Starlink ha eliminado la opción de recibir la antena y el router de forma gratuita a cambio de una permanencia de 12 meses. A partir de ahora, los nuevos clientes en Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Francia, España, Australia y México ya no pueden comprar ni recibir gratis el kit de hardware, sino que deben pagar una cuota mensual de 10 dólares solo por el alquiler de la antena, en lo que se suma a la tarifa mensual del servicio de internet.
El cambio encarece el acceso al servicio de forma notable. En España, donde la cuota mensual del plan Residencial es de 40 euros al mes, los nuevos suscriptores ahora pagan 50 euros mensuales al sumar el alquiler del hardware, lo que representa un aumento del 55% frente a los precios vigentes antes de mayo de 2026. Los usuarios que ya tenían el servicio contratado antes del cambio no se ven afectados y mantienen sus condiciones anteriores.

Junto con la eliminación de la antena gratis, Starlink también ha retirado otros beneficios que ofrecía a sus clientes del plan MAX. Desaparecen la antena Mini gratuita que se ofrecía a los suscriptores residenciales de largo plazo y el descuento del 50% en el plan ROAM para uso itinerante al aire libre, dos ventajas que muchos usuarios habían aprovechado durante los últimos meses.
El cambio llega justo antes del inminente lanzamiento de nuevos kits Standard y Mini de segunda generación, lo que sugiere que Starlink está rediseñando su modelo de negocio en torno al alquiler de hardware en lugar de la venta o cesión de equipos. SpaceX no ha dado explicaciones oficiales sobre el motivo del cambio ni ha detallado las especificaciones de los nuevos equipos que llegarán próximamente.

