Samsung está viviendo una paradoja sin precedentes en su historia corporativa. Y es que el Galaxy S26 bate récords de preventas, pero al mismo tiempo la compañía declaró un estado de gestión de emergencia en su división de smartphones.
Desde Corea avisan que la unidad de negocios MX (Mobile Experience), responsable de los teléfonos Galaxy, se sumó a finales de febrero a la lista de divisiones bajo este régimen especial de crisis. Ya lo estaban la división de televisores (VD) y la de electrodomésticos (DA). Prácticamente toda la rama de dispositivos de consumo de Samsung opera hoy en modo de emergencia.
El detonante es la escalada brutal en el precio de los chips de memoria semiconductora.
En apenas un año, el costo de la memoria RAM y el almacenamiento NAND subió más de un 850%, una cifra sin precedentes en la historia de la industria semiconductora. Esto se conoce como «chipflation» y está golpeando de lleno los márgenes de Samsung en el negocio más rentable de su división de consumo. Para dimensionar el problema: el margen operativo de MX pasó del 11% en el primer trimestre de 2025 a un estimado de apenas 3% en el primer trimestre de 2026. Y según fuentes internas citadas por el diario surcoreano Financial News, en algunos escenarios internos se proyecta que ese margen podría caer al 1% o incluso menos.
La situación es tan grave que Samsung está considerando internamente la posibilidad de un primer déficit operativo histórico en la división móvil. Las proyecciones más optimistas señalan que el beneficio operativo de MX para 2026 caería a 5 billones de wones, lo que equivale aproximadamente a $3.500 millones de dólares.
Eso representaría una caída de más del 60% respecto a los 12,9 billones de wones obtenidos en 2025. El escenario pesimista, que circula internamente, directamente no descarta las pérdidas.
El timing del anuncio es revelador. Samsung activó el estado de emergencia en la división MX precisamente en el mismo período en que presentaba globalmente el Galaxy S26. El equipo más vendido de la historia de la marca en preventa, y la compañía que lo fabrica al borde de los números rojos en esa misma línea de negocio.
A esto se suma un factor adicional: el estallido de un nuevo conflicto en Medio Oriente que ha disparado el precio del petróleo. El alza del crudo presiona directamente los costos de logística y transporte global, que ya venían estresados por la escasez de chips.
Las medidas de austeridad ya están en marcha. La dirección de la división DX ordenó un recorte del 30% en todos los costos de las unidades que la componen. Una de las señales más concretas es el cambio en la política de viajes corporativos.
Desde ahora, todos los ejecutivos por debajo del rango de vicepresidente viajarán en clase económica en trayectos de menos de 10 horas, eliminando el beneficio de la clase ejecutiva que tenían anteriormente.
El artículo avisa que incluso no se descarta que, al igual que en la división de televisores, la división móvil enfrente en los próximos meses procesos de reubicación interna de personal y posiblemente retiros voluntarios si las cifras continúan deteriorándose.

