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Review Samsung Galaxy Watch9

El Samsung Galaxy Watch 9 llega en 2026 como una actualización que mejora aspectos puntuales de salud y rendimiento, pero que arrastra la misma situación de batería que sigue sin convencer del todo.

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Samsung vuelve a renovar su reloj más inteligente, y es que el Watch9 llega con un nuevo procesador, nuevas funciones de salud y mejor batería. Mientras, han apostado por mantener su pantalla y sensores iguales que el modelo inmediatamente anterior.

CaracterísticaSamsung Galaxy Watch9
Tamaños40 mm y 44 mm
Material del marcoAluminio
PantallaSuper AMOLED, brillo máximo de 3.000 nits
ProcesadorSnapdragon Wear Elite (SDW6100)
Memoria RAM2 GB
Sistema operativoWear OS, con acceso a Google Play y Google Gemini
SensoresFrecuencia cardíaca, SpO2 (oxígeno en sangre), sueño, temperatura de la piel
Funciones de saludApnea del sueño (solo con móviles Galaxy), salud cardiovascular, índice de condición física, alertas de riesgo auditivo
Resistencia al aguaResiste el agua, pero sin certificación EN 13319, sin IP69K y sin llegar a 10 ATM (no apto para buceo)
ConectividadNotificaciones, llamadas, calendario, apps de terceros vía Wear OS
Precio (40 mm, Bluetooth)CLP $399.990
Precio (44 mm, Bluetooth)CLP $429.990
DisponibilidadYa disponible

Diseño: sin cambios visibles

Apenas tomamos el reloj, nos damos cuenta que el Galaxy Watch 9 mantiene la filosofía de diseño «squircle» que caracteriza a la línea desde hace un par de generaciones: una caja de cuerpo suavizado y cuadrado que envuelve una pantalla circular, una combinación que resulta divisiva pero reconocible al instante.

A simple vista, el Watch 9 se ve exactamente igual que el Watch 8, con bordes apenas un poco más redondeados, y las dimensiones se mantienen prácticamente sin cambios: 42.7 por 40.4 por 8.6 milímetros en la versión de 40mm y 46 por 43.7 por 8.6 milímetros en la de 44mm. El peso aumenta ligeramente, apenas 2 gramos año contra año, algo que me resulta realmente imperceptible en el uso diario realmente.

La construcción utiliza el denominado “Armor Aluminum 2”, un aluminio reforzado que Samsung emplea para mantener el reloj liviano sin sacrificar resistencia, mientras que la pantalla está protegida por un cristal de zafiro extremadamente resistente a rayones. Esta decisión de incluir zafiro de serie es un detalle que otros fabricantes, como Apple, reservan únicamente para sus modelos más caros, lo que convierte al Watch 9 en una propuesta interesante en términos de durabilidad sin coste adicional.

El dispositivo también cuenta con certificación IP68 para resistencia al agua y polvo, además del estándar militar MIL-STD-810H que garantiza resistencia frente a caídas y condiciones extremas.

Uno de los aspectos que más puedo elogiar es el de ser cómodo, y lo liviano que resulta llevarlo puesto todo el día. Pesa apenas 31.5 o 34 gramos según el tamaño (el mío es de 40mm), lo que lo hace notablemente más ligero que muchos competidores del segmento premium, y la nueva correa se siente más suave contra la piel, mejorando la experiencia de uso prolongado. Y como mencioné, está disponible en configuraciones de 40mm y 44mm.

Pantalla: brillo excepcional

La pantalla sigue siendo uno de los puntos fuertes históricos de la línea Galaxy Watch, y el Watch 9 no rompe esa tradición. Se trata de un panel Super AMOLED disponible en dos tamaños: 1.34 pulgadas con resolución de 438 por 438 píxeles para la versión de 40mm, y 1.3 pulgadas con resolución de 480 por 480 píxeles para el modelo de 40mm. El brillo máximo alcanza los 3,000 nits, una cifra que es sobresaliente en relojes, y que garantiza una legibilidad excelente incluso bajo luz solar directa, algo fundamental para un dispositivo que se reomienda constantemente par ausarlo al aire libre o durante actividades de deporte.

La calidad de la pantalla es consistente con lo que se espera de un panel AMOLED bien calibrado: colores vivos y saturados, negros perfectos gracias a la naturaleza de la tecnología OLED, y ángulos de visión amplios sin pérdida de fidelidad de color. Comparado con generaciones anteriores como el Galaxy Watch 4, la mejora en resolución y brillo resulta notoria, especialmente para quienes hacen el salto desde modelos con varios años de antigüedad. Sin embargo, para quienes ya poseen un Galaxy Watch 8, la diferencia en pantalla es prácticamente inexistente, ya que el panel y los sensores principales se mantienen sin cambios sustanciales entre ambas generaciones.

La pantalla siempre activa, o Always-On Display, sigue disponible como opción, aunque su activación tiene un costo directo en la autonomía, y es algo que personalmente desactivo apenas puedo.

