Xiaomi ha puesto números concretos a la crisis de memoria que sacude a toda la industria móvil. Y es que la compañía reveló que actualmente está pagando 1.500 yuanes, equivalentes a $220 dólares, más por una configuración de 12 GB de RAM y 512 GB de almacenamiento flash respecto a lo que pagaba en el primer trimestre de 2025.
Es la primera vez que un fabricante de gran escala cuantifica de forma oficial el impacto real de la subida de precios en su estructura de costos. El dato fue publicado directamente por la empresa como parte de su comunicación con el mercado.
El contexto detrás de este encarecimiento es la explosión de demanda de memoria impulsada por la inteligencia artificial. Los grandes fabricantes de chips como Samsung han redirigido buena parte de su capacidad productiva hacia el segmento de centros de datos y servidores de IA, donde los márgenes son más altos.
Eso dejó a los fabricantes de smartphones compitiendo por un suministro reducido de DRAM y NAND flash en el mercado de consumo.
El resultado es una subida de precios sin precedentes recientes en la industria.

Las cifras del mercado ilustran la magnitud del problema. Los precios contractuales de DRAM convencional subieron entre un 90% y un 95% trimestre a trimestre durante el primer trimestre de 2026. La memoria NAND flash, por su parte, tuvo un incremento de entre el 55% y el 60% en el mismo período.
Según TrendForce, estas son las alzas trimestrales más pronunciadas que se hayan registrado en la industria. Para el segundo trimestre, las estimaciones no mejoran: el DRAM podría encarecerse un 63% adicional y el NAND un 75% más.
El impacto no es uniforme para todos los segmentos. Los teléfonos de entrada, aquellos que se venden por debajo de los $200 dólares, son los más golpeados. Para esos modelos, el costo de la memoria puede representar ya hasta el 43% del total de componentes, 25 puntos porcentuales más que el trimestre anterior. En la gama media, entre los $400 y $600 dólares, los fabricantes están pagando un 15% más en RAM y un 11% más en almacenamiento respecto al trimestre previo.
En el segmento premium, los márgenes son algo más amplios, pero el problema del costo del chipset de 2 nm se suma al de la memoria.
Xiaomi no ha sido el único en reaccionar. OPPO, OnePlus y Honor ya ajustaron sus precios al alza en marzo para trasladar parte de estos costos al consumidor final. Xiaomi confirmó que al menos tres de sus modelos actuales verán un alza de aproximadamente 200 yuanes, cerca de $29 dólares, a partir de este fin de semana. Counterpoint Research estima que los teléfonos de gama baja podrían costar unos $30 dólares más al consumidor, mientras que los modelos premium podrían encarecerse entre $150 y $200 dólares durante 2026.

