Un tribunal alemán le prohibió a TCL usar la denominación QLED en la publicidad de sus televisores. El Tribunal de Distrito de Múnich I falló a favor de Samsung Electronics tras una demanda por competencia desleal.
El fallo afecta directamente a la serie TCL QLED870 y otros modelos que la marca comercializaba bajo esa denominación en Alemania. La venta y comercialización de esos modelos como QLED quedó prohibida de manera inmediata en ese país.
El núcleo del problema es técnico. La IEC, el organismo internacional de normalización electrotécnica, define los televisores QLED como dispositivos que utilizan una lámina específica de puntos cuánticos para mejorar la reproducción de color entre la retroiluminación y el panel.
El tribunal determinó que TCL aplica solo una cantidad insignificante de puntos cuánticos al difusor de sus televisores, completamente insuficiente para generar las mejoras de color y brillo que el consumidor espera de un producto etiquetado como QLED.

En otras palabras, TCL usaba la denominación para vender más, no porque su tecnología lo justificara.
No es la primera derrota legal de TCL en Alemania. La compañía ya perdió un litigio anterior relacionado con su marca NXT FRAME, que el mismo tribunal consideró una infracción sobre la marca registrada «The Frame» de Samsung. TCL suma así dos fallos adversos en un mercado clave de Europa.
El frente legal se expande más allá de Alemania. TCL enfrenta demandas colectivas en California y Nueva York por los mismos motivos: publicidad QLED engañosa. Y TCL no está sola en el banquillo: Hisense, actualmente el mayor fabricante de televisores del mundo por volumen, enfrenta litigios similares en Estados Unidos por sus propias campañas de marketing QLED. El caso pone sobre la mesa un problema estructural del sector: la proliferación de denominaciones técnicas sin estándares publicitarios claros, que termina desorientando al consumidor y distorsionando la competencia entre fabricantes.
Fuente: Korea Herald

