De los videojuegos a la ciencia: DeepMind revela su historia interna, desde AlphaGo hasta AlphaFold, y su ambiciosa búsqueda de la IA General.

Hace unos 20 días se publicó el documental llamado: “The Thinking Game”, que recorre la vida de DeepMind desde sus inicios en Londres, Inglaterra, hasta cómo fue que resolvió sistemas biológicos complejos, detallando su filosofía de «empezar de cero», frase que marcó sus principales descubrimientos.
El mismo equipo que estuvo detrás de AlphaGo en 2017 creó y produjo este documental. Greg Kohs dirige la obra, lo que le otorga continuidad narrativa; además, Gary Krieg produce el proyecto, Tom Dore y Jonathan Fildes actúan como productores ejecutivos, Steve Sander edita el documental y Dan Deacon compone la música original.
“The Thinking Game” recorre la trayectoria de Demis Hassabis, CEO de DeepMind, y su equipo, tras el desarrollo de ecosistemas emblemáticos como AlphaGo, AlphaZero y AlphaFold, así como el enfoque en aprendizaje por refuerzo, entornos simulados y generalidad cognitiva.
AlphaGo: Sistema pionero que dominó el complejo juego de Go combinando redes neuronales y aprendizaje de partidas humanas. Hizo historia en 2016 al vencer al campeón mundial Lee Sedol, demostrando que una IA podía exhibir “intuición” estratégica.
AlphaZero: Evolución que aprende desde cero (tabula rasa) sin conocimiento humano previo. Usando solo las reglas básicas y el auto-juego, dominó el Go y el ajedrez en horas, desarrollando estrategias creativas superiores a cualquier motor existente.
AlphaFold: Marca el salto hacia la ciencia al resolver el “plegamiento de proteínas”. Predice con precisión atómica la estructura 3D de una proteína desde su secuencia genética, revolucionando la medicina al acelerar drásticamente el diseño de nuevos fármacos.
Lo que distingue a este documental es la magnitud de la ambición de Demis Hassabis, de hecho, él no esconde que el objetivo final va mucho más allá de ganar partidas de Go o ajedrez. En una de las intervenciones más potentes de la publicación, el CEO dimensiona el impacto de la AGI:
“Creo que es más grande que Internet. Creo que es más grande que el móvil. Creo que se parece más a la llegada de la electricidad o el fuego”.
Demis Hassabis, CEO de DeepMind, en el documental
En el documental, Hassabis detalla que la AGI dividirá la historia humana en dos partes: la era hasta ese punto y todo lo que vendrá después. Este cambio radical plantea la tensión ética de no repetir errores históricos al estilo del Proyecto Manhattan.
El documental también aborda el financiamiento inicial —incluida la participación de Peter Thiel— y la posterior adquisición por Google, junto con debates sobre gobernanza, riesgos y responsabilidad social de la IA.
En resumen, busca ser un relato histórico y técnico a la vez, para mostrar cómo DeepMind pasó de entrenar IAs para ganar en juegos de mesa hasta ser un banco de pruebas de avances científicos de alto impacto.
Del mismo modo, presenta a la AGI (inteligencia artificial general) como un desafío científico comparable a hitos tecnológicos mayores, con consecuencias potenciales para la ciencia y la sociedad.
El documental repasa los hitos más grandes de DeepMind, pero a su vez, lo combina con la filosofía intransigente de Demis Hassabis frente al dinero y la cultura de Silicon Valley. En esta dinámica, cuando se relaciona con su primer financista, Peter Thiel, presionó para mudar la empresa a California.
Sin embargo, Hassabis se negó, argumentando que la mentalidad de las startups estadounidenses era incompatible con la ciencia profunda:
“Todo el mundo funda una empresa cada año y, si no funciona, la tira y empieza algo nuevo. Eso no es propicio para un desafío de investigación a largo plazo”.
Esta filosofía intransigente fue clave durante las negociaciones para la venta a Google en 2014. El equipo solicitó condiciones muy claras; el foco científico de DeepMind es fundamental, clave y prioritario ante las exigencias comerciales de la gran G.
“Pudimos no solo unirnos a Google sino operar independientemente en Londres, construir nuestra cultura que estaba optimizada para los avances y no lidiar con productos, hacer investigación pura”.
“The Thinking Game” es explícito sobre las líneas rojas éticas que se trazaron desde el principio, especialmente en el uso militar de la tecnología:
“Personalmente creo que tener armamento autónomo es simplemente una muy mala idea”.
Por otra parte, el CEO de DeepMind es tajante al rechazar la filosofía de «moverse rápido y romper cosas» (move fast and break things) popularizada por Mark Zuckerberg, advirtiendo que los riesgos de la AGI no permiten márgenes de error:
“Mi opinión es que el enfoque de construir tecnología encarnado por muévete rápido y rompe cosas es exactamente lo que no deberíamos estar haciendo, porque no puedes permitirte romper cosas y luego arreglarlas después”.
Cercano al final del documental, este reafirma el foco científico para el cual fue creado DeepMind. De este modo, Hassabis reitera cuál es la idea que lo ha impulsado durante todos estos años:
“El objetivo de toda mi vida es resolver la inteligencia artificial general (AGI) y, en el camino, usar la IA como la herramienta definitiva para resolver todos los problemas científicos más complejos del mundo”.
Sin embargo, Hassabis hace una reflexión sobre la naturaleza de lo que se está creando, una tecnología que escapa a nuestra comprensión actual:
“Es realmente imposible para nosotros imaginar los resultados de una entidad superinteligente; es como pedirle a un gorila que imagine lo que hace Einstein cuando produce la teoría de la relatividad”.
La conclusión del documental es definitiva sobre el impacto de este momento:
“El advenimiento de la AGI dividirá la historia humana en dos partes: la parte hasta ese punto y la parte posterior a ese punto”.
Si te animas a ver el documental, lo dejo a continuación: