El Moto G Max tiene puntos muy fuertes como su cámara o su batería. Pero su rendimiento es su gran talón de Aquiles.

Moto G Max
El Motorola Moto G Max llega en 2026 con una propuesta que, sobre el papel, parece imbatible en la gama media: pantalla AMOLED de 6,78 pulgadas con brillo máximo de 5.000 nits, sensor principal de 200 MP con estabilización óptica, certificaciones IP68/IP69 y MIL-STD-810H, y Android 16 de serie. Sin embargo, tras una semana de uso intensivo y pruebas exhaustivas, la realidad es más matizada: Motorola ha creado un dispositivo que brilla en aspectos superficiales pero que tropieza en otros.
Así que si quieres entender cómo se comporta el Moto G Max en pruebas reales, entonces acá vamos a ver en qué aspectos justifica su precio y dónde se queda corto frente a alternativas más equilibradas.
| Categoría | Especificación |
| Pantalla | AMOLED de 6,8 pulgadas, 1272 x 2772 píxeles (1.5K) |
| Tasa de refresco | 120 Hz |
| Brillo máximo | 5.000 nits |
| Protección de pantalla | Corning Gorilla Glass 7i |
| Procesador | MediaTek Dimensity 6400 (6 nm) |
| CPU | 8 núcleos (2x Cortex-A76 a 2,5 GHz + 6x Cortex-A55 a 2,0 GHz) |
| GPU | ARM Mali-G57 MC2 |
| Memoria RAM | 8 GB + hasta 16 GB virtuales (RAM Boost) |
| Almacenamiento interno | 256 GB UFS 2.2 |
| Expansión | microSD hasta 2 TB |
| Sistema operativo | Android 16 |
| Cámara principal | 200 MP, f/1.8, OIS, PDAF |
| Cámara ultra gran angular | 8 MP, f/2.2, 120° |
| Cámara frontal | 32 MP, f/2.2 |
| Grabación de video | 2K (1440p) a 30 fps / Full HD a 60 fps |
| Batería | 5.200 mAh |
| Carga rápida | TurboPower 33W (cargador incluido) |
| Carga inalámbrica | No |
| Conectividad | 5G (SA/NSA/Sub6), LTE, HSPA, GSM |
| Wi-Fi | Wi-Fi 5 (802.11 a/b/g/n/ac) |
| Bluetooth | 5.4 |
| SIM | Dual SIM (nanoSIM + eSIM) |
| NFC | Sí |
| GPS | Sí |
| Resistencia | IP66, IP68, IP69 y MIL-STD-810H |
| Dimensiones | 164,58 x 77,37 x 7,38 mm |
| Peso | 183 g |
| Colores | Pantone (Blue Atoll, Overture, Gray) |
| Acabado | Cuero vegano / piel sintética |
| Seguridad | Huella en pantalla + reconocimiento facial |
| Precio de lanzamiento | CLP $299.990 |
| Fecha de lanzamiento | Junio 2026 |
Diseño y construcción
Motorola ha apostado por un diseño que equilibra estética premium y funcionalidad robusta. El Moto G Max presenta un perfil delgado de 7,4 mm y un peso contenido de 183 gramos, lo que lo hace cómodo de manejar durante horas. Sus dimensiones de 164,6 x 77,4 mm se integran en un panel trasero que, a pesar de ser accesible, no sacrifica sensación de calidad.
El acabado trasero en piel sintética Pantone (disponible en tonos gris y celeste) no solo aporta una estética distintiva, sino que mejora la adherencia y reduce la acumulación de huellas. Este detalle, que en otros fabricantes se reserva para modelos flagship, refuerza la percepción de valor del dispositivo.
El módulo de cámaras se integra elegantemente en el material con una ligera curva, evitando ese aspecto de «bloque» que afea a muchos competidores.
En términos de durabilidad, Motorola no guarda nada: el G Max cuenta con triple certificación IP66, IP68 e IP69 contra polvo y agua, además de la certificación militar MIL-STD-810H. Esto significa que el teléfono está preparado para soportar inmersiones, chorros de agua a presión y caídas controladas, algo inusual en su rango de precio, y que en el día a día se nota un montón cuando lo estás usando, esa seguridad es algo que realmente se puede destacar para todos quienes quieran usarlo.
