Los Moto Buds 2 Plus son una apuesta segura si lo que quieres es una buena batería, buen ANC y buena calidad de sonido by Bose sin llegar a ser premium.

Los Moto Buds 2 Plus llegan con una promesa de ser unos auriculares inalámbricos cómodos, con muy buena autonomía, cancelación de ruido competente y un sonido correcto afinado junto a Bose. Y a pesar de que no son los más espectaculares de su categoría, sí son de los más fáciles de recomendar.
Y es que Motorola lleva unos años construyendo con calma su línea de audio. Esta segunda generación del modelo Plus llega como sucesora directa de los primeros Moto Buds+, con la insignia «Sound by Bose» en el estuche, colores certificados por Pantone y una capa de funciones de inteligencia artificial ligadas a sus teléfonos.
El precio de lanzamiento ronda los 149 dólares. Y con eso, se ubican en un punto incómodo del mercado: están casi en el rango de los buques insignia de Huawei, Sony, Bose o Apple, pero por encima de la avalancha de modelos económicos.
El diseño de los Moto Buds 2 Plus no busca sorprender. Mantienen el formato clásico de bastón con almohadillas de silicona y un estuche compacto de plástico mate. Hay poca extravagancia a la vista, y la sobriedad parece una decisión de marca: Motorola ya pone el estilo en sus teléfonos y deja que los auriculares pasen más desapercibidos. La construcción se siente sólida, con bisagras y imanes firmes. No es un plástico lujoso, pero tampoco da sensación de fragilidad.
Los colores principales son Cool White y o Azul Marino. Mi unidad es la Cool White. También existe una edición especial en Pantone Violet Indigo, muy morada y con un logo brillante, que algunos amarán pues es parte de la denominada “Brilliant Collections” de la marca.
El estuche mide 64 x 48 x 25,5 milímetros y pesa unos 36 gramos, así que entra en cualquier bolsillo sin estorbar. Se abre con facilidad y los auriculares se sacan sin pelear con ellos.
Pero acá, la comodidad es uno de sus mejores argumentos. Cada auricular pesa apenas 4,6 gramos, y el tamaño moderado del bastón permite llevarlos varias horas sin esa presión interna que provocan algunos modelos sellados. Se mantienen firmes al caminar, al viajar en transporte público y en rutinas de ejercicio ligero, sin necesidad de reacomodarlos. En el bastón hay controles por presión, que evitan toques accidentales aunque requieren un poco de práctica para dominarlos.
En cuanto a resistencia, los auriculares cuentan con certificación IPX4, que los protege del polvo, el sudor y la lluvia ligera. Pero el estuche solo llega a IPX2, es decir, aguanta unas gotas y poco más, así que conviene no llevarlo al agua. La app incluye una prueba de ajuste que usa los micrófonos internos para detectar fugas de audio y confirmar que el sello es correcto. Esto vale la pena hacerlo, porque un mal sello arruina tanto la cancelación como los graves.
Aquí está la parte más debatida. Cada auricular combina un driver dinámico de 11 mm para los graves con drivers balanceados de Knowles que se ocupa de los detalles en medios y agudos. Es una arquitectura que suele verse en auriculares más caros, y se suma a una afinación desarrollada junto a Bose.
El resultado es un perfil equilibrado y articulado, lejos del sonido retumbante que domina esta franja de precio. Las voces se escuchan claras, los instrumentos mantienen una separación aceptable y nada suena exagerado. Los graves están presentes, controlados y bien integrados, pero no buscan golpear ni destacar. Quien venga de auriculares económicos muy cargados de bajos probablemente los sienta algo justos al principio.
Hay que ser honesto con los límites. La marca Bose genera expectativas altas, y el sonido no siempre las cumple del todo. En canciones complejas, la separación de instrumentos puede saturarse un poco y el escenario sonoro resulta más bien estrecho. Tampoco compiten en refinamiento con auriculares que cuestan el doble o el triple. Para música cotidiana, podcasts y series funcionan muy bien, y para el precio es un rendimiento sólido.
Eso sí, Motorola ayuda con la personalización. La app ofrece cuatro ecualizaciones preestablecidas (Bajos, Vocales, Equilibrado y Graves brillantes) y un ecualizador a medida libre de 10 bandas. Si quieres más graves, basta con tocar un ajuste, aunque la configuración de fábrica está bien resuelta.
La compatibilidad con códecs es otra de sus fortalezas. Además de AAC y SBC, soportan LHDC y LDAC para reproducción en alta resolución. También incluyen audio espacial con Dolby Atmos y seguimiento de cabeza para un escenario envolvente de 360 grados, aunque esta última función requiere un teléfono Motorola Edge o Razr compatible.
La cancelación activa de ruido anuncia hasta 55 dB, apoyada en seis micrófonos (tres por auricular) y un ajuste desarrollado con Bose. Y en la práctica funciona bien para su precio. La cancelación reduce con eficacia el murmullo de oficinas, las conversaciones en cafés, el tráfico y ruidos constantes como ventiladores o maquinaria. Extrañamente, en mi experiencia no elimina por completo las voces, pero sí baja lo suficiente el entorno para que música y podcasts se escuchen cómodamente sin subir demasiado el volumen.
