La herramienta podría utilizar contenido de Gmail, Slack, Google Drive y Notion.

OpenAI está probando una nueva función de ChatGPT llamada Writing Style, pensada para analizar ejemplos de escritura en aplicaciones conectadas y reproducir el tono habitual del usuario al redactar nuevos textos. Y es que la nueva función permitiría que ChatGPT identifique patrones de redacción personales, como expresiones frecuentes, estructura de las frases, uso de mayúsculas, nivel de formalidad y despedidas habituales.
Así, en lugar de explicar el tono deseado cada vez que se solicita un correo, un documento o un mensaje, el chatbot podría basarse en ejemplos reales del usuario para adaptar automáticamente la respuesta.
La configuración agrupa las fuentes de referencia en tres categorías: mensajería, documentos y correo electrónico. Slack aparece como servicio de mensajería, mientras que Google Drive y Notion se sitúan entre las herramientas de documentos, y Gmail actúa como fuente de correo.
El objetivo es que ChatGPT pueda tomar ejemplos de las herramientas que una persona utiliza habitualmente en el trabajo y trasladar esa forma de expresarse a futuros borradores.
Por ahora, Writing Style se encuentra en fase de pruebas para un grupo reducido de usuarios. OpenAI ha confirmado que está experimentando con la función, pero todavía no ha concretado cuándo llegará al público general ni qué planes tendrán acceso definitivo.
Quienes vean la opción pueden encontrarla en el apartado de configuración, dentro de Personalización y Escritura. Allí aparecería un interruptor para activar la referencia al estilo de escritura propio o iniciar el proceso de configuración.
La propuesta puede ahorrar tiempo a quienes preparan muchos correos, informes, publicaciones o comunicaciones internas. También podría ayudar a que los borradores de IA mantengan una voz más coherente con la persona que los firma.
Al mismo tiempo, el uso de mensajes y documentos personales como referencia exigirá revisar con atención qué cuentas se conectan y qué permisos se conceden. El valor de la herramienta dependerá de que el usuario pueda controlar con claridad qué información analiza ChatGPT.