El fenómeno de Pokémon Go generó una enorme base de datos. Millones de jugadores capturaron imágenes geolocalizadas que hoy sirven para entrenar sistemas de inteligencia artificial espacial. Este rastro digital ha encontrado nuevos usos más allá del juego.
Esa información brindada por el uso de Pokémon Go ha sido clave para el desarrollo de Niantic Spatial, una división centrada en posicionamiento avanzado. Su tecnología VPS (Visual Positioning System) utiliza miles de millones de imágenes reales para ubicar dispositivos con precisión de centímetros. Este sistema supera las limitaciones del GPS en entornos urbanos complejos.
Según se informó, una de sus primeras aplicaciones prácticas aparece en robots de reparto como los de Coco Robotics. Estos dispositivos combinan GPS y VPS para localizar entradas y direcciones con mayor exactitud. Esto reduce errores y mejora la eficiencia en ciudades con alta densidad de edificios.
El avance apunta hacia un nuevo tipo de mapa, pensado tanto para personas como para máquinas. La visión de Niantic es construir una representación digital del mundo en constante actualización. Así, lo que comenzó como un juego evoluciona hacia una infraestructura clave para la robótica y la navegación avanzada.