El límite aparece con los sonidos graves y persistentes. El incesante sonido de aviones o del transporte público sigue colándose un poco en los audífonos, y es justamente ahí los modelos premium de Sony y Bose lo hacen mejor.
Es una diferencia lógica, porque esos auriculares cuestan alrededor de 300 dólares. Pero para el trayecto diario al trabajo o la universidad, este nivel de aislamiento es más que suficiente.
El sistema ofrece ANC estándar, un modo adaptativo que ajusta la intensidad según el entorno y un modo transparencia que es de lo mejor del conjunto. Se escucha natural, sin retrasos ni voces distorsionadas, y permite mantener una conversación corta sin quitarse nada del oído. Es un detalle que muchos auriculares económicos resuelven mal, y aquí queda bien hecho.
La calidad en llamadas también cumple. Con la tecnología CrystalTalk AI, que prioriza la voz del usuario y reduce el ruido ambiente, las voces se escuchan claras y no hubo quejas de quienes estaban al otro lado de la línea.
Los Moto Buds 2 Plus tienen Bluetooth 6.0, que da emparejamientos rápidos y conexiones estables, con pocas caídas incluso al cambiar de dispositivo. La función Dual Connection permite mantenerlos enlazados a dos aparatos a la vez, por ejemplo un computador y un teléfono, y saltar de uno a otro sin reconectar.
También existe Audio Share, que permite conectar dos pares de auriculares compatibles a un mismo equipo. Es una función de nicho, pero muy útil para ver una película entre dos personas durante un vuelo. Hay además un modo de baja latencia para juegos que sí hace una diferencia en mi opinión.
La capa de inteligencia artificial, llamada moto ai (o Qira con Android 17), permite mantener pulsado un auricular para dar comandos de voz sin sacar el teléfono. Con ella se pueden resumir notificaciones («Catch me up»), transcribir reuniones sin usar las manos («Pay attention»), buscar respuestas rápidas o usar traducción en el oído. El problema es que casi todo esto requiere un teléfono Motorola compatible, y aun así es probable que mucha gente no lo use de forma habitual.
Lo bueno es que la app Moto Buds es la puerta a todo lo demás: ecualizador, control de la cancelación, personalización de gestos táctiles, prueba de ajuste y actualizaciones de firmware. Es sencilla y ordenada, sin menús escondidos. Su gran limitación es que solo existe para Android.
Y la app de Moto Buds acaba de llegar a iOS, lo que les permite poder usarlos en ese sistema.
La autonomía es uno de sus puntos más fuertes. Cada auricular tiene una batería de 60 mAh y el estuche una de 520 mAh. Motorola declara hasta 9 horas de reproducción continua en los auriculares y hasta 40 horas en total con el estuche.
En términos reales, con la cancelación apagada podemos esperar hasta 9 horas por carga y 30 horas en total, así que el resultado real dependerá de cómo los uses y cuando ANC uses. Personalmente, yo soy de usarlos en el día con Modo Transparencia, y en la calle con ANC activo.
En el uso diario cumplen con holgura. Con dos o tres horas diarias con ANC activada, se puede pasar más de una semana laboral sin conectar el estuche. Para quienes viajan, hacen trayectos largos o simplemente odian estar pendientes del cargador, es una ventaja real. La carga rápida ayuda en los descuidos también: estamos ante diez minutos conectados que darán unas dos horas de música de escucha.
Hay dos detalles menores. La carga se hace solo por USB-C, sin carga inalámbrica, y no se incluye el cable en la caja en Chile, aunque cualquier cargador de teléfono sirve.
Ahora, frente a la versión estándar, los Moto Buds 2 –a secas–, duran más (11 horas por carga y 48 en total), así que el modelo Plus queda por debajo en batería, aunque no en sonido.
Con un precio cercano a los 149 dólares, los Moto Buds 2 Plus buscan justificar la diferencia con los Moto Buds 2 con buenas herramientas de ecualización, audio espacial, códecs de alta resolución y un refinamiento general superior.
Claro, no estamos ante un competidor nato frente a los modelos de 300 dólares, pues no alcanzan el mismo silencio absoluto ni la misma amplitud de sonido, pero con alrededor de un tercio del precio tampoco lo necesitan.
Los Moto Buds 2 de 206 están en una encrucijada perfecta para la marca. Y es que quien priorice solamente la batería y el ahorro puede mirar los Moto Buds 2 estándar como su compra ideal, y le van a costar menos de la mitad que los Plus.
Y para quienes busquen sonido más trabajado, y un ANC mejor, encontrará en los Moto Buds 2 Plus una opción lógica.
Mi recomendación es clara. Si usas Android, especialmente un teléfono Motorola, buscas comodidad para todo el día, una buena cancelación de ruido y autonomía de sobra, estos auriculares son una apuesta segura. Y si quieres solo batería, deberías mirar los Moto Buds 2 (nuestro review aquí).
Si usas iPhone o esperas un sonido espectacular por el nombre de Bose en la caja, conviene bajar un poco las expectativas y comparar antes de decidir si es que puedes.
No son los más llamativos del mercado, pero sí de esos que funcionan como esperas, y en audio eso vale bastante.