otra de las funciones interesantes que posee el Sense es Fitbit Pay, que básicamente transforma tu reloj en una tarjeta de crédito compatible (BCI, Falabella o Ripley). Para usar Fitbit Pay sólo se debe acercar el reloj al terminal de pago y el pago se realizará utilizando el chip NFC presente en el Sense.

Por último, el Fitbit Sense también es capaz de contestar llamadas directamente desde el reloj, siempre y cuando este esté conectado al teléfono a través de Bluetooth. 

Actividad física y salud

El Fitbit Sense es definitivamente un smartwatch a considerar para los usuarios que buscan no solamente un reloj que sea capaz de ofrecer funciones de smartwatch, sino que buscan mejorar su salud. La incorporación del núcleo de biosensores en la parte trasera lo hace resaltar a nivel de funciones de salud si lo comparamos con otras opciones, como el Apple Watch o el Galaxy Watch Active 2.

Si bien la medición de actividad física es similar a dichos smartwatch, las funciones de salud presentes en el Sense lo hacen destacar un poco más en el papel –siendo este uno de los factores que también lo diferencian de Versa 3–, ya que los sensores eléctricos son exclusivos del Sense. Aunque para variar, en nuestro país tenemos limitadas algunas funciones.

Funciones de salud

En teoría, el Sense es capaz de realizar un electrocardiograma (ECG) para ayudarte a saber si tu corazón está en buen estado, pero al igual que la medición de la saturación de oxígeno en sangre (SpO²), estas funciones no están disponibles en nuestro país. Esto es una verdadera tontería, ya que estas funciones de salud son las principales diferencias entre Sense y Versa 3, por lo que mientras no las habiliten, no tiene ningún sentido preferir el Sense por sobre el Versa en Chile.

Pero bueno, también hay una serie de funciones de salud que no están limitadas y que son super interesantes. 

Primero tenemos el Escáner EDA, que permite medir la actividad electrodérmica de nuestro cuerpo a través de nuestra piel analizando la sudoración del cuerpo para así determinar los niveles de estrés que tenga el usuario y que posteriormente se analizan en la app de Fitbit para determinar la capacidad de respuesta del usuario, los patrones de sueño y el equilibrio del esfuerzo. La idea es que el usuario conozca la respuesta de su cuerpo al estrés.

Los niveles de estrés se pueden visualizar a través de la app, con una puntuación que va de 1 a 100, y mientras más alto sea esta puntuación, menos son los signos de estrés que muestra el usuario.

Otro aspecto diferenciador de Sense es el control de la temperatura a través de su sensor de temperatura cutánea. Este sensor funciona cada vez que te encuentras durmiendo y te informa de la variación de tu temperatura cutánea, que es distinta a la temperatura corporal que se mide con un termómetro. La verdad es que en ningún momento entendí para qué puede servir esta estadística, pero la temperatura puede variar en las noches dependiendo de la ropa de cama, la temperatura ambiente, el ciclo menstrual o la aparición de fiebre, por lo que si la variación es mucha, supongo que deberías preocuparte un poco.

Una función muy útil es la que permite al reloj notificarte cuando tu frecuencia cardiaca sea muy baja o elevada respecto a tus pulsaciones habituales, y obviamente si esto llega a ocurrir –que no es mi caso– deberías acudir a un doctor rápidamente.

En cualquier caso, ninguno de los resultados que te ofrezca el Sense –o cualquier otro smartwatch– debería ser tomado como un hecho, y siempre es más recomendable acudir a un doctor o especialista para determinar tu estado de salud. 

Medición de actividad

En esta oportunidad no hay muchas novedades respecto a lo que siempre ha ofrecido Fitbit con todos sus tracker de actividad y relojes inteligentes que cuentan con sensores de ritmo cardiaco y GPS, aunque en el Sense esto último está integrado y no se necesita tener el teléfono cerca para mapear tus rutas y ver las distancias recorridas en tiempo real. 

El Fitbit Sense cuenta con 20 modos de ejercicios disponible para registrar de forma manual a la hora de entrenar, incluyendo la natación, el tenis, caminatas, entrenamiento de pesas, yoga, entre otros. Lo interesante es que muchas de estas actividades son reconocidas de forma automática gracias a SmartTrack, una función que reconoce la actividad que estás realizando por una determinada cantidad de minutos y todo queda registrado en la app. Esta función es súper útil porque hay muchas veces en las que uno simplemente olvida registrar actividades de forma manual. 

Por supuesto que el reloj mide cosas básicas de tu actividad diaria, como tus pasos, las distancias recorridas, los pisos subidos, las calorías quemadas y los minutos de actividad, siendo todo registrado para verlo en cualquier momento en la pestaña Hoy del reloj o en la aplicación de Fitbit. 

Otra función que ha sido mejorada respecto a anteriores versiones gracias a Fitbit Premium, es la medición del sueño, la cual ahora ofrece más detalles de cómo pasas tus horas de sueño, no solamente separando entre sueño ligero, profundo y REM, sino que ahora han implementado un sistema de puntuación y la aplicación te ofrece detalles como que tan inquieto has estado en la noche o la media de tus pulsación por minuto mientras duermes.

