Un análisis confirma que usar un SSD PCIe 5.0 no ofrece mayores ventajas gráficas en videojuegos frente a un SSD SATA tradicional.

Durante años hemos visto cómo las unidades de almacenamiento sólido (SSD) han evolucionado enormemente pasando por diversas generaciones. En este sentido los SSD de nueva generación han multiplicado de manera exponencial su ancho de banda para transferir datos. Y en este último caso se pueden apreciar velocidades que pueden llegar hasta los 14.900 MB/s de lectura. Como es el caso del SSD Sandisk WD_Black SN8100 con PCIe 5.0 que analizamos hace un tiempo atrás. O bien, nuestro review del SSD de TeamGroup T-Force Z540 con PCIe 5.0.
Sin embargo, cuando dejamos de lado las pruebas sintéticas y analizamos un escenario real de entretenimiento, la historia cambia bastante. Pues resulta que el reconocido medio Tom’s Hardware enfrentó 4 de estos componentes en 11 títulos de videojuegos modernos.
El resultado fue completamente demoledor para cualquier persona que haya comprado un SSD PCIe 5.0 pensando exclusivamente en obtener una mayor tasa de cuadros por segundo. La situación es tan evidente que, en 9 de los 11 videojuegos probados, un almacenamiento con interfaz SATA ofreció un rendimiento prácticamente idéntico, mientras que entre las 3 unidades NVMe no se registró ninguna diferencia apreciable.
Para garantizar que las pruebas fueran completamente transparentes y no escondieran deficiencias técnicas, se utilizó el mismo hardware, el que consta de un potente computador equipado con un procesador AMD Ryzen 7 9800X3D junto a una tarjeta gráfica NVIDIA GeForce RTX 5090 y de forma intencional con “solamente” 16 GB de memoria RAM, forzando así al sistema a recurrir constantemente al almacenamiento interno.
Los modelos de SSD evaluados fueron un Samsung 870 EVO de 2.5″ SATA III, un ADATA XPG SX8200 Pro con PCIe 3.0, un Sabrent Rocket 4 Plus-G con PCIe 4.0 y un Crucial T700 de última generación con PCIe 5.0, probándose rigurosamente bajo configuraciones gráficas al máximo nivel.
La única gran excepción a esta regla que demuestra claramente dónde está el límite técnico es Forspoken, un título que logra aprovechar la tecnología DirectStorage de forma nativa. Al dar el salto desde la conexión SATA hacia cualquier modelo NVMe, el rendimiento mínimo mejoró hasta un 51% en resoluciones altas, pero curiosamente daba exactamente lo mismo si se utilizaba una interfaz PCIe de 3ª, 4ª o 5ª generación, demostrando que el salto realmente importante es simplemente abandonar el antiguo formato.
Por otro lado, Ratchet & Clank: Rift Apart presentó diferencias medibles concentradas en las rápidas transiciones entre portales, donde los formatos modernos recortaron apenas unos pocos segundos, igualando nuevamente su comportamiento durante la jugabilidad normal e incluso llegando a registrar máximos de alto rendimiento en Alan Wake 2 que no alteraron los fotogramas finales.
El motivo técnico detrás de este enorme cuello de botella radica en cómo trabajan internamente los motores gráficos actuales. Ya que las inmensas velocidades que promocionan las cajas de los fabricantes corresponden a lecturas secuenciales, mientras que el entorno virtual carga sus elementos visuales mediante peticiones aleatorias.
A continuación te dejamos una tabla resumen con las máximas alcanzadas. No obstante, al cargar elementos visuales de forma aleatoria, la velocidad requerida baja considerablemente, debido a que cada elemento visual se carga paulatinamente. Esto hace que se use una parte de la velocidad del SSD para el caso de los que poseen PCI Express, velocidad que también puede ser alcanzada por el SSD SATA.
Por lo tanto, aunque una unidad rápida sigue teniendo mucho sentido para acortar los tiempos de carga iniciales o mejorar la productividad general del sistema, esta exhaustiva comparativa deja una conclusión bastante incómoda para la industria: pagar un alto precio por el formato de última generación no aporta prácticamente ningún beneficio de rendimiento para mejorar tus partidas.
¿Qué te parece esta comparativa de unidades SSD? Puedes revisar el estudio completo y detallado en el enlace de la fuente.
DirectStorage es una moderna interfaz de programación de aplicaciones desarrollada por Microsoft que mejora por completo la manera en que los videojuegos interactúan con el hardware interno, permitiendo que la tarjeta gráfica (GPU) acceda a los datos almacenados en el SSD de manera directa, sin tener que pasar obligatoriamente por el procesador (CPU).
Al eliminar este tradicional intermediario que suele generar cuellos de botella durante las tareas más pesadas, tu computador logra reducir drásticamente los molestos tiempos de carga de las pantallas iniciales y facilita la renderización casi instantánea de mundos abiertos gigantescos, evitando que experimentes tirones o texturas borrosas que arruinen tu inmersión visual.