Sony tendría una ventaja de acceso a un chip personalizado con la próxima arquitectura gráfica de AMD. No sería una exclusividad contractual, sino una consecuencia del volumen de producción exigido para desarrollar estos procesadores.
Tal como ocurre con la Switch 2, la PS5 exclusiva de Japón tendría bloqueo de región, pero sería más barata que la estándar.

