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Usuario logra bajar 9°C la temperatura de su Ryzen 7 9800X3D solo actualizando la BIOS

Un usuario redujo la temperatura de su Ryzen 7 9800X3D en 9 grados tras actualizar la BIOS de su computador.

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Cuando el procesador de un computador alcanza temperaturas cercanas a su límite operativo, lo primero que se suele revisar es el disipador, el enfriamiento líquido, la pasta térmica y el montaje físico, aunque a veces el origen del problema se encuentra en otro lugar.

Así quedó demostrado luego de que un usuario asegurara haber reducido la temperatura de su AMD Ryzen 7 9800X3D desde los 95°C hasta los 86°C simplemente actualizando la BIOS de su placa madre tras pasar más de un año buscando una solución, destacando además que el componente mantiene el mismo consumo energético de 130W.

El equipo utiliza una placa MSI X870 Tomahawk y su propietario explica que desmontó y reinstaló varias veces el sistema de enfriamiento, llegando incluso a sustituir su refrigeración líquida Arctic Liquid Freezer III por otro modelo sin lograr frenar la máxima de calor en pruebas de estrés con instrucciones AVX.

Sin embargo, tras poner al día el firmware de la placa, asegura que desapareció por completo la limitación térmica que frenaba el rendimiento de la máquina.

Posibles causas de la mejora térmica en el Ryzen 7 9800X3D tras actualizar la BIOS

La gran duda técnica es cómo se consigue semejante mejora sin cambiar el disipador y conservando el mismo gasto energético, pues aunque actualizar la BIOS modifica ajustes automáticos o restablece configuraciones previas, no hace que el chip deje de generar calor mágicamente con los mismos vatios reportados.

La explicación podría estar en pequeños retoques aplicados por defecto por MSI en parámetros como el Load-Line Calibration (LLC) que controla la caída de voltaje bajo carga, ya que una versión previa más agresiva podía mantener una tensión superior a la necesaria, ocurriendo algo similar con el Curve Optimizer, los límites PPT, TDC o EDC de PBO y los perfiles de overclocking, aunque normalmente esto también alteraría el consumo o la frecuencia.

Otra posibilidad más sencilla es que el mismo enfriador funcione diferente si la actualización modificó la curva de los ventiladores, el modo PWM o DC o la velocidad de la bomba, mejorando la evacuación térmica sin cambiar piezas. Además, conviene aclarar qué lectura exacta de esos 130W se está comparando, pues la potencia total del procesador y la de los núcleos no son iguales, pudiendo esconder diferencias con el SoC o cambios en la telemetría.

Por ahora el misterio continúa porque el dueño no identificó la versión previa ni la instalada, sabiendo solo que el último lanzamiento para esta placa es la compilación 7E51v1A93 con AGESA PI 1.3.0.1d y un parche de seguridad de microcódigo cuyas notas no anuncian correcciones térmicas para este modelo.

Por tanto, aunque más usuarios afirman haber vivido lo mismo, el caso no demuestra un fallo generalizado ni una solución universal hasta contar con registros comparables de voltaje, potencia, frecuencias y revoluciones que aclaren si influyó la temperatura ambiente o algún ajuste silencioso del fabricante.

Fuente

Roberto Mera Velásquez

Ing. Informático💻. Fanático de animales 🐶 y tecnología📱. Bajista🎸. Rugby🏉. Motos 🏍️. Fundador de Ingeniware Inc., Co-Fundador de @pisapapeles.net y @tabulado.net

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Roberto Mera Velásquez