Review Apple MacBook Air con M2

Desde que Apple lanzó la primera generación de sus procesadores propios, sabíamos que se venía algo realmente especial, y efectivamente así fue. Nos encontramos con una revolución absoluta: una potencia tremenda y una batería sorprendente.

Solo faltaba un computador que, desde sus entrañas, se alineara con ese sentido de renovación. Acá llegaron los nuevos MacBook Pro, que efectivamente tenían todo nuevo, incluyendo un espectacular diseño y componentes, pero a un precio muy elevado para la mayoría de los mortales. Faltaba algo que cumpliera todo lo anterior, pero a un precio más abordable.

Y es justamente aquí donde aparece el nuevo MacBook Air, con un diseño completamente renovado e incorporando toda la potencia del nuevo chip M2 de Apple, Hemos tenido la oportunidad de probarlo por algunas semanas y ya estamos listos para contarles qué nos pareció. ¡Vamos con el review!

Adiós al clásico aspecto del Air

Si nos fijamos en los anteriores modelos del MacBook Air, todos tenían una figura muy similar y, a estas alturas, bien característica. Con el nuevo modelo Apple ha hecho borrón y cuenta nueva. Ahora nos encontramos con un diseño industrial muy similar a los nuevos MacBook Pro, pero manteniendo su esencia de delgado y liviano.

La estética (al igual que sus hermanos mayores) es muy de formas cuadradas con los bordes redondeados. El diseño es muy limpio y minimalista, como suele ser la tónica de Apple, pero en esta generación siento que han dado un paso gigantesco y se siente mucho más maduro.

Al momento de abrirlo, nos encontramos también con el mismo layout de teclado que veo en los nuevos MacBook Pro y un trackpad que –a estas alturas– ya es muy familiar. Eso sí, lo que no encontramos a simple vista son parlantes, los que ahora se encuentran situados debajo del teclado. Ah, y sí, también tenemos Touch ID desde el modelo base.

Si miramos en el lado izquierdo, tenemos los mismos 2 USB C que encontrábamos en la generación pasada, pero ahora se suma en un retorno glorioso el cargador MagSafe. Esto, además de traer todos los beneficios ya conocidos del cargador magnético, también nos dejará un puerto libre adicional. Si de todas formas quieres cargarlo por USB C, también podrás hacerlo a través de cualquiera de los dos puertos. En el lado derecho solo encontraremos un puerto de 3.5mm para audífonos.

Sobre MagSafe, quiero destacar la calidad del cable que incorpora Apple en la caja, que ahora es trenzado y se siente de muchísimo mejor calidad. Además, es del mismo color que el computador, lo cual es un toque delicado, pero se agradece. El único punto en contra es que el cargador sigue siendo blanco.

Y hablando de colores, la unidad que tenemos en nuestras manos es el nuevo Midnight, que se ve muy, pero muy bonito, pero es prácticamente imposible mantenerlo sin manchas de huellas dactilares. Compra esta versión solo si estás dispuesto a estar limpiándolo todo el tiempo. Si no, quizás los otros colores sean mejor opción.

Abracemos al notch, que llegó para quedarse

Otras de las cosas que hacía que el anterior MacBook Air pareciera anticuado era su pantalla, no porque fuera mala calidad, sino porque tenía unos bordes gigantes comparado con los otros protagonistas de la industria.

Este nuevo modelo –al igual que los modelos Pro– le da la bienvenida al notch. Esto permite que tengamos bordes muchísimo más pequeños y, la verdad, ya me estoy acostumbrando también a las esquinas redondeadas. Bueno, y lo que nos importa, el panel es realmente muy bueno. Es un IPS con una resolución de 2560 x 1664 pixeles, la cual alcanza una buena densidad de 224ppp.

Para efectos prácticos, la pantalla se ve super bien, incluso cuando estamos trabajando directamente bajo la luz del sol. Esto es una combinación de sus hasta 500 hits de brillo y su excelente calibración de color, la cual a estas alturas debería ser mucho más reconocida en mi opinión. Además, soy un fanático declarado de True Tone, que también mejora mucho la experiencia.

Eso sí, no esperen tener una pantalla como los nuevos MacBook Pro. De hecho, yo creo que es uno de los puntos donde más se nota la diferencia, tanto en calidad del panel como en la tasa de refresco de los mismos. Nuestro protagonista solo tiene 60Hz, versus los 120Hz de sus hermanos mayores.

