La unidad Mobile Experience (MX) de Samsung, enfrenta la posibilidad de reportar su primera pérdida operativa trimestral desde su creación.

Samsung Electronics se encuentra ante una paradoja poco habitual: mientras su negocio de semiconductores vive un momento de auge histórico gracias a la demanda de inteligencia artificial, su división de smartphones podría hundirse en pérdidas por primera vez en su historia. Analistas estiman que la unidad Mobile Experience (MX) registraría un resultado operativo negativo de aproximadamente 1 billón de wones, unos 740 millones de dólares, correspondiente al segundo trimestre de 2026.
El origen del problema radica en un choque de intereses dentro de la propia Samsung. Los clientes de centros de datos de inteligencia artificial pagan márgenes muy superiores por memoria avanzada en comparación con lo que puede permitirse pagar la división de smartphones, lo que ha llevado a la unidad de semiconductores a priorizar a estos clientes externos por encima de su propia unidad móvil interna. TM Roh, director de la unidad MX, ya había advertido en abril sobre la «posibilidad de un déficit anual» para el negocio de teléfonos, según un reporte del medio coreano Dealsite.
Las cifras reflejan la magnitud del problema: el margen operativo de la división móvil de Samsung cayó del 11% al 3% en cuestión de meses, mientras que los precios de la memoria han subido hasta un 850% en un año. Según análisis de costos de componentes para smartphones, la proporción del costo de memoria en un teléfono de 800 dólares pasó de representar aproximadamente el 14% en el primer trimestre del año pasado al 40% en el segundo trimestre de este año.
Samsung Securities recortó drásticamente sus previsiones de ganancias para todo el año de la división MX y de Red, pasando de un beneficio operativo inicial proyectado de 3,41 billones de wones a una pérdida operativa de 5,84 billones de wones. Los analistas señalan que esta pérdida, originalmente esperada para el cuarto trimestre, se adelantó al segundo trimestre debido a la coincidencia entre la temporada baja de ventas y el aumento acelerado de los precios de la memoria. Las proyecciones más pesimistas anticipan que la pérdida operativa podría ampliarse hasta 15,2 billones de wones en 2027, con pérdidas acumuladas entre 2026 y 2028 que podrían alcanzar los 24 billones de wones.
La situación de Samsung no es un caso aislado, sino un reflejo de cómo la escasez global de memoria DRAM y NAND, impulsada por la demanda insaciable de infraestructura de IA, está encareciendo la fabricación de smartphones en toda la industria. Otros fabricantes como Apple y Microsoft ya han tenido que subir precios o recortar producción para hacer frente a este mismo fenómeno, lo que sugiere que 2026 y 2027 serán años especialmente complicados para los márgenes de los fabricantes de dispositivos móviles a nivel global.