Samsung estaría preparando un importante cambio de estrategia en su negocio de semiconductores. Según el medio surcoreano Munhwa, la compañía habría decidido abandonar el desarrollo de nuevos procesadores Exynos Auto para vehículos, una línea en la que llevaba trabajando desde 2018. La decisión estaría relacionada principalmente con la baja rentabilidad de este mercado.
Desarrollar cada nuevo procesador Exynos Auto supondría una inversión superior a los 100.000 millones de wones, aproximadamente 75 millones de dólares. Sin embargo, estos chips se comercializarían por apenas 20 a 40 dólares por unidad. A esto se suma la fuerte competencia de Qualcomm, que mantiene una posición dominante en el mercado de procesadores para automóviles.
La retirada no afectaría inmediatamente a los clientes actuales. Samsung mantendría sus compromisos de suministro con Hyundai y BMW, fabricantes con los que alcanzó acuerdos en 2023 y 2025, respectivamente. No obstante, la compañía dejaría de invertir en nuevas generaciones de Exynos Auto para concentrar sus recursos en negocios con mayores oportunidades de crecimiento.
Entre sus prioridades estarían los procesadores Exynos para smartphones, los sensores fotográficos y los semiconductores para inteligencia artificial. Samsung también buscaría ampliar la presencia de sus chips móviles en futuros Galaxy, incluido el posible Exynos 2700 para algunos Galaxy S27 Ultra. Además, reforzaría su negocio de sensores de imagen y componentes para centros de datos. Por ahora, Samsung no ha confirmado oficialmente estos cambios, por lo que la información debe considerarse una filtración.
Vía SamMobile

