Según recientes informes provenientes de Corea del Sur, la compañía tecnológica ha ajustado su calendario para iniciar la producción a gran escala del Samsung 1.4 nm en el año 2029.
Aunque los planes originales apuntaban a lograr este ambicioso objetivo en 2028, la empresa decidió cambiar su estrategia comercial para priorizar y expandir la capacidad de fabricación de su actual arquitectura de 2 nm, conocida internamente como SF2, junto a su respectiva variante optimizada SF2P.
Este nuevo cronograma productivo sitúa al fabricante asiático en una ruta bastante similar a la de otros gigantes del sector. Por ejemplo, Intel tiene previsto iniciar la elaboración de sus componentes 14A en 2028 para alcanzar un volumen comercial sólido en 2029, mientras que TSMC planea adelantarse al resto iniciando la construcción de su serie A14 durante 2028 para mantener una ligera ventaja temporal.
A pesar de esto, el movimiento estratégico podría garantizar un mercado muy competitivo, ofreciendo alternativas fuertes para aquellas marcas que buscan diversificar sus cadenas de suministro y no depender de un solo proveedor de silicio.
La tecnología de vanguardia detrás del nuevo Samsung 1.4 nm

Para concretar este importante salto técnico, la firma adoptará definitivamente la litografía ultravioleta extrema de alta apertura numérica, conocida en la industria como High-NA EUV, dejando atrás los sistemas convencionales de generaciones anteriores.
Actualmente, la empresa colabora con socios internacionales clave como Applied Materials y Lam Research para equipar de forma óptima su centro de investigación y desarrollo, preparando el terreno para las nuevas maquinarias de precisión.
Además de estas alianzas, se espera que el proveedor ASML entregue unas siete máquinas avanzadas a Samsung hacia finales de 2027. Estas modernas herramientas resultan fundamentales para potenciar la creación de las nuevas placas de silicio, y considerando que cada unidad puede procesar hasta 200 piezas por hora, el rendimiento teórico mensual de la compañía podría superar holgadamente las 100.000 obleas operando a su máxima capacidad instalada.
¿Por qué es importante reducir los nanómetros en el procesador?
Reducir el tamaño de los transistores a niveles microscópicos permite integrar una mayor cantidad de estos diminutos componentes dentro del mismo espacio físico del chip que da vida a tu computador o teléfono móvil.
Al estar más juntos, la información viaja distancias más cortas y requiere menos energía para moverse, lo que se traduce directamente en un salto de rendimiento mucho más rápido al ejecutar programas exigentes, logrando al mismo tiempo que el dispositivo genere menos calor y prolongue la duración de su batería durante la jornada de uso.

