El A20 y el A20 Pro ofrecerían más rendimiento y menor consumo energético, pero el aumento en el costo de fabricación podría elevar considerablemente el precio de los modelos Pro.

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Los nuevos chips de Apple están por llegar. Y es que los SoC A20 y A20 Pro serían fabricados por TSMC mediante un proceso de 2 nanómetros. La reducción del tamaño de los transistores permitiría incluir más capacidad de procesamiento en un espacio similar y mejorar la eficiencia energética.
El cambio también introduciría una arquitectura GAA, o Gate-All-Around. A diferencia del diseño FinFET, que rodea el canal del transistor por tres lados, GAA utiliza nanosheets que lo envuelven completamente para controlar mejor el flujo eléctrico.
Las primeras estimaciones apuntan a un aumento de rendimiento cercano al 18% frente a la generación anterior. El consumo energético podría reducirse aproximadamente un 30%, aunque esas cifras todavía proceden de filtraciones y no de pruebas oficiales.
La mejora de eficiencia sería especialmente importante para los modelos Pro y para el supuesto iPhone Ultra. Un consumo más bajo podría traducirse en mayor autonomía, menor calentamiento y un rendimiento sostenido más estable durante tareas exigentes.
Apple utilizaría el A20 Pro en los modelos iPhone 18 Pro y iPhone 18 Pro Max. El supuesto iPhone Ultra también podría incorporar una variante Pro del chip.
El iPhone 18 estándar utilizaría probablemente el A20 convencional, con un nivel de rendimiento inferior al de la versión Pro. Apple mantendría así una separación técnica entre los modelos más accesibles y los dispositivos premium.
La fabricación de los nuevos procesadores sería considerablemente más cara. Algunas estimaciones sitúan el costo de cada chip A20 en hasta 280 dólares, aproximadamente un 80% más que el A19.
El encarecimiento no dependería únicamente del proceso de 2 nanómetros. También influirían la arquitectura GAA, la capacidad limitada de producción de TSMC y la demanda de chips avanzados por parte de fabricantes de dispositivos y centros de datos.
Apple podría trasladar parte de esos costos al consumidor. Las previsiones más agresivas hablan de un aumento de entre 250 y 300 dólares para el iPhone 18 Pro frente al iPhone 17 Pro.
Esa cifra todavía es especulativa y dependerá de otros componentes, como la memoria, las cámaras, la pantalla y el posible sistema de apertura variable. Apple también podría absorber una parte del aumento para evitar que el precio final sea demasiado elevado.
El lanzamiento del A20 coincidiría con una escasez global de memoria provocada por la demanda de los centros de datos de inteligencia artificial. Los precios de la DRAM y otros componentes están aumentando, lo que añade presión a los costos de fabricación del iPhone 18.
La combinación de procesadores de 2 nanómetros, más memoria y componentes de cámara avanzados podría convertir a la próxima generación Pro en una de las más caras de la historia de Apple.
Apple no ha confirmado las especificaciones del A20, el proceso de fabricación ni el precio de los próximos iPhone. Las cifras de rendimiento, consumo y costo proceden de filtraciones, y deben considerarse estimaciones preliminares.
Si los datos se confirman, el A20 representaría uno de los mayores saltos técnicos recientes de Apple, pero también podría obligar a los compradores a pagar mucho más por acceder a los modelos Pro.