Intel presentó la CPU Xeon 600 diseñada para trabajar en WorkStation: con múltiples datos, con IA y con memoria de 8000 MT/s

El gigante americano de las CPUs, anunció los nuevos Intel Xeon 600 para actualizar las herramientas de científicos, ingenieros y creadores de contenido. Este lanzamiento se centra en mejorar la velocidad de respuesta en tareas digitales pesadas.
El diseño Redwood Cove+ incorpora ahora 86 núcleos de rendimiento y 128 líneas de comunicación PCIe Gen 5.0. Esta configuración técnica facilita el movimiento masivo de datos entre el procesador y otros componentes críticos del equipo.
Dicho de otro modo, es como si una cocina de restaurante contara con 86 chefs trabajando coordinados en distintos platillos simultáneamente. Esto permite atender a cientos de comensales al mismo tiempo sin que ningún pedido se retrase en la línea de producción.
La plataforma también integra funciones avanzadas para proteger la estabilidad del sistema cuando opera al máximo de su capacidad. Los usuarios pueden monitorear los límites de voltaje por núcleo para asegurar un funcionamiento continuo sin errores.
El sistema adopta el estándar de memoria MRDIMM para elevar la velocidad de transferencia de datos hasta los 8000 MT/s. Esta capacidad reduce significativamente los tiempos de espera cuando el computador debe acceder a archivos temporales de gran tamaño.
El soporte nativo para tipos de datos FP16 en las extensiones matriciales optimiza el procesamiento de algoritmos matemáticos complejos. Las cifras técnicas indican una ejecución más ágil en tareas de inferencia y aprendizaje profundo frente a modelos anteriores.
La llegada de estos procesadores a las tiendas y distribuidores autorizados está programada para finales de marzo de 2026. Los modelos disponibles variarán en potencia para ajustarse a diferentes presupuestos y necesidades técnicas específicas.