Apple se prepara para completar la transición a procesadores propios con macOS Tahoe 26.4, que introducirá avisos al abrir apps que dependan de Rosetta 2.

Apple se prepara para completar la transición a procesadores propios con macOS Tahoe 26.4, que introducirá avisos al abrir apps que dependan de Rosetta 2. Las notificaciones advertirán que estas aplicaciones dejarán de funcionar cuando llegue macOS 27, previsto para septiembre, según informa MacRumors.
La compañía ya confirmó que Tahoe será la última versión compatible con Macs basados en Intel, marcando el cierre definitivo del soporte. Con este cambio, el ecosistema Mac quedará completamente orientado a Apple silicon, consolidando un proceso iniciado con el chip Apple M1 y culminado con el Mac Pro más reciente.
Rosetta 2 también desaparecerá como solución general para ejecutar software Intel en equipos con procesadores Apple. Sin embargo, la empresa mantendrá excepciones para algunos videojuegos antiguos sin mantenimiento y para software que utilice binarios Intel dentro de máquinas virtuales Linux, además de posibles parches de seguridad puntuales.
El cambio obliga a los usuarios que aún dependen de aplicaciones no adaptadas a planificar su migración tecnológica. La estrategia confirma que Apple apuesta por un ecosistema totalmente optimizado para su propio hardware, priorizando rendimiento, eficiencia y control de plataforma.