El SUCHAI-4 es un nanosatélite CubeSat 3U desarrollado por el Laboratorio de Exploración Espacial y Planetaria de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile, con lanzamiento previsto para julio de 2026 desde Estados Unidos. La misión busca poner en órbita una plataforma de cinco litros y cinco kilos, capaz de transportar cerca de 60 experimentos científicos y tecnológicos en una órbita polar sincrónica con el Sol a 590 kilómetros de altura.

Un CubeSat 3U para probar instrumentos, comunicaciones y control orbital
SUCHAI-4 será ubicado en una órbita polar sincrónica con el Sol a 590 kilómetros de altura, una trayectoria útil para observaciones repetidas de la Tierra y para ensayos tecnológicos bajo condiciones orbitales estables. La plataforma mantiene el formato de un nanosatélite, pero reúne subsistemas que normalmente exigen una coordinación precisa entre energía, control de orientación, comunicaciones y procesamiento de datos.

El sistema de apuntamiento fino es uno de los elementos técnicos más relevantes de la misión, porque permitirá orientar instrumentos y enlaces con mayor precisión durante la operación en órbita. Para lograrlo, el nanosatélite combina ruedas de reacción, electroimanes, propulsión por gas frío y propulsión de plasma, además de sensores que ayudan a estimar su posición y actitud.

El área de comunicaciones tendrá un papel central, ya que SUCHAI-4 probará radio LoRa para obtener datos desde zonas remotas y sistemas ópticos orientados a enlaces más dirigidos. Este componente se relaciona con aplicaciones de investigación en monitoreo ambiental, agricultura y recursos hídricos, donde la captura de información desde lugares de difícil acceso puede tener valor científico y operacional.

Experimentos científicos y continuidad del programa SUCHAI-4
La carga científica incluye un telescopio capaz de trabajar desde el ultravioleta hasta el infrarrojo cercano, además de magnetómetros, detectores de partículas y sistemas para estudiar contenido electrónico en el entorno espacial. La misión también incorpora experimentos de biología espacial con microorganismos y plantas, una línea que permite observar respuestas biológicas en condiciones de microgravedad y radiación orbital.

El software de vuelo reprogramable le entrega a la misión una capacidad importante para ajustar funciones durante el periodo operativo. En un satélite con decenas de experimentos, esa flexibilidad permite modificar rutinas, revisar prioridades y adaptar pruebas sin depender únicamente de una configuración cerrada antes del lanzamiento.
Detalles técnicos de la misión
La nueva misión continúa una línea que incluye SUCHAI, SUCHAI-2, SUCHAI-3 y PlantSat, pero aumenta la densidad técnica al reunir control de apuntamiento, comunicaciones ópticas, radio LoRa, propulsión, experimentos biológicos e instrumentación física en una estructura de bajo volumen. También incorpora colaboración con universidades, centros de investigación, organismos públicos, entidades internacionales y participación escolar.

Después del despliegue orbital, el primer objetivo será confirmar que el nanosatélite transmite correctamente desde su órbita. Radioaficionados de distintas partes del mundo y estudiantes del colegio San Nicolás de Ñuble participarán en la búsqueda de las primeras señales, un paso necesario para iniciar la recolección de datos científicos y tecnológicos.
SUCHAI-4 no solo funcionará como una carga experimental, sino como una prueba integrada de ingeniería espacial desarrollada desde Chile. Su relevancia está en reunir investigación, formación técnica y validación de subsistemas en una plataforma pequeña, con capacidad para producir datos útiles desde 590 kilómetros de altura.