El lector de huellas dactilares integrado bajo la pantalla responde con rapidez, aunque su posición baja en la pantalla puede resultar incómoda para algunos usuarios, como a mí. En la parte inferior encontramos el puerto USB-C 2.0 (una limitación notable en 2026), el altavoz principal y la bandeja para dual SIM (Nano + eSIM).
Pantalla
Si hay un apartado donde el Moto G Max destaca de manera contundente, es en su pantalla. Motorola ha equipado este modelo con un panel Extreme AMOLED de 6,78 pulgadas con resolución Super HD+ (2772 x 1272 píxeles), lo que se traduce en una densidad de 450 ppi y una nitidez que rivaliza con terminales mucho más caros.
La tasa de refresco de 120 Hz garantiza una fluidez notable en la navegación, mientras que el brillo máximo de 5.000 nits (en condiciones puntuales) asegura una visibilidad perfecta incluso bajo luz solar directa.
Es una pantalla que claramente supera a competidores del rango de precios como el Xiaomi Redmi Note 15 Pro 5G.
Su reproducción de colores es excelente. La calibración de fábrica es casi perfecta, aunque los usuarios más exigentes pueden ajustar los parámetros en el menú de configuración para darle más calidez.
El PWM (modulación por ancho de pulso) es cercano a los 400 Hz, una frecuencia relativamente alta que no debería causar fatiga visual en la mayoría de usuarios, aunque las personas sensibles podrían notar molestias. Finalmente, la protección Gorilla Glass 7i en la parte frontal garantiza resistencia a rayones y caídas, completando un paquete visual que, en este segmento, no tiene rival.
Rendimiento
Aquí es donde el Moto G Max tropieza. De partida, Motorola ha optado por el MediaTek Dimensity 6400, un chipset fabricado en proceso de 6 nm con configuración octa-core: dos núcleos Cortex-A76 a 2,5 GHz y seis Cortex-A55 a 2,0 GHz. El problema es que este SoC se encuentra habitualmente en dispositivos que cuestan la mitad de los CLP $400.000 que cuesta este.
Por ejemplo, en rendimiento, se queda incluso detrás del Honor Magic8 Lite. Su GPU Mali-G57 MP2 integrado en el Dimensity 6400 tampoco destaca. En términos prácticos, esto se traduce en una experiencia de gaming limitada: títulos como Genshin Impact o Call of Duty Mobile funcionan, pero con ajustes gráficos reducidos y caídas de framerate muy notorias.
La memoria RAM de 8 GB con tecnología RAM Boost puede ampliarse virtualmente hasta 24 GB, aprovechando parte del almacenamiento para mantener más aplicaciones activas en segundo plano. Sin embargo, la memoria UFS 2.2 de 256 GB es de baja velocidad.
Ahora, en uso diario, la navegación por menús es fluida, pero las aplicaciones más complejas (edición de fotos, multitarea intensiva) ya evidencian las limitaciones del procesador. Los tiempos de carga son más largos de lo esperado, y la apertura de aplicaciones pesadas puede demorarse bastante.
Donde si hay buenas noticias es en la gestión térmica. Acá, la temperatura media en la parte superior nunca se siente demasiado caliente, lo que da a entender que no estamos ante un throttling excesivo.
Sistema (Android 16)
El Moto G Max llega con Android 16 de fábrica, una versión limpia y sin capas de personalización pesadas. Motorola ha integrado todas sus funciones propias en una aplicación dedicada, lo que facilita la instalación de actualizaciones y mantiene la experiencia cercana a Android puro.
En cuanto a actualizaciones, Motorola promete cuatro años de soporte (hasta 2030) con tres versiones mayores de Android y parches de seguridad trimestrales. Si bien esto es aceptable, queda por debajo de las promesas de competidores como Samsung o Google, que ofrecen hasta seis años de actualizaciones en dispositivos de gama media.
La conectividad incluye 5G con soporte para múltiples bandas, Wi-Fi 5 (una limitación notable en 2026), Bluetooth 5.4, NFC y GPS. En mis pruebas, el Wi-Fi alcanza velocidades de 295 MBit/s en transmisión y 376 MBit/s en recepción, cifras suficientes para uso diario.
