Samsung Electronics acaba de anunciar la inversión más grande de su historia en semiconductores. Y es que la compañía surcoreana confirmó en una presentación corporativa que destinará más de 110 billones de wones, equivalentes a $73.300 millones de dólares, a expansión de capacidad de fabricación e investigación y desarrollo durante 2026.
Eso representa un aumento del 22% respecto a los 90,4 billones de wones invertidos en 2025 y supera ampliamente los aproximadamente $50.000 millones que TSMC destinará este año a su propio capex. La magnitud del número habla por sí sola: ninguna empresa de semiconductores ha comprometido una cifra similar en un solo año fiscal.
El motor detrás de esta apuesta histórica tiene nombre propio: la inteligencia artificial. En la junta anual de accionistas celebrada este miércoles, el co-CEO de Samsung Jun Young-hyun explicó que la explosión de la IA agéntica está generando un crecimiento sin precedentes en los pedidos de dos categorías de producto: la memoria de alto ancho de banda (HBM) y el almacenamiento grado servidor.
Los centros de datos que entrenan y ejecutan modelos de IA de gran escala requieren cantidades masivas de ambos tipos de memoria, y esa demanda no muestra señales de desaceleración.
El gran problema de Samsung es que su principal rival, SK Hynix, se ha consolidado como el proveedor dominante de HBM para NVIDIA, el fabricante de aceleradores de IA más importantes del mundo. Recuperar ese terreno es precisamente el objetivo central de este gasto récord.
La pieza clave de la estrategia es el HBM4. Samsung ya inició la producción masiva de este chip de memoria de nueva generación, fabricado en su proceso DRAM de clase 10nm de sexta generación (1c) con base lógica de 4 nm.
El HBM4 de Samsung alcanza velocidades de 13 Gbps y un ancho de banda de 3,3 terabytes por segundo, superando los estándares actuales del mercado. La compañía ya firmó acuerdos de suministro con socios estratégicos, incluyendo el reciente MOU con AMD para proveer HBM4 a la GPU Instinct MI455X, y mantiene en curso su proceso de certificación con NVIDIA para sus aceleradores de última generación.

Jensen Huang, CEO de NVIDIA, confirmó recientemente que Samsung ya fabrica uno de sus nuevos chips de inferencia de IA, el Groq LP30, que entrará en envíos masivos durante el tercer trimestre de 2026.
Más allá de los semiconductores, el anuncio corporativo reveló que Samsung también está explorando adquisiciones en áreas estratégicas de alto crecimiento: robótica, tecnología médica, electrónica automotriz y soluciones de climatización.
Esta diversificación responde a la visión de largo plazo de la compañía, que busca no depender exclusivamente del ciclo de los chips para sostener su crecimiento. En paralelo, Samsung anunció que destinará 9,8 billones de wones en dividendos regulares a sus accionistas durante 2026.
La combinación de inversión récord, búsqueda de adquisiciones estratégicas y retorno a accionistas configura el plan más ambicioso que Samsung ha trazado en toda su historia como empresa tecnológica global.

