El propietario de una potente tarjeta gráfica GIGABYTE AORUS GeForce RTX 5090 tomó la decisión de desmontar su equipo al detectar un comportamiento bastante inusual en el sistema de ventilación interno. Hasta ahí va todo bien, ya que a pesar de que la tarjeta de video no registraba temperaturas verdaderamente exageradas al mantenerse operando en torno a los 76 ºC.
Sin embargo, el ruido generado resultaba sumamente molesto debido a que los ventiladores giraban a 2.000 RPM de forma constante y sin motivo aparente. Esta incómoda situación le hizo sospechar inmediatamente que existía un fallo físico relacionado con el compuesto térmico, obligándolo a revisar la refrigeración de su hardware para descubrir un insólito escenario que confirmó absolutamente todas sus sospechas iniciales.
Al separar los componentes principales de la tarjeta, el consternado jugador se topó con una desproporcionada cantidad de material térmico acumulado sobre la enorme cámara de vapor, mientras que la zona inferior del núcleo carecía casi por completo de una cobertura adecuada.

Resulta muy llamativo comprobar que esta pieza estuvo instalada de manera horizontal, una posición que teóricamente debería evitar el desplazamiento del gel por la fuerza de gravedad y que deja en evidencia un grave fallo de control de calidad durante el ensamblaje.
El preocupante exceso de pasta térmica en la AORUS RTX 5090
Este caso vuelve a poner el foco de atención sobre los problemas de manufactura que ha experimentado GIGABYTE con las nuevas generaciones tecnológicas.
En su momento, la empresa reconoció que las primeras unidades ensambladas recibieron muchísimo más gel del necesario mediante un cuestionable proceso automatizado, fijando la postura oficial de catalogar este abundante exceso como una simple “variación cosmética” que no afectaba la fiabilidad o la vida útil del costoso dispositivo.
Sin embargo, encontrar los costosos componentes de un computador literalmente inundados en pasta térmica resulta alarmante para cualquier comprador entusiasta. Tras realizar una profunda limpieza, el usuario afectado solucionó sus graves problemas reemplazando el defectuoso gel original por una almohadilla de cambio de fase PTM7950, la cual destaca en la industria por su inmensa durabilidad.
Cabe recordar que los malos precedentes obligaron a la marca a descatalogar varios modelos defectuosos durante el año pasado, viéndose forzados a lanzar versiones V2 que retomaron el uso de los confiables disipadores tradicionales para lograr calmar las merecidas críticas de la comunidad internacional.
¿Cada cuánto tiempo se debe cambiar la pasta térmica de una tarjeta gráfica?
Para mantener el rendimiento térmico óptimo de tu GPU, se recomienda cambiar la pasta térmica cada 1 o 2 años si usas materiales de alta calidad. Claro, esto depende de varios factores, como el uso diario, las exigencias de trabajo, la calidad del compuesto térmico, ambiente (calor, polvo), o el tipo de GPU.
Cuando el compuesto envejece y se seca, pierde totalmente su capacidad para transferir de manera eficiente el intenso calor desde el procesador gráfico hacia el sistema de disipación. Esto provoca un aumento en la velocidad de los ventiladores, un ruido extremadamente molesto durante tus partidas y un agresivo estrangulamiento energético que disminuirá la fluidez general en tus videojuegos favoritos, e incluso podría dañar la GPU a la larga.