El lector de huellas bajo pantalla es rápido y fiable, aunque su posición baja puede resultar incómoda como mencioné también. Por su parte, los altavoces estéreo (uno de ellos es el auricular) suenan fuerte, pero su calidad de sonido no es buena: los agudos están sobreacentuados y los graves son prácticamente inexistentes.
Cámaras
El sistema fotográfico del Moto G Max está encabezado por un sensor principal de 200 MP con apertura f/1.8, estabilización óptica OIS y autoenfoque PDAF. Sin embargo, en uso diario, las fotos se capturan habitualmente a 12,5 MP mediante pixel binning, lo que es más que suficiente para la mayoría de escenarios.
La nitidez de las imágenes varía de bastante buena a bastante insuficiente según las condiciones. En escenas bien iluminadas, el sensor captura detalles aceptables, pero la nitidez decae notablemente en los bordes. En condiciones de baja luminosidad, la cámara muestra limitaciones: el ruido es evidente y el rango dinámico se ve bastante reducido.
El sensor ultra gran angular de 8 MP con apertura f/2.2 y campo de visión de 118 grados permite capturar paisajes y grupos, pero la calidad decae drásticamente al ampliar las imágenes. Eso sí, los detalles se pierden en los bordes y la nitidez es notablemente inferior a la del sensor principal.
La cámara frontal de 32 MP con apertura f/2.2 es más convincente: las selfies son nítidas y permiten buen zoom sin perder detalle. En vídeo, el dispositivo graba en 2K (1440p) a 30 fps y Full HD a 60 fps, con estabilización electrónica Gyro-EIS que reduce las vibraciones en grabaciones en movimiento. Esto es muy bueno, porque se ve poco en este precio.
En comparación con alternativas como los Xiaomi u Honor de este rango, el video es de buena calidad y de buena resolución, algo difícil de encontrar.
Batería y autonomía
La batería de 5.200 mAh está pensada para cubrir con holgura una jornada completa de uso mixto. En nuestras pruebas de navegación Wi-Fi, el G Max alcanzó 18 horas de autonomía, una cifra similar a la de su predecesor (Moto G86) pero inferior a competidores como el Xiaomi Redmi Note 15 Pro 5G o el Honor Magic8 Lite.
La carga rápida de 30 W permite una recarga completa en aproximadamente 1 hora y 30 minutos, una cifra aceptable pero no excepcional en 2026. No hay soporte para carga inalámbrica, una omisión comprensible en este segmento.
En uso intensivo (gaming, streaming, fotografía), la batería aguanta sin problemas hasta el final del día, pero los usuarios más exigentes podrían necesitar una recarga antes de la noche en la mayoría de las ocasiones.
Conclusión
El Motorola Moto G Max es un dispositivo que podría haber sido excelente, pero que se queda a medio camino en varios aspectos. Su pantalla AMOLED de 6,78 pulgadas con brillo máximo de 5.000 nits es, sin duda, la mejor en su categoría, y el diseño con acabados en piel sintética Pantone le otorga una estética premium que pocos competidores pueden igualar.
Sin embargo, el Dimensity 6400 es un procesador que no justifica el precio de CLP $299.990. Las limitaciones de rendimiento son evidentes en gaming, multitarea y aplicaciones exigentes, y la falta de Wi-Fi 6 y USB 2.0 son omisiones que cuesta entender en 2026.
Si Motorola hubiera equipado este dispositivo con un procesador más potente (como el Dimensity 7300 del G86 o el Snapdragon 7s Gen 4), el G Max sería un competidor de primer nivel. En su estado actual, solo será recomendable si el precio baja significativamente o si la pantalla es tu prioridad absoluta.
Sus principales competidores de Xiaomi y HONOR tampoco son perfectos, pero ofrecen más por lo que cuestan en este rango de precios que el Moto G Max, lo que ciertamente me decepciona, pensando que la gama Edge 70 de la marca este año es excelente.
Existen alternativas dentro de la misma marca que ofrecen más cosas, como el Edge 60 Fusion, Edge 60 y el Edge 50 Pro. Todos ellos tienen mejor rendimiento, mejores cámaras y mejores funciones.