Fitbit Premium y app

Fitbit ofrece un servicio de pago llamado Fitbit Premium a través de su aplicación, el cual tiene un costo mensual de CLP $7.770 y Fitbit Sense y Versa 3 vienen con 6 meses de servicio de manera gratuita.

Fitbit Premium te da acceso a Fitbit Coach, una aplicación disponible para Android, iOS y los relojes de la empresa, que ofrece distintas rutinas y programas de entrenamiento, con videos guia disponibles para todo tipo de usuario, ya seas un principiante o no. 

Además, nos permitirá acceder a análisis avanzados de sueño, desafíos personalizados y un informe de bienestar, que podemos solicitar en cualquier momento y nos ofrecerá un resumen de los últimos 30 días de todos tus datos de salud, incluyendo estadísticas sobre la salud cardiaca, peso, sueño y actividad diaria, pudiendo ver el progreso. Este resumen puede llegar a servir a la hora de ir a una consulta con un especialista y poder analizar tus datos de vida activa saludable.

Por otra parte, la aplicación de Fitbit no solo ofrece todos los datos recolectados por el reloj, además es una red social en donde se puede seguir el progreso de tus amigos que usen dispositivos de la empresa e incluso se pueden crear desafíos para ver quién es el que consigue más pasos en un día, por ejemplo. En el fondo es lo mismo que ofrecen otras empresas. 

Cabe destacar que la aplicación de Fitbit en todo momento trata de enseñar y educar al usuario sobre qué es y para qué sirve cada uno de los datos que se recolectan, y esto, en el fondo, beneficia la mejora de la salud de los usuarios a través de la información. 

Rendimiento y batería

El rendimiento de los Fitbit no es un punto destacable, si bien no hay problemas en el día a día como para arruinar la experiencia, no la puedo considerar una experiencia rápida y fluida. Eso si, se desempeña mejor que las opciones de Huawei, pero está lejos del rendimiento y animaciones que ofrecen los wearables de Apple y Samsung. 

El reloj no sufre de lag al abrir o cerrar aplicaciones, pero tampoco es que haga las cosas de forma rápida, el Sense se toma su tiempo para dar una experiencia buena.

Este rendimiento equilibrado beneficia muchísimo la autonomía del reloj, la cual puede llegar a los 6 días de uso sin necesitar una carga, aunque si activas la pantalla siempre encendida, esta autonomía se reduce a 2 o 3 días de uso, lo que tampoco está mal. Yo lo he usado siempre con la pantalla encendida y llegó a la mañana siguiente a la carga con alrededor de 60% de batería. Mientras me ducho lo dejo cargando y el reloj nuevamente llega al 100% y nunca he tenido ningún problema de batería.

También hay que destacar dos cosas importantes, lo primero es que –por fin– Fitbit ha actualizado el método de carga de sus relojes, que aunque sigue ocupando pines, el cargador ahora se acopla utilizando imanes y no ese molesto “clip” que utilizaban en todos sus wearables.

Lo segundo es que han incorporado carga rápida, aunque en la caja no se incluye un cargador, cualquier cargador que ya tengas en casa para tu teléfono puede servir. Si conectas el teléfono a un computador, el reloj carga lentamente, lo que para mi uso no ha sido un problema. Fitbit promete que el reloj puede durar todo el día con tan solo 12 minutos en el cargador.

¿Vale la pena?

El Fitbit Sense es un reloj que me ha encantado, es definitivamente el mejor smartwatch que ha fabricado la empresa y si lo que estás buscando es un reloj que te ayude a mejorar tu salud, el Sense es la mejor opción.

El hardware del reloj es de primer nivel, cuenta con una pantalla excelente, un diseño muy bonito que se ve bien en muñecas de hombre y mujer, y que se puede personalizar de muchas formas. Su software ha mejorado bastante, ofreciendo una autonomía mucho mejor que su competencia.

El Apple Watch o el último Galaxy Watch ofrecen sistemas operativos con un mejor rendimiento, con más aplicaciones y con mejores animaciones, pero el Fitbit Sense cumple con todo lo básico de buena forma y te dará una mejor experiencia de actividad física y salud. Además, la aplicación de Fitbit sigue siendo una de las mejores en términos de recolección de datos y gráficas de tu actividad.

Aunque hay un dato importante a considerar, el Fitbit Versa 3 cuesta 50 mil pesos menos y te dará lo mismo a nivel de experiencia de usuario y diseño, con la ausencia de sus biosensores enfocados en salud, como lo son los sensores eléctricos para aplicaciones de ECG y EDA, el sensor de temperatura cutánea y los sensores de luz roja e infrarroja para la monitorización de la saturación de oxígeno en sangre, que por cierto, al momento de publicado este review, aún no está disponible en nuestro país.

Yo soy una persona a la que le gusta harto la actividad física y ser una persona saludable, y el Sense es un smartwatch que se ha ganado mi muñeca porque es el primer reloj que pruebo que lleva lo anterior a otro nivel.

El Fitbit Sense está disponible en Chile a un precio de CLP $289.990.

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