Las recientes pruebas confirman que el iPhone 18 Pro Max ofrece una refrigeración superior frente a sus rivales Android del mercado.

La compañía de la manzana mordida introdujo este sistema de refrigeración recién en su pasada generación, pero eso no ha impedido que se posicione rápidamente como uno de los más eficientes del mercado actual. Al menos, esa es la principal conclusión que nos dejan las exhaustivas pruebas de estrés térmico realizadas al nuevo iPhone 18 Pro Max, un equipo que demostró funcionar de maravilla frente a su competencia directa.
Mejorar el control térmico era una tarea pendiente para Apple desde hace un par de años, puesto que, aunque sus dispositivos siempre han sido buenos, bajo determinadas circunstancias de altísima exigencia gráfica podían llegar a sobrecalentarse de manera excesiva.
Por esta razón, los ingenieros de Cupertino han invertido más recursos que nunca en perfeccionar su cámara de vapor, logrando un resultado verdaderamente notable con su último lanzamiento de gama alta. De hecho, la cámara de vapor es todavía más grande que la generación anterior.
Para comprobar estas mejoras técnicas en la vida real, el reconocido creador de contenido Geekerwan decidió poner a prueba al último teléfono de Apple, comparando su rendimiento sostenido frente a otros gigantes del sector tecnológico como el OnePlus 15, el iQOO 15 Ultra y su predecesor directo, el iPhone 17 Pro Max.
Como es lógico en este tipo de análisis comparativos, los teléfonos de la manzana utilizan el procesador correspondiente a su respectiva generación, mientras que los dos equipos Android de la lista integran el poderoso chip Qualcomm Snapdragon 8 Elite Gen 5.
Una vez finalizadas las intensas rondas de pruebas, el modelo más reciente de Apple logró mantener un límite de potencia de 5,9W, superando con bastante comodidad a la versión del año pasado que apenas alcanzó los 5,4W.
Lo más curioso e interesante de este experimento empírico es que, a pesar de entregar una mayor potencia bruta de procesamiento, el nuevo iPhone 18 Pro Max logró registrar un resultado térmico considerablemente más bajo que su hermano menor.
Mientras que el modelo de la generación pasada llegó hasta los 45,2ºC, la versión actual solo alcanzó los 44,3ºC en su punto de máxima exigencia. Al enfrentarlo contra el mundo Android, el dispositivo de la manzana casi logró igualar en potencia al OnePlus 15, el cual llegó a los 6,1W pero calentándose muchísimo más hasta tocar los 47,2ºC.
Por su parte, el iQOO 15 Ultra arrojó resultados muy similares al mantener su ventilador desactivado, logrando 5,9W a 47,2ºC, aunque al activar su ventilación máxima disparó su potencia a 7,3W bajando su temperatura a 46,2ºC.
Finalmente, queda claro que este avanzado sistema de cámara de vapor ofrece resultados espectaculares, transformándose en una excelente noticia para aquellos usuarios que exprimen al máximo el rendimiento de su celular a la hora de jugar títulos con alta carga gráfica.