La interacción táctil eso sí, es fluida y responsiva, con gestos de deslizamiento hacia abajo para los controles rápidos, hacia arriba para el menú de aplicaciones, y hacia los lados para notificaciones y widgets, un esquema de navegación que resulta intuitivo para cualquier persona familiarizada con dispositivos Samsung.

Rendimiento y sistema operativo: Wear OS 7 con más potencia que nunca

El cambio más significativo a nivel de hardware es la adopción del procesador Qualcomm Snapdragon Wear Elite, que reemplaza al chip Exynos de fabricación propia utilizado en generaciones anteriores. Este nuevo SoC, no solo promete mejoras en eficiencia energética y capacidad de procesamiento para funciones avanzadas de inteligencia artificial en el ámbito de la salud, sino que las cumple bien.

El dispositivo mantiene 2GB de RAM y 32GB de almacenamiento interno, especificaciones que se sienten un poco ajustadas para 2026 pero que resultan suficientes para el uso cotidiano, incluyendo la instalación de aplicaciones y almacenamiento de música para reproducción sin conexión al teléfono. Pero que se entiene en el contexto del 2026 y la crisis de memorias.

En el uso diario, el rendimiento del Watch 9 es nada menos que sobresaliente: las esferas de reloj cargan con rapidez, las aplicaciones responden sin demoras perceptibles, y la navegación por gestos funciona de manera fluida en prácticamente todos los escenarios probados.

El chip de Qualcomm es más que suficiente para las tareas que exige un smartwatch moderno, y el rendimiento sostenido no muestra signos de ralentización incluso con uso intensivo. El GPS de doble frecuencia también destaca por su precisión durante el seguimiento de entrenamientos, un aspecto crítico para corredores y ciclistas que dependen de datos de ubicación exactos.

El sistema operativo es Wear OS 7 con la capa de personalización One UI 9 Watch de Samsung sobre él, una combinación que se siente pulida y cercana a la experiencia de Android sin resultar sobrecargada. Entre las novedades de software destaca la integración de Google Gemini como asistente de inteligencia artificial, accesible mediante una pulsación larga en uno de los dos botones físicos del reloj, mientras que el segundo botón funciona como acceso directo configurable o botón de retroceso.

Para aprovechar al máximo el ecosistema, hay que usar el reloj con un teléfono Samsung, ya que ciertas funciones de salud y aplicaciones como Samsung Health están optimizadas específicamente para ese entorno.

Sensores de salud y funciones: el verdadero salto de esta generación

Si hay un área donde el Galaxy Watch 9 justifica genuinamente su existencia como actualización, es en el terreno de la salud. El dispositivo conserva el sensor BioActive de tres en uno que combina fotopletismografía para frecuencia cardíaca, electrocardiograma y análisis de impedancia bioeléctrica, complementado con sensores adicionales de temperatura cutánea, acelerómetro, giroscopio, barómetro, sensor geomagnético y sensor de luz ambiental. Aunque el hardware de sensores en sí no cambia respecto al Watch 8, Samsung ha introducido varias funciones nuevas basadas en software que exprimen mejor esos datos.

Entre las incorporaciones más destacadas están el seguimiento de vitales nocturnos, que requiere usar el reloj durante siete noches consecutivas para establecer una línea base personalizada, el Fitness Index, la Carga Cardíaca Diaria y un nuevo puntaje de Salud Cardíaca que resume el estado cardiovascular del usuario de forma comprensible.

La detección de apnea del sueño también se suma al repertorio, aprovechando la mayor capacidad de procesamiento del nuevo chip para análisis avanzados durante el descanso nocturno. El asistente de carrera con inteligencia artificial, introducido en la generación anterior, recibió mejoras adicionales que lo hacen más útil y preciso para corredores de todos los niveles.

La medición de composición corporal mediante análisis de impedancia bioeléctrica sigue siendo una de las funciones más llamativas, enviando microcorrientes seguras e imperceptibles a través de la parte superior del cuerpo para estimar el porcentaje de grasa y masa muscular. Es importante mencionar que para acceder a mediciones como presión arterial o electrocardiograma completo, es necesario contar con un teléfono Samsung compatible con la aplicación Samsung Health, una limitación que reduce el atractivo del reloj para quienes usan otras marcas de Android.

En conjunto, Samsung Health logra reunir toda esta información de manera ordenada y comprensible, convirtiendo al Watch 9 en un compañero de salud genuinamente útil para quienes revisan estos datos con regularidad. Y que creo que es uno de sus propósitos principales.

Batería: el problema que se resiste a desaparecer, y que es culpa de WearOS

Si hay un aspecto que lamentablente es fuente de mi insatisfacción, es la autonomía de batería del Galaxy Watch 9. El modelo de 40mm incorpora una batería de 390mAh este año, un 20% más grande que los 325mAh del Watch 8, mientras que la versión de 44mm sube a 445mAh, un incremento más modesto de apenas 10mAh respecto a la generación anterior.

A pesar de este aumento de capacidad, Samsung mantiene la misma estimación de 30 horas de autonomía con la pantalla siempre activa desactivada que prometía para el Watch 8, lo que genera expectativas que, en la práctica, se superan, pero por poco.

