Para los usuarios, el cambio más visible podría ser la posibilidad de elegir otro asistente de IA y activarlo por voz desde el teléfono.

Google presentó recursos ante el Tribunal General de la Unión Europea contra dos decisiones de la Comisión Europea. Una exige dar a asistentes de IA rivales un acceso más amplio a funciones de Android que hoy utiliza Gemini; la otra obliga a compartir determinados datos de Google Search con buscadores competidores. Ambas medidas se dictaron en julio bajo la Ley de Mercados Digitales, conocida como DMA.
La Comisión sostiene que los asistentes alternativos tienen un acceso limitado a funciones importantes de Android, mientras que los servicios de Google pueden utilizarlas de forma más profunda. Su decisión busca que un asistente elegido por el usuario pueda responder a comandos de voz y realizar acciones dentro de aplicaciones, como reservar un transporte o sugerir respuestas en un chat.
La segunda medida se refiere a los datos de búsqueda. Bruselas quiere que otros buscadores —incluidos los chatbots que ofrecen funciones de búsqueda— puedan acceder, bajo condiciones definidas, a datos que Google recopila a gran escala para mejorar su propio servicio. La Comisión establece que los datos compartidos deben anonimizarse y contempla controles ante riesgos graves de ciberseguridad o protección de datos.
Google argumenta que las decisiones podrían debilitar protecciones de seguridad de Android y exponer consultas personales si los datos de búsqueda no se anonimizan suficientemente. La compañía también sostiene que Android ya permite utilizar servicios alternativos.
La Comisión discrepa: afirma que permitir instalar otro asistente no equivale a darle acceso efectivo a las mismas funciones que Gemini. Respecto de Search, defiende que su decisión incorpora medidas de anonimización elaboradas con especialistas en privacidad y permite evaluar a los posibles receptores de los datos antes de compartirlos.
Google debe comenzar a compartir datos con proveedores elegibles desde enero de 2027. Los cambios de interoperabilidad de Android están previstos para 2027 y, según el calendario técnico de la Comisión, deben implementarse en la próxima gran versión del sistema, Android 18, a más tardar el 1 de agosto de ese año. Presentar un recurso no suspende automáticamente estas obligaciones.
Las decisiones corresponden a la Unión Europea; no anuncian una función global ni confirman cambios para los teléfonos vendidos en Chile. Además, poder activar otro asistente por voz no significa que cualquier aplicación de IA vaya a recibir acceso ilimitado al celular: la implementación contempla requisitos de elegibilidad y salvaguardas de privacidad y seguridad.
El resultado del juicio definirá hasta dónde deberá abrir Google las capacidades de Android y los datos de Search. Por ahora, se trata de una disputa regulatoria, no de una nueva opción que los usuarios ya puedan activar en sus teléfonos.