El uso de Linux en Windows crece rápidamente y Canonical espera que las instalaciones mediante WSL superen a las nativas en 2026.

Somos plenamente conscientes de que el ecosistema de código abierto atraviesa una época bastante positiva, atrayendo incluso a usuarios principiantes que se atreven a instalarlo. Sin embargo, un reciente reporte publicado por el medio Windows Latest revela un dato sumamente curioso, ya que el uso de Linux en Windows, concretamente a través de la popular distribución Ubuntu, está registrando un crecimiento acelerado que ha sorprendido a toda la industria tecnológica.
Según ha revelado Jon Seager, vicepresidente de ingeniería de Canonical (la empresa detrás del nativo Ubuntu), la adopción de esta plataforma a través del subsistema WSL está creciendo a un ritmo muy superior al de las instalaciones nativas de Linux en los computadores de escritorio. De hecho, la estimación oficial de la compañía indica que los usuarios que ejecutan Ubuntu dentro del entorno de Microsoft superarán definitivamente a los que utilizan instalaciones independientes durante los próximos meses.
Esta interesante tendencia responde directamente a las altas demandas del sector de la programación, puesto que muchas empresas entregan un computador con el sistema operativo de Microsoft a sus empleados por estrictos requisitos de gestión corporativa, pero el desarrollo de proyectos avanzados de inteligencia artificial y aprendizaje automático requiere herramientas creadas específicamente para el software libre.
Es precisamente en este escenario corporativo donde entra en juego el subsistema WSL, una solución que permite integrar la consola, el directorio de usuario y las aplicaciones gráficas de Ubuntu de forma directa sobre la interfaz principal del equipo.
En esencia, esta tecnología permite tener lo mejor de ambos mundos, otorgando a los ingenieros la compatibilidad necesaria sin tener que instalar otro sistema de forma independiente, evitando así romper las políticas de seguridad de su empresa al momento de trabajar con complejos modelos de lenguaje.
Para consolidar esta adopción masiva, la compatibilidad entre ambos sistemas ha recibido mejoras de rendimiento muy importantes durante este año. Microsoft ha incrementado la velocidad en la transferencia de archivos y ha optimizado las conexiones de red internas, introduciendo además la función WSL Containers junto a la herramienta de comandos wslc.
Al mismo tiempo, Canonical ha preparado a fondo su distribución para el procesamiento local de inteligencia artificial, logrando que la versión Ubuntu 26.04 LTS incorpore soporte nativo para las plataformas de cálculo NVIDIA CUDA y AMD ROCm.
Asimismo, la compañía trabaja activamente en el desarrollo de paquetes Snap de inferencia que seleccionan automáticamente el modelo adecuado, incluyendo optimizaciones específicas para procesadores de grandes fabricantes como Intel, AMD y NVIDIA.
La estrecha relación entre ambos entornos ha transformado radicalmente el trabajo con sistemas operativos en el sector profesional. De hecho, la propia Microsoft mantiene la distribución abierta Azure Linux para sus gigantescos centros de datos en la nube.
Con esto se demuestra que gracias a esta moderna arquitectura combinada, las corporaciones logran conservar sus herramientas de ciberseguridad mientras ofrecen a sus especialistas el entorno de código abierto necesario para realizar sus tareas cotidianas sin mayores fricciones.