Los resultados te pueden llevar a 36 horas de uso con un uso moderado, pero creo que el día y medio de uso con seguimiento de entrenamientos activo y la pantalla siempre activa programada solo durante horas específicas será la norma.

Ahora, si usas el Always-On Display de forma permanente, la autonomía puede caer por debajo de las 24 horas, obligando a recargar el reloj todos los días sin excepción. Es cierto que el Watch 9 supera a la carga nocturna obligatoria del Apple Watch tradicional, pero esa ventaja la considero insuficiente para 2026, cuando los usuarios esperan más de un dispositivo insignia.

El tiempo de carga tampoco ayuda a mitigar el problema. Y es que el reloj tarda bastante más de una hora para una carga completa de 0 a 100 por ciento, dependiendo del modelo, cifras que están bastante por encima de lo deseable para un dispositivo que necesita recargarse con tanta frecuencia.

Precio

Un dato que Samsung merece reconocimiento es mantener los precios sin incrementos respecto a la generación anterior, algo poco común en un contexto donde la inteligencia artificial ha empujado al alza los costos de numerosos dispositivos electrónicos.

El problema no radica en el precio en sí, sino en la percepción de valor que genera esta actualización. Dado que el diseño, la pantalla y muchos de los sensores principales se mantienen prácticamente idénticos al Watch 8, quienes ya posean ese modelo anterior encontrarán pocos motivos convincentes para actualizar, más allá del nuevo procesador y las funciones de salud basadas en software.

Esta realidad nos lleva a sugerir que considerar el Galaxy Watch 8, podría representar una mejor relación calidad-precio para muchos. Siempre y cuando lo encuentres bastante más barato.

¿Cual es su competencia?

Los usuarios de Android en Chile no tienen muchas opciones, pues acá no llegan los relojes de Oppo o de OnePlus con WearOS. Y el de Motorola (watch Ultra) aún no llega a Chile al momento de escribir esto.

Dentro del propio catálogo de Samsung, el Galaxy Watch Ultra 2 representa una alternativa para quienes priorizan resistencia extrema y una autonomía mucho mayor por encima de la comodidad y ligereza que ofrece el Watch 9 estándar. Pero es mucho más caro.

Pero en caso de que no quieras WearOS, entonces la Galaxy Fit 3 es una gran opción que le dura una semana la batería, y que pronto se renovará también.

Ahora, si solo quieres batería y nada más, entonces existen los relojes de Huawei o de Honor, que no te permiten hacer nada más que responder algunos mensajes y medir tus deportes. Nada de bajar aplicaciones o funciones de continuidad fuera de dichas marcas.

¿Para quién es?

El Samsung Galaxy Watch 9 es, en esencia, un muy buen smartwatch que hace bien su trabajo fundamental: mostrar la hora, entregar notificaciones y llamadas, y realizar un seguimiento exhaustivo de la salud del usuario mediante un conjunto robusto de sensores y funciones inteligentes.

Su pantalla brillante y nítida, su diseño liviano y cómodo para uso prolongado, su resistencia a prueba de golpes y agua, y su rendimiento fluido gracias al nuevo procesador Qualcomm son argumentos sólidos a su favor.

Sin embargo, la persistente debilidad en autonomía de batería sigue siendo la sombra que empaña una experiencia por lo demás realmente muy satisfactoria. Que un dispositivo flagship de la marca de 2026 apenas logre superar el día y medio de uso con funciones activas, y que necesite recargarse en un lapso de más de una hora, resulta difícil de justificar cuando la competencia justamente va por solucionar ese contratiempo.

Para quienes llegan desde modelos considerablemente más antiguos, como un Galaxy Watch 7 o generaciones previas, el salto en pantalla, rendimiento y funciones de salud resultará notorio y satisfactorio.

Pero para los usuarios actuales del Galaxy Watch 8, la recomendación generalizada es clara: a menos que las nuevas funciones de salud basadas en inteligencia artificial te resulten particularmente atractivas, no hay urgencia real para actualizar, y podría convenir más esperar a ver qué soluciones concretas ofrece Samsung para el problema de batería en su próxima generación.

Con un diseño prácticamente idéntico al de su predecesor, un nuevo procesador Snapdragon Wear Elite y funciones de salud renovadas, el Watch 9 se presenta como un smartwatch realmente muy sólido y muy confiable, pero como casi toda la tecnología de este 2026, el salto generacional que muchos usuarios de Galaxy Watch 8 o modelos anteriores esperaban, no se está dando. No solo en wearables, sino que en relojes, computadoras, TV y mucho más. Y con esto abarco a todas las marcas.

Pero si estás pensando en tu primer reloj inteligente con WearOS, o ya toca hora de renovación después de una par de generaciones (2 o más), es un reloj realmente muy recomendable. Funciona bien, mide bien los ejercicios y el sueño, tiene funciones realmente muy útiles y tiene un diseño único y distintivo.

El Samsung Galaxy Watch9 tiene un precio que parte en los CLP $399.990.

Julio Herrera Zúñiga

Editor y redactor. Me gustan los juegos de Nintendo, el Miami Heat, los Miami Dolphins, los celulares y los animales.

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Julio Herrera Zúñiga