OnDefend evaluó drones DJI en software, hardware y RF sin hallar riesgos críticos, altos o medios en Air 3S y Matrice 4E ante la FCC de Estados Unidos

Creada con IA
DJI publicó los resultados de una evaluación independiente de seguridad encargada a OnDefend, una firma estadounidense de ciberseguridad, para revisar dos sistemas de drones distribuidos en el mercado de Estados Unidos. La auditoría examinó el DJI Air 3S con control RC 2 y aplicación DJI Fly, junto con el DJI Matrice 4E con control RC Plus 2 Enterprise y aplicación DJI Pilot 2.
La evaluación se enmarca en el proceso abierto por la Sección 1709 de la National Defense Authorization Act de 2025, que ordenó una revisión de seguridad sobre equipos de DJI. En una carta enviada a Kristi Noem, secretaria del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos, la compañía pidió iniciar la auditoría antes del plazo del 23 de diciembre de 2025 para evitar la incorporación automática de sus productos a la FCC Covered List.
A pesar de esa solicitud, DJI fue incluida en la FCC Covered List en diciembre de 2025, según la compañía, sin que se documentara una vulnerabilidad específica. La auditoría publicada en mayo de 2026 aparece ahora como parte de la apelación de DJI ante la FCC, con el objetivo de sostener su defensa con evidencia técnica.
Como parte de los antecedentes presentados ante el DHS, DJI incluyó varios argumentos sobre el impacto operativo y económico de sus productos en Estados Unidos:
OnDefend es una firma estadounidense de ciberseguridad enfocada en pruebas adversarias, seguridad de tecnologías y revisión de cadenas de suministro. Su equipo de seguridad ofensiva incluye profesionales del ámbito militar y gubernamental de Estados Unidos con experiencia operativa, según el resumen ejecutivo de la evaluación.
La auditoría cubrió dos sistemas específicos:
OnDefend probó dos unidades de cada modelo durante una ventana de trabajo que se extendió entre el 21 de octubre de 2025 y el 13 de marzo de 2026.
Las unidades de consumo fueron compradas directamente en tiendas sin aviso previo a DJI; por su parte, los drones empresariales fueron tomados desde inventario existente de distribuidores, con el objetivo de evaluar equipos representativos de la distribución estándar del mercado estadounidense.
OnDefend la dividió en pruebas estándar y pruebas avanzadas, con análisis de aplicaciones, tráfico de red, hardware, firmware, cadena de suministro, radiofrecuencia, validación de placas y tecnologías propietarias para detectar transmisiones no autorizadas o modificaciones de hardware no documentadas.
Las pruebas avanzadas incorporaron análisis a nivel de silicio e imágenes asistidas por IA para revisar componentes, posibles rutas ocultas de transmisión, piezas falsificadas y cambios no declarados en el hardware. Ese enfoque buscó comprobar no solo lo que el sistema declaraba por software, sino también su comportamiento físico en placas, chips, firmware y señales de radiofrecuencia.
OnDefend dividió la evaluación en dos categorías:
Pruebas estándar
Pruebas avanzadas
En software, la firma analizó las aplicaciones DJI Fly y DJI Pilot 2 mediante pruebas estáticas y dinámicas. También revisó el tráfico de red en operación normal y en Local Data Mode, ejecutó ataques de intermediario, pruebas de evasión de certificados, intentos de escalamiento de privilegios, jailbreak, downgrade, explotación de puertos y modificación de firmware.
Los resultados de esa capa fueron favorables para los sistemas evaluados:
En hardware y radiofrecuencia, OnDefend desmontó los equipos, revisó placas y componentes, y escaneó el espectro entre 1 MHz y 6 GHz. La firma también ejecutó pruebas de repetición, interferencia, jamming e inyección para evaluar si las señales podían usarse como vía de manipulación del dron.
El protocolo O4 resistió los intentos de repetición, inyección y bloqueo, y el informe tampoco identificó emisiones de radio inexplicables ni canales ocultos. Las señales observadas fueron asociadas a funciones documentadas del sistema o a artefactos normales de generación de señal.
La revisión de cadena de suministro comparó componentes de placas con el inventario esperado y contrastó unidades de consumo y empresariales para buscar inconsistencias. OnDefend no detectó falsificaciones, manipulación de la cadena de suministro ni modificaciones de hardware no autorizadas.
En las pruebas avanzadas, OnDefend incorporó análisis a nivel de silicio e imágenes impulsadas por IA para comparar componentes con historiales de producción y detectar anomalías. El informe cerró con una advertencia metodológica: la evaluación corresponde a un momento específico, por lo que recomendó pruebas continuas para futuras versiones de firmware, software y hardware.
OnDefend reportó cero hallazgos críticos, altos o medios en los sistemas evaluados; sin embargo, el informe sí registró 10 hallazgos de bajo riesgo y 13 observaciones, descritos como resultados consistentes con las normas de la industria para sistemas móviles y embebidos complejos.
La firma indicó que esos puntos se relacionaron principalmente con configuraciones de seguridad de aplicaciones, manejo de sesiones y endurecimiento inalámbrico. Según el informe, ninguno presentó un riesgo realista para la operación segura del dron ni para una exposición generalizada de información confidencial. OnDefend resumió así la conclusión central de su evaluación sobre el Air 3S y el Matrice 4E.
