Microsoft ha liberado una nueva actualización para Windows 11, y se trata de la versión acumulativa KB5074109. Este es el primer gran parche de Windows 11 de este año y eleva el sistema a las compilaciones 26200.7623 en la rama 25H2 y 26100.7623 en 24H2.
No estamos ante una actualización llamativa, eso es cierto, pero sí ante una de esas entregas que ajustan cimientos internos, refuerzan seguridad y dejan pistas claras de hacia dónde está empujando Microsoft el sistema operativo.
Con este parche mensual de enero, la pregunta es inevitable. ¿Qué ha cambiado realmente en Windows 11 con la KB5074109? Vamos a descubrirlo a continuación.
Windows 11 KB5074109 corrige una gran cantidad de errores pequeños
Microsoft se centra de nuevo en la calidad general del sistema y en la fiabilidad del proceso de actualización. La actualización KB5074109 incluye correcciones acumulativas que afectan al propio Windows Update, al mecanismo de instalación de parches y a diversos componentes internos que, aunque invisibles para el usuario, son claves para la estabilidad a medio plazo. No hay nuevas funciones de interfaz ni cambios de diseño, pero sí un refuerzo del comportamiento del sistema bajo escenarios de actualización seguida.
Uno de los bloques más relevantes de esta actualización está en la seguridad. Microsoft ha comenzado a desplegar nuevos datos de certificación relacionados con Secure Boot. Este proceso se realiza de forma gradual y solo en dispositivos compatibles, con el objetivo de reforzar la cadena de arranque seguro sin introducir riesgos de compatibilidad masiva. No es un cambio inmediato ni visible, pero sí estratégico, especialmente en un contexto donde el arranque seguro se ha convertido en un pilar frente a ataques persistentes a bajo nivel.
A nivel técnico, hay un cambio importante que afecta directamente a administradores de sistemas. Windows Deployment Services modifica su comportamiento por defecto y la implementación desatendida deja de estar habilitada automáticamente. Esto obliga a revisar flujos de despliegue en entornos empresariales y educativos, ya que configuraciones que antes funcionaban sin intervención adicional ahora requieren ajustes explícitos.
La actualización también incluye una puesta al día de componentes internos ligados a funciones de inteligencia artificial que ya forman parte del sistema operativo. Microsoft no detalla cambios funcionales visibles, pero sí confirma la actualización de módulos internos como los relacionados con búsqueda de imágenes y procesamiento local. Es otro indicio de que Windows 11 sigue evolucionando por debajo, incluso cuando el usuario no percibe novedades directas.
Mejoras para los procesadores AMD, Intel y Qualcomm que tienen NPU
Esta nueva actualización incluye un cambio explícito relacionado con la NPU. La KB5074109 corrige un problema de gestión energética por el que la NPU podía permanecer activa cuando no estaba en uso, provocando un consumo innecesario y una disminución de la autonomía en equipos compatibles. Esto afecta a diferentes procesadores de empresas como AMD, Intel o Qualcomm.
No hay nuevas funciones, no hay mejoras de rendimiento ni cambios en capacidades de IA. Es un arreglo del power management que asegura que la NPU entre correctamente en estados de bajo consumo cuando está inactiva, algo especialmente relevante en portátiles con hardware orientado a la IA local.
Finalmente, la KB5074109 es una actualización continuista pero relevante. Refuerza la seguridad, ajusta comportamientos internos y deja claro que Microsoft sigue priorizando la robustez del sistema frente a grandes cambios visuales. Es la segunda buena noticia de Windows 11 tras la posibilidad de desinstalar Copilot como IA en Windows 11.

