Microsoft tiene un problema de imagen que ya no puede ignorar más. Y es que la comparación con Apple llegó en el peor momento posible: el MacBook Neo, lanzado como portátil de entrada con solo 8 GB de RAM, demostró en pruebas reales que macOS puede funcionar de forma fluida con decenas de apps abiertas simultáneamente en ese hardware.
Eso encendió de nuevo la discusión sobre cuánta RAM necesita realmente Windows 11 para ser usable, y la respuesta no favorece a Microsoft.
Los números son incómodos. Un PC con 8 GB de RAM corriendo Windows 11 en reposo consume casi 6 GB solo para el sistema operativo . Con 16 GB, el consumo en reposo sube a los 10 GB. En ambos casos, más del 50% de la memoria disponible se va al sistema antes de abrir una sola aplicación.
La situación mejora con 32 GB, pero los precios actuales de la memoria RAM hacen que esa configuración no sea accesible para todos los usuarios. La comunidad de Windows venía amenazando con migrar a Linux desde hace meses, y la presión acumulada finalmente obligó a Microsoft a comprometerse con cambios concretos .
El primer frente es precisamente la gestión de RAM. Microsoft planea introducir nuevas políticas de fondo que reduzcan el consumo base del sistema operativo en reposo . Aunque la compañía no ha especificado los mecanismos exactos, el sitio TechPowerUp sugiere que Windows 11 podría adoptar algo similar al Xbox Full Screen Experience: un modo que eleva el rendimiento y reduce el uso de memoria eliminando tareas en segundo plano que no son necesarias para el uso activo del equipo.
Si Microsoft logra llevar ese enfoque al escritorio de manera efectiva, el impacto sería significativo para los equipos con 8 y 16 GB de RAM.
El segundo frente es la interfaz de usuario. Aunque el diseño visual de Windows 11 es hoy más coherente que en versiones anteriores, su capacidad de respuesta sigue siendo inconsistente . El problema de fondo es estructural: la interfaz mezcla simultáneamente WebView2, React, componentes nativos y código heredado de versiones antiguas de Windows.
Cada framework tiene su propio ciclo de renderizado, lo que genera los tirones y demoras que muchos usuarios perciben al abrir el menú Inicio o cambiar entre ventanas . La solución de Microsoft es migrar toda la infraestructura visual a WinUI 3, su framework de interfaz más moderno.
El menú Inicio es el primer elemento en la lista: su migración de React a WinUI lo haría notablemente más rápido y responsivo .
El Explorador de archivos también está en el radar. Paradójicamente, a pesar de recibir la función de precarga en actualizaciones recientes, Windows 11 aún abre el Explorador de archivos más lento que Windows 10 . Microsoft reconoce el problema y planea reducir la latencia en la barra de búsqueda, los menús contextuales y la navegación entre carpetas.
También hay mejoras planificadas en la velocidad y confiabilidad de operaciones de archivos como copiar o mover contenido de gran tamaño, junto con una reducción general en los tiempos de lanzamiento de aplicaciones .
El cuarto pilar de las mejoras es el soporte de hardware y estabilidad de drivers. Microsoft quiere reducir la frecuencia de errores relacionados con desconexiones de Bluetooth, fallos de USB, inconsistencias de cámara y audio en tablets y problemas de reactivación en equipos conectados a docks de expansión . Son quejas frecuentes y repetidas en los foros de soporte de Windows.
La compañía no ha dado fechas concretas para ninguno de estos cambios, pero el hecho de haberlos reconocido públicamente indica que forman parte de su hoja de ruta activa para Windows 11 en 2026.