“Durante la ventana de pruebas, la evaluación de OnDefend sobre los sistemas de drones Air 3S y Matrice 4E no identificó evidencia clara de puertas traseras ocultas, transmisiones de datos fuera de Estados Unidos ni vías viables para secuestro o uso como arma. No se observaron hallazgos críticos ni de alto riesgo. Para mantener garantías de seguridad nacional, se recomienda realizar pruebas continuas de firmware, actualizaciones de software y verificación de la integridad del hardware y los chips para una validación continua y permanente”.
DJI colaboró con OnDefend durante la evaluación para mitigar vulnerabilidades mientras el proceso seguía en curso. Uno de los casos corregidos fue una contraseña WiFi compartida por defecto, que la compañía parcheó mediante una actualización de firmware.
El informe también indica que DJI trabaja para resolver los elementos restantes de bajo riesgo en próximas versiones de software. Para OnDefend, los operadores pueden seguir usando los drones con controles compensatorios mientras se gestionan esos puntos como riesgo residual, una práctica alineada con referencias de NIST RMF, CISA e ISC2.
En soberanía de datos, OnDefend no encontró evidencia de transmisión fuera de Estados Unidos desde los controladores ni desde las aplicaciones de vuelo. Las conexiones observadas se resolvieron en direcciones IP ubicadas en ese país, incluidas infraestructuras de entrega de contenido asociadas a Alibaba y Tencent, además de servicios esperados como Google, Facebook, Mozilla y Amazon.
La recomendación de pruebas continuas responde al alcance temporal del informe. OnDefend advierte que una auditoría puntual no puede medir la seguridad futura de la plataforma, por lo que sugirió validar cada lanzamiento importante de software, con una frecuencia mensual o trimestral según el ciclo de actualización, y repetir pruebas en cada revisión de hardware o cadena de suministro.
La prueba específica sobre Local Data Mode confirmó que esta función evitó que los datos de usuario fueran enviados desde la aplicación de control de vuelo hacia ubicaciones en internet. OnDefend validó ese comportamiento al capturar y revisar tráfico del RC 2 con DJI Fly para el Air 3S, y del RC Plus 2 Enterprise con DJI Pilot 2 para el Matrice 4E, en operación estándar y con LDM activo durante fases de pre-vuelo, vuelo y post-vuelo.
El informe también indicó que, después de volver al modo normal, no se enviaron por internet datos relacionados con vuelos anteriores. Esa revisión se hizo con captura de paquetes, análisis de volumen, destino y contenido del tráfico, además de correlación con acciones específicas del usuario en el controlador.
OnDefend señaló que Local Data Mode no aísla completamente el controlador, porque el sistema operativo y otras aplicaciones todavía pueden mantener conectividad. En su metodología, la firma comparó el tráfico observado con sistemas operativos móviles no modificados, incluido un dispositivo Android virtual de la misma versión principal, para distinguir si las conexiones venían de la aplicación evaluada o del sistema subyacente.
Para un aislamiento completo, OnDefend recomendó desactivar la conexión de red del controlador, además de activar Local Data Mode. La firma también pidió alinear la guía de privacidad del DJI Trust Center con el comportamiento real de DJI Fly y DJI Pilot 2, y evaluar un aviso a nivel de sistema operativo que sugiera desconectar el WiFi cuando LDM esté activo para lograr un air-gap completo.
DJI presentó la auditoría de OnDefend como respaldo técnico en su apelación por la inclusión en la FCC Covered List. La firma china sostiene que esa designación no se apoyó en una vulnerabilidad específica documentada, sino en la consecuencia automática prevista por la Sección 1709 de la NDAA de 2025, después de que el Departamento de Seguridad Nacional no completara su revisión antes del plazo del 23 de diciembre de 2025.
En la carta de DJI al Departamento de Seguridad Nacional, la compañía citó evaluaciones previas realizadas por firmas como Booz Allen Hamilton, FTI Consulting, Kivu Consulting y TÜV SÜD, además de revisiones del Departamento de Interior de Estados Unidos y del Laboratorio Nacional de Idaho para CISA.
DJI también argumentó que sus prácticas de seguridad y privacidad ya cuentan con certificaciones y estándares reconocidos internacionalmente, entre ellos:
DJI también destacó varias protecciones incorporadas en sus plataformas:
DJI sostiene que una restricción no afectaría solo al fabricante, sino también a organismos públicos, operadores comerciales y usuarios que dependen de sus drones para actividades profesionales. En su defensa, la compañía vincula el caso con empleo, actividad económica y continuidad operativa.
El informe está limitado a los sistemas evaluados durante la ventana de pruebas: DJI Air 3S con RC 2 y DJI Fly, y DJI Matrice 4E con RC Plus 2 Enterprise y DJI Pilot 2. La evaluación se desarrolló entre octubre de 2025 y marzo de 2026, por lo que sus conclusiones aplican a esas unidades, versiones de hardware, firmware, aplicaciones y servicios revisados en ese periodo.
Los resultados son favorables para los modelos analizados, pero no equivalen a una certificación permanente sobre todo el catálogo de DJI ni sobre futuras actualizaciones de software, firmware o componentes.
OnDefend advierte que una auditoría de un momento específico no puede medir por sí sola la seguridad y la privacidad de datos en el futuro. Por eso propone un modelo de validación continua basado en muestras estadísticamente significativas de dispositivos, firmware, aplicaciones y servicios de soporte.
Las recomendaciones del auditor incluyen: