SpaceX está avanzando con firmeza hacia convertirse en un competidor directo de AT&T, T-Mobile y Verizon en el mercado móvil estadounidense, apalancándose en su red satelital Starlink y en el espectro adquirido a EchoStar.
Gwynne Shotwell, presidenta y directora de operaciones de SpaceX, confirmó en la primera conferencia de resultados desde la salida a bolsa de la compañía que planean lanzar los satélites Starlink Mobile de próxima generación en 2027, con un servicio más modernizado disponible a finales de ese mismo año. Esta declaración es la señal más clara hasta ahora de que SpaceX busca combinar su red satelital con infraestructura terrestre para ofrecer un servicio inalámbrico completo, más allá de su actual servicio directo al dispositivo para zonas sin cobertura celular.
El plan surgió públicamente durante el roadshow de la reciente OPI de la compañía, cuando Shotwell mencionó a inversionistas la posibilidad de lanzar un producto retail de Starlink y hasta construir su propia red móvil terrestre en Estados Unidos.
El respaldo de espectro
La jugada de SpaceX se sustenta en una adquisición de gran envergadura: la compra de aproximadamente 65 megahercios de espectro de banda media a EchoStar Corporation, por un total de 19.600 millones de dólares en dos transacciones. La FCC ya aprobó esta operación en mayo de 2026, despejando el camino para el despliegue de la red directa al dispositivo (D2D) en todo el país, aunque con estrictas condiciones de despliegue y metas de rendimiento que se extienden a lo largo de nueve años.
Reacción del mercado
Las ambiciones de SpaceX sacudieron a los inversores del sector inalámbrico, provocando caídas en las acciones de las principales operadoras tras conocerse los detalles del plan. Oppenheimer había anticipado ya en junio que Starlink podría alterar la industria de comunicaciones estadounidense, valorada en 1,6 billones de dólares, señalando a AT&T como la más expuesta entre los operadores tradicionales.
No todos los analistas creen que SpaceX construirá una red desde cero. Gregory Williams, de TD Cowen, considera poco probable ese escenario porque implicaría años de fuertes inversiones en facturación, dispositivos, marketing y operaciones de red, generando un flujo de caja negativo que chocaría con el objetivo de la empresa de financiar misiones a Marte y la Luna.
La relación actual con T-Mobile
Por ahora, SpaceX mantiene su alianza con T-Mobile, mediante la cual utiliza los satélites Starlink para ofrecer conectividad directa al móvil en zonas sin cobertura celular tradicional, complementando —no compitiendo con— la red del operador. El nuevo plan móvil representaría un salto cualitativo: pasar de ser un socio complementario a convertirse en un competidor directo que vende contratos móviles directamente a consumidores finales.

