Samsung está lista para resolver uno de los problemas más persistentes en la historia de los teléfonos plegables. Y es que el Galaxy Z Flip 8, previsto para su presentación oficial en julio de 2026 durante el evento Samsung Unpacked, llegaría con la tecnología Advanced Creaseless Display, la misma que Samsung exhibió en el CES de enero de 2026 junto al Z Fold8 y el Z Fold8 Wide. La demostración en el CES fue contundente: colocando la pantalla del Z Fold7 al lado del nuevo panel, la diferencia era inmediatamente visible incluso para un ojo no especializado.
El cambio técnico detrás de esta mejora es significativo. Samsung abandonaría el grabado químico tradicional en la placa metálica que recubre la bisagra para pasar a perforación por láser, una técnica que crea microestructuras más precisas y uniformes en el metal.
El resultado es un soporte más fino para el panel OLED en el punto de pliegue, lo que permite que el cristal UTG de nueva generación —más flexible y resistente— se curve de forma más natural sin dejar huella visual. Por lo tanto, la mejora no es solo cosmética: también reduce la sensación táctil de hundimiento al deslizar el dedo por el centro de la pantalla, una queja recurrente de los usuarios más exigentes.

El impacto de esta tecnología se refleja además en el diseño físico. Según los renders filtrados por el leaker @OnLeaks, el Z Flip8 mide 85,4 x 75,4 x 13,2 mm plegado, es decir, medio milímetro más delgado que su antecesor cuando está cerrado.
Esa diferencia aparentemente menor es precisamente la señal de que la bisagra ha sido rediseñada para cerrar con menos espacio entre ambas mitades, algo que solo es posible cuando el pliegue de la pantalla está mejor gestionado. Desplegado, el dispositivo mantiene dimensiones de 166,8 x 75,4 x 6,6 mm, prácticamente idénticas a las del Z Flip7.
En cuanto a pantallas, tanto la interior de 6,9 pulgadas como la exterior de 4,1 pulgadas conservarían el mismo tamaño. La cámara trasera dual —formada por un principal de 50 MP y un ultra gran angular de 12 MP— y la selfie de 10 MP también se mantendrían sin cambios numéricos, aunque no está claro si los sensores subyacentes serían nuevos. El procesador sería el Exynos 2600, el mismo que impulsa la gama Galaxy S26, con mejoras sustanciales de eficiencia respecto al chip del Flip7.

