Ericsson Chile acelera 5G SA: uplink crítico, slicing en terreno, ahorro energético con ML y ruta a 6G con IA nativa y zero-touch en Chile para industrias.

Conversamos con Enzo Zunino, Country Head de Ericsson Chile; durante el espacio nos detalló la hoja de ruta técnica que está transformando la infraestructura nacional: desde la gestión crítica del uplink y las pruebas de slicing en redes SA, hasta la optimización energética mediante machine learning y la integración de IA nativa hacia el 6G.
Históricamente, la ingeniería de redes móviles priorizó el downlink (bajada), asumiendo un consumo pasivo de datos. Sin embargo, Zunino advierte un cambio radical en el comportamiento del tráfico, impulsado por una nueva generación de usuarios y la telemetría industrial.
“En redes móviles, y en particular por el uso de redes sociales, estamos viendo una tendencia creciente a utilizar el uplink como canal de comunicación, con muchas personas subiendo información, desde streaming en vivo en Instagram hasta videos de creadores de contenido, y eso está elevando el tráfico de uplink”.
Este fenómeno afecta a la arquitectura de red actual, especialmente donde la transmisión de video en tiempo real es crítica para la operación remota, superando las capacidades de subida tradicionales.
“En minería, por ejemplo, una perforadora puede tener 10 cámaras de alta definición, y con ese nivel de video el consumo de uplink es muy alto”.
La promesa del 5G real llega con la implementación de núcleos Standalone (SA), que permiten «rebanar» la red (slicing) para garantizar QoS (Quality of Service) en entornos saturados. Zunino revela detalles técnicos de una prueba de campo realizada en Santiago durante un evento masivo de alta congestión espectral con un grupo de K-Pop.
“Se hizo una prueba en un concierto en Santiago, en la que se entregó a cinco creadores de contenidos un teléfono con 5G Standalone, y a cada uno se le asignó un slice con garantía de servicio”.
El resultado técnico demostró la capacidad del slicing para aislar tráfico prioritario en un entorno de red hostil, diferenciando el servicio a nivel de red lógica.
“A estos creadores se les asignó un slice especial, y se veía que transmitían el concierto en vivo desde sus cuentas de Instagram con alta calidad, mientras que una persona sin ese slice, al lado, no podía ni siquiera realizar una llamada”.
El Network Slicing en 5G Standalone divide una infraestructura física única en múltiples redes virtuales aisladas, adaptando cada “rodaja” a requisitos operativos específicos. Esta solución permite garantizar niveles de servicio críticos para casos de uso avanzados, como la automatización industrial o la conducción autónoma.
La operación de la red hoy exige reducir el consumo energético sin degradar la experiencia de usuario. Zunino explica cómo la gestión de energía ha evolucionado desde programaciones horarias rígidas hacia modelos predictivos basados en machine learning para gestionar las «células dormidas».
“Por ejemplo, una de las funcionalidades actuales es el sleeping cell, que se configura para que, cuando el tráfico baja bajo ciertos umbrales, se apaguen recursos que ya no se necesitan, y con eso se reduce el consumo energético de manera importante”.
El desafío técnico radicaba en la latencia de reactivación ante picos de demanda imprevistos. La solución fue la implementación de modelos de aprendizaje automático para anticipar la carga.
“Se incorporó machine learning, y luego la IA, para modelar ese comportamiento y permitir que la capacidad se ajuste a la demanda, hasta llegar al punto de hacer predicciones en base a ciertos patrones”.
La forma en que se calibra y audita la red también ha sufrido una transformación digital completa. El tradicional drive test con vehículos equipados con analizadores de espectro ha quedado obsoleto frente a la recolección masiva de data de usuario.
“Hasta hace poco se realizaban los famosos test drives, y hoy en día eso ya no es necesario, porque se puede hacer un test drive virtual de forma automática. Entonces, las antenas hacen autotest, se evalúa el informe y listo”.
Esta telemetría constante permite una granularidad de datos georreferenciados imposible de obtener con métodos analógicos.
“[…] Esas mediciones que antes hacíamos con drive tests en 1G y 2G, entre otras, hoy las reportan los teléfonos de forma continua, informando su velocidad contra ciertos servidores”.
Mirando hacia el hardware futuro, Ericsson ya trabaja en la transición hacia 5G Advanced. Este estándar busca optimizar el ecosistema IoT mediante la introducción de RedCap (Reduced Capabilities).
“El siguiente paso es 5G Advanced, con tecnologías como RedCap, Reduced Capabilities, que es un subconjunto de funcionalidades de 5G que extrae lo más básico”.
5G RedCap es una variante de capacidad reducida del estándar 5G NR (New Radio), definida en la Release 17 de 3GPP y conocida como “5G NR-Light”, diseñada específicamente para aplicaciones de IoT de gama media que no requieren el máximo rendimiento de 5G convencional.
Esta simplificación del protocolo está diseñada para desarrollar dispositivos que requieren conectividad 5G pero sin la complejidad ni el consumo energético de un smartphone de gama alta.
“¿Y qué permiten estas tecnologías? Desarrollar dispositivos más simples y más económicos, y en el caso de lentes de realidad aumentada con RedCap, el propio dispositivo podrá incorporar conectividad a la red”.
RedCap cubre la brecha entre el IoT masivo y el 5G de alto rendimiento, ofreciendo hasta 220 Mbps con hardware simplificado y bajo consumo energético. Esta tecnología optimiza costos operativos, siendo ideal para wearables, sensores industriales y videovigilancia que requieren conectividad robusta sobre redes Standalone sin la complejidad del 5G pleno.
La industria de las telcos busca reducir la fragmentación del desarrollo de aplicaciones con la iniciativa global ADUNA. La idea es ofrecer una “puerta de entrada” única, una interfaz común para que los desarrolladores usen las capacidades de red (como QoS o localización) sin integrar las APIs propietarias de cada operador.
ADUNA nace como una joint venture 50:50 entre Ericsson y doce grandes proveedores de servicios de comunicaciones (CSP), como AT&T, Deutsche Telekom, Vodafone y otros, lanzada para comercializar APIs de red agregadas a nivel global.
“Para que el uso de APIs y su exposición sean realmente relevantes, necesitamos uniformizar el acceso; ADUNA busca que, independientemente de dónde estés, como empresa desarrolladora puedas crear una aplicación que funcione tanto en la red de SoftBank en Japón como en la red de Vodafone en otros mercados”.
La iniciativa unifica capacidades de redes móviles globales para ofrecer acceso estandarizado a través de APIs basadas en el proyecto open-source CAMARA de GSMA y Linux Foundation, facilitando la innovación para desarrolladores.
Finalmente, Zunino marca la diferencia arquitectónica fundamental entre la generación actual (5G) y la próxima (6G). Mientras que en 5G la IA se aplica mediante módulos superpuestos, el estándar 6G se está diseñando con IA integrada en la capa física y lógica desde su concepción.
«6G nace, o va a nacer, con la IA totalmente nativa desde el día cero, integrada de forma natural”.
Esta diferencia estructural elimina la necesidad de parches o add-ons de software, permitiendo una red intrínsecamente cognitiva.
“En 5G, la IA funciona más bien como un componente adicional, pero en 6G va a estar integrada desde el origen, de forma totalmente nativa”.
Esta integración nativa es la llave para alcanzar el concepto de “zero-touch”, donde la red es capaz de autogestionarse sin intervención humana directa.
“¿Qué aporta la IA? Automatizar las redes para que se autocontrolen y se autocorrijan, y ahí aparece el concepto de zero-touch, un término con el que estamos trabajando mucho con los operadores”.