Samsung decidió extender la producción de memorias DDR4, una medida que sorprende en medio de la crisis global de componentes. La compañía firmó un contrato de suministro a precio fijo con un cliente estratégico, asegurando continuidad en un mercado cada vez más tensionado.
El acuerdo es de tipo NCNR, lo que significa que no puede cancelarse ni devolverse, garantizando estabilidad para ambas partes. Con esta decisión, Samsung busca mantener presencia en un segmento que sigue siendo demandado, especialmente por servidores y clientes empresariales.
La medida llega en un contexto donde los precios de la memoria DDR5 se han disparado, empujando a muchos usuarios a considerar alternativas más antiguas. Sin embargo, el aumento de la demanda también elevó los costos de DDR4, lo que limita las posibilidades de ahorro para consumidores.
SK Hynix también continuará fabricando DDR4, reforzando la idea de que el estándar aún tiene espacio en el mercado. Aun así, los analistas advierten que los precios seguirán altos y que la escasez no se resolverá en el corto plazo.
Algunos fabricantes como ASRock ya reaccionaron con productos híbridos, como placas madre que soportan DDR4 y DDR5, ofreciendo flexibilidad a los usuarios. Intel, por su parte, mantiene compatibilidad con DDR4 en procesadores de generaciones recientes, lo que amplía las opciones para quienes buscan actualizar sin gastar demasiado.
Aunque la situación genera preocupación, expertos recomiendan no caer en compras impulsivas. Según sus proyecciones, los precios podrían estabilizarse en seis meses, dando un respiro a los jugadores y entusiastas de PC.

