Samsung está cansada de que sus dispositivos sean un libro abierto antes de cualquier anuncio oficial, y ahora tomó una medida concreta para remediarlo. Según reporta The Korea Herald, la compañía y varios de sus afiliados principales han activado un modo de «chat seguro» en su plataforma interna de mensajería, diseñado específicamente para evitar que las conversaciones privadas terminen circulando por internet antes de tiempo.
La ironía no pasa desapercibida: la noticia de esta medida anticifiltración llegó a los medios justamente a través de una filtración.
El funcionamiento del sistema es bastante restrictivo. Cuando el modo seguro está activado, los empleados no pueden copiar ni pegar mensajes, reenviarlos, tomar capturas de pantalla ni guardar los registros de conversación en sus equipos personales.
Los mensajes aparecen claramente identificados como «seguros» y las restricciones operan a nivel de sistema, sin depender de la buena voluntad de los trabajadores para cumplirlas. La medida llega después de varios incidentes en los que materiales de reuniones internas —incluyendo instrucciones directas de ejecutivos— terminaron publicados íntegros en plataformas de trabajo anónimas como Blind.
El impacto real de esta política se podría empezar a notar con el Galaxy S27, ya que el Galaxy S26 prácticamente no tiene secretos antes de su presentación oficial del 25 de febrero. Sin embargo, el sistema no puede garantizar un hermetismo total: los dispositivos inevitablemente salen de las instalaciones de Samsung antes de su lanzamiento, ya sea para llegar a retailers o para certificaciones internacionales, y esos momentos siempre han sido una puerta de entrada para filtraciones.
Queda por ver si el «chat seguro» logra al menos reducir el flujo constante de especificaciones y diapositivas que anticipan cada lanzamiento de la marca coreana con meses de anticipación.

