
SuperQ Quantum Computing Inc. presentó en el CES 2026 su aplicación ChatQLM, descrita comercialmente como una “app de consumo impulsada por cuántica”. Sin embargo, un análisis técnico de la patente provisional y arquitectura revela que no se trata de una IA generativa cuántica, sino de una plataforma de orquestación híbrida (Quantum Leveraged Model).
Dicho de una manera simple, ChatQLM no es una IA cuántica. Si descargas la aplicación presentada por SuperQ, no estás instalando un qubit en tu smartphone, ni estás ejecutando redes neuronales cuánticas nativas.
En el papel, la propuesta de la firma canadiense es una interfaz de cliente (frontend) que no ejecuta cómputo cuántico localmente. Su función real es actuar como un “controlador de tráfico” inteligente que clasifica las peticiones del usuario y las deriva al hardware más eficiente para cada tarea específica, sea clásico o cuántico.
ChatQLM funciona como un jefe de obra o un contratista general. Tú (el cliente) le das una orden en lenguaje natural y la app (el contratista) analiza el pedido y decide a qué subcontratista llamar; no intenta hacerlo todo ella misma.
La patente provisional que presentó la firma detalla una tecnología llamada QLM (Quantum Leveraged Model). En palabras simples, esto es un sistema de clasificación de prompts que opera en hardware clásico. Su única función es discriminar el tipo de problema computacional que le planteas.
El modelo QLM no es un nuevo procesador, sino una capa lógica de decisión alojada en la nube. La innovación real no está en que el teléfono haga cálculos complejos, sino en la capa de traducción (denominada en su patente como Vendor-Agnostic Rosetta Layer).
El flujo de trabajo técnico opera bajo una lógica de “Selección Dinámica de Modalidad”:
El ecosistema QLM (Quantum Leveraged Model) se compone de una sola interfaz semántica apoyada por cuatro tipos de backends de fuerza bruta (motores). No todo es IA; gran parte es física y matemática pura.
Uno de los puntos críticos mencionados en la documentación técnica es el sistema de “Consumer-Ready Failover”. Dado que el hardware cuántico actual (NISQ) es susceptible al ruido y la decoherencia, el orquestador realiza benchmarking en tiempo real.
Si detecta latencia alta o inestabilidad en el procesador cuántico (D-Wave o IonQ), el sistema redirige automáticamente la tarea a un backend clásico sin intervención del usuario.
En resumen, ChatQLM es una solución de software que omite la complejidad de programar para diferentes arquitecturas cuánticas, permitiendo interactuar con máquinas de D-Wave e IonQ a través de lenguaje natural, pero manteniendo el procesamiento pesado fuera del dispositivo del usuario.