¿Recuerdan que les comenté que los parlantes estaban debajo del teclado? Seguro que pensaron que eso hará que se escuchen peor o algo así, pero no. La verdad es que se escuchan muy bien y para nada se escucha muteado ni nada por el estilo. Funcionarán perfecto para que veas una película en Netflix o un video en YouTube.

Finalmente, hay que hablar de la cámara que viene incluida. En esta ocasión es una cámara 1080p, que se ve bastante mejor que las generaciones anteriores, pero sigue estando un poco lejos de verse “excelente”. Es una pena que no incluya Center Stage, que es una función que ha logrado enamorarme.

Un rendimiento (que ya era) extraordinario

Después de ver las infinitas posibilidades que desbloqueaba M1, con M2 había mucha expectación. Voy a serles completamente honesto: la verdad es que en el día a día no he notado una tremenda diferencia entre este procesador y su anterior generación, pero es que M1 ya era extraordinario. No me malentiendan, este computador vuela para las tareas diarias como navegar, ver contenido multimedia y hasta edición de fotografía, pero creo el argumento para comprarlo tiene mucho más que ver con su rediseño que con otra cosa.

Quizás el único punto en contra es que el SSD que incorpora la versión base es más lento que las otras versiones, e incluso es un poco más lento que el MacBook Pro de 13″. Tampoco digamos que esto será algún impedimento para usarlo, pero es justo decirlo para quienes se fijan más en los benchmarks o que efectivamente necesiten transferir archivos muy pesados de forma frecuente.

Ah, también es muy importante decir que este computador no tiene ventiladores, por lo que si realizamos trabajo muy pesado que requiera un procesamiento constante, veremos que el rendimiento empieza a decaer después de 5-7 minutos. Por ejemplo, si lo quieres usar para edición de videos muy pesados, entonces quizás sea mejor buscar otra opción.

¡Qué locura de batería!

Hablemos de la batería. Acá podría hacerlo de dos maneras, escribiendo muchísimos halagos o simplemente resumiendo esto de la mejor manera. Creo que la mejor forma es ésta última. La batería es grandiosa, pudiendo durar hasta varios días con un uso ligero. Literal los primeros días lo usé por algunas horas y lo tuve que cargar recién al quinto día.

Ahora, usándolo para trabajar ya un poco más consistentemente, podremos llegar a un día y medio de uso sin ningún problema. En general ofrece una duración de batería muy sólida y que cubre la mayoría de los escenarios.

Eso sí, tenemos que hablar sobre la carga rápida, porque es un poco confuso. En la caja viene un adaptador de 30W, pero solo podremos tener carga rápida con el adaptador de 67W, que dicho sea de paso no viene incluido en ninguna de las versiones. Ah, y solo podremos tener cargar rápida conectada por MagSafe. Esta estrategia me ha parecido particularmente extraña y creo que por este precio debería venir incluido un adaptador para carga rápida.

Conclusiones

Me voy con una muy buena impresión de este computador. De hecho, es el que le recomendaré a cualquier persona que quiera tener un Mac a día de hoy. El nuevo MacBook Air cumple con todos los puntos básicos, pero ahora añade todo el aspecto estético y funcional que ya vimos con mucho éxito en los nuevos MacBook Pro.

Solo veo dos “peros” en esta ecuación: el precio y las otras configuraciones. El modelo base parte en la cifra (no menor) de CLP $.1349.990 y acá solo tendremos 256GB de almacenamiento y con un disco más lento que el resto de las configuraciones. Por otro lado, si queremos dar el salto hasta 512GB, con el disco más rápido (y de paso con una GPU de 10 núcleos) habrá que desembolsar CLP $1.699.990.

Acá es donde se nota la jugada maestra de Apple, donde tiene computadores en todos los rangos de precios, partiendo desde cerca del millón de pesos (el MacBook Air con M2) hasta los 3 millones (el MacBook Pro de 16″).

Yo recomiendo muchísimo este equipo, pero también recomiendo evaluar encarecidamente el presupuesto que uno está dispuesto a gastar. Si no te vuelve loco el nuevo diseño, entonces perfectamente se puede optar por la generación anterior y cumplirá también con todos los básicos. Ahora, sí decides comprar este computador, no me cabe duda de que terminarás muy feliz con tu inversión.