Samsung, SK hynix y Micron enfrentan una demanda colectiva por presunta colusión para elevar artificialmente el precio de DRAM en EE. UU.

Las compañías tecnológicas Samsung, SK hynix y Micron enfrentan una acción legal conjunta en un tribunal federal de California. El motivo principal de esta acusación es una supuesta estrategia coordinada para elevar el precio de DRAM.
La acción judicial, introducida a finales de junio, busca defender los intereses de consumidores y empresas que adquirieron módulos de memoria convencional durante la crisis actual, aunque por ahora solo se trata de señalamientos dentro de una demanda colectiva y no de una sentencia judicial comprobada.
Según el documento legal, estas tres marcas habrían utilizado su inmensa influencia en el mercado global para desviar gran parte de su capacidad de fabricación hacia el formato HBM, el cual es fundamental para inferir y entrenar modelos de inteligencia artificial. Los demandantes aseguran que este cambio de enfoque sirvió también para restringir de manera artificial la producción de memorias tradicionales como la DDR3 y DDR4.
Esta limitación en la oferta habría causado un impacto directo y severo en los costos finales. De hecho, la acusación menciona incrementos cercanos al 700 % a lo largo de los últimos cuatro años y emplea el término «RAMpocalypse» para ilustrar la gravedad del escenario. Como evidencia, se mencionan las recientes alzas en los productos de Apple, demostrando cómo esta presión sobre la memoria ya está perjudicando a dispositivos de consumo masivo muy populares.
El recurso legal hace memoria sobre multas anteriores por fijación de precios que involucraron a Samsung y SK hynix a principios de los años 2000, cuando ambas firmas se declararon culpables en casos penales liderados por el Departamento de Justicia estadounidense.
Esos procesos concluyeron con sanciones económicas millonarias y cárcel para varios directivos, un antecedente que los abogados utilizan hoy para trazar un patrón de conducta dentro de la industria.
Todo esto ocurre en un contexto complejo, ya que diversos fabricantes anticipan que los valores altos se mantendrán como la nueva normalidad. Las firmas de análisis proyectan más incrementos para el cierre de 2026 y comienzos de 2027, generando un intenso debate sobre si el encarecimiento va para largo.
Queda mucho camino por delante para determinar si los demandantes logran aportar pruebas suficientes sobre esta presunta colusión, pero mientras tanto, la tensión sigue afectando a toda la cadena de producción tecnológica.
¿Crees que estos tres fabricantes de DRAM se hayan coludido?