Anthropic estudió cómo una IA podría replicarse en dispositivos baratos, aunque todavía no demostró una propagación autónoma en redes reales.

Anthropic advirtió que los modelos pequeños de inteligencia artificial podrían estar a meses de alcanzar las capacidades necesarias para copiarse entre dispositivos conectados. Entre los posibles objetivos aparecen los Android TV boxes económicos de marcas poco conocidas, que suelen contar con medidas de seguridad débiles.
Y es que la compañía está investigando si una IA podría encontrar equipos vulnerables, instalarse en ellos y continuar propagándose sin intervención humana. Sus experimentos mostraron avances en algunas etapas, pero todavía no demostraron un sistema completo capaz de hacerlo de forma autónoma en redes reales.
En una de las pruebas, los investigadores ejecutaron un modelo de Google de 26.000 millones de parámetros utilizando 15 Android TV boxes de unos 55 dólares cada uno. Cada dispositivo tenía 4 GB de memoria, una cantidad insuficiente para alojar el modelo completo por separado.
La solución fue dividirlo en partes y distribuir su ejecución entre los equipos. Así consiguieron que funcionara, aunque lentamente: generó alrededor de 0,39 tokens por segundo, las unidades de texto que produce un modelo al responder.
Eso sí, esta prueba no consistió en una infección autónoma. Lo que demostró fue que varios dispositivos baratos pueden aportar, en conjunto, los recursos necesarios para ejecutar un modelo que no cabe en uno solo.
En otro experimento, Anthropic utilizó una red controlada de ocho máquinas virtuales configuradas para comportarse como dispositivos Android. Un agente debía encontrar los otros equipos, copiarse y preparar la ejecución de un modelo en ellos.
Sin embargo, las condiciones eran más sencillas que las de una red real. El acceso no exigía autenticación y el agente dependía de procesamiento externo, por lo que los resultados no equivalen a demostrar un “gusano de IA” capaz de propagarse por internet sin ayuda.
La preocupación es que, si esas capacidades terminan combinándose en modelos pequeños, una IA podría distribuirse entre numerosos dispositivos vulnerables y resultar difícil de eliminar al no depender de un único servidor. Anthropic estima que su propagación sería lenta, con plazos de días para duplicarse, en lugar de una expansión inmediata.
Por ahora, la propia compañía reconoce que todavía no dispone de un replicador autónomo completo y que sus plazos son aproximados. El estudio plantea un posible riesgo de seguridad, no evidencia de que una IA ya esté infectando TV boxes en los hogares.