HMD ha presentado el Nokia 300 Charge, un teléfono básico que apuesta por una autonomía muy superior a la habitual en este tipo de dispositivos.

HMD ha presentado el Nokia 300 Charge, un teléfono básico que apuesta por una autonomía muy superior a la habitual en este tipo de dispositivos. Su batería de 3.700 mAh permite alcanzar más de 40 días en espera y hasta 37 horas de conversación, convirtiéndolo en una alternativa pensada para quienes priorizan la duración de la batería.
Su característica más llamativa está en el puerto USB-C, que permite cargar el teléfono a 10 W y también utilizarlo como una pequeña batería externa. Para activar la carga inversa, basta con pulsar un botón dedicado situado en uno de sus laterales. El equipo también incorpora una potente linterna superior y una cámara básica con resolución de 320 × 240 píxeles.
El Nokia 300 Charge cuenta con una pantalla LCD de 2,4 pulgadas, sistema S30+, procesador Unisoc SC6531E, 4 MB de RAM y 4 MB de almacenamiento. También ofrece una ranura microSD de hasta 32 GB y mantiene el tradicional conector de 3,5 mm para audífonos.
Sin embargo, el teléfono presenta una limitación importante: solo admite conectividad 2G mediante las bandas de 900 y 1.800 MHz. Esto reduce considerablemente su utilidad en mercados donde las redes 2G han sido apagadas — como en el caso de Chile — o tienen una cobertura limitada. Su precio ronda los 30 euros en algunos países asiáticos.