Splatoon Raiders venía buscando hace años una fórmula competitiva de la saga que pudiera transformarse en una experiencia de acción y progresión completamente jugable en solitario, sin perder ni un ápice del carisma que hizo grande a Splatoon.
Y en muchas maneras, Splatton Raiders lo hace. Y es que en esta aventura, Nintendo apuesta por un enfoque tipo looter shooter cooperativo, y el resultado es una de las sorpresas más gratas del catálogo reciente de Switch 2.
Premisa
La trama arranca cuando una tormenta obliga al helicóptero del protagonista, un mecánico personalizable, y del trío idol Deep Cut (Shiver, Frye y Big Man) a realizar un aterrizaje de emergencia en las Islas Spirhalite . Tras un mes reconstruyendo un refugio improvisado, el grupo se lanza a explorar el archipiélago en busca de un tesoro que les permita regresar a casa, mientras descubren que hordas de Salmónidos, incluyendo variantes desconocidas, se han vuelto notablemente más agresivas.
La narrativa no pretende ser profunda ni cargada de giros; funciona más como un pretexto encantador y disparatado para justificar las incursiones, apoyado en el característico humor y la personalidad de sus personajes. Quienes esperen una historia con el peso de un JRPG se llevarán una decepción, pero quienes conocen la saga sabrán que ese tono ligero siempre ha sido parte de su encanto.
Sin embargo, el núcleo de Splatoon Raiders es un ciclo de incursiones, recolección y mejora muy similar en espíritu al modo Salmon Run, pero expandido con estructura de looter shooter. Cada expedición despliega al mecánico en distintas islas, acompañado por uno de los tres integrantes de Deep Cut, quien pilota un robot de exploración capaz de atacar y perforar superficies para avanzar.
Existen misiones con límite de tiempo, exploraciones más abiertas centradas en encontrar cúmulos de cristales, cursos de desafío que otorgan libros de habilidad y una buena cantidad de enfrentamientos contra jefes, lo que garantiza variedad entre sesión y sesión.

Aunque el diseño está pensado principalmente para un jugador, el título incorpora un sistema cooperativo donde podemos pedir ayuda en un nivel cada treinta minutos, u ofrecerla sin restricciones de tiempo, y si se juega en grupo desde el inicio, todos los límites desaparecen y la dificultad se ajusta según el número de participantes. Ese balance entre solitario y cooperativo es uno de los aciertos mejor logrados, ya que ninguna de las dos formas de jugar se siente como una experiencia de segunda categoría.
Modos de juego
El corazón de Splatoon Raiders es un ciclo de incursiones, recolección y mejora muy similar en espíritu al modo Salmon Run, pero expandido con una estructura de looter shooter mucho más ambiciosa. Cada expedición despliega al mecánico en distintas islas, acompañado por uno de los tres integrantes de Deep Cut, quien pilota un robot de exploración capaz de atacar a distancia y perforar superficies para abrir caminos alternativos, una mecánica que añade una capa de resolución de puzles ligera al ritmo de acción .
La variedad de misiones es uno de los puntos más destacados. Existen misiones con límite de tiempo que exigen eficiencia y rutas óptimas, exploraciones más abiertas centradas en encontrar cúmulos de cristales dispersos por el mapa, cursos de desafío diseñados específicamente para otorgar libros de habilidad especiales, y una cantidad considerable de enfrentamientos contra jefes de gran escala que rompen el ritmo habitual con patrones de combate más elaborados.

Esta diversidad de objetivos evita que el ciclo de juego se sienta repetitivo, incluso después de varias decenas de horas, algo que podemos destaca tras completar ya cerca de veinte horas de juego. Acá, la profundidad del sistema sigue revelando matices bastante avanzado el progreso.
Como comenté antes, aunque el diseño está pensado principalmente para un jugador, el título incorpora un sistema cooperativo flexible a los Monster Hunter. Por ejemplo, si se decide jugar en grupo desde el inicio de una expedición, todos esos límites desaparecen por completo y la dificultad se reajusta automáticamente según el número de participantes, permitiendo sesiones cooperativas completas con amigos, que es lo que buscamos.
Gameplay y progresión
En el terreno jugable, Splatoon Raiders conserva la esencia central de disparar y cubrir superficies con tinta para recargar munición, moverse con mayor libertad a través de paredes y suelos entintados, y aprovechar el terreno como recurso táctico. Sobre esa base familiar, el juego añade una capa de personalización mucho más profunda que cualquier entrega anterior de la franquicia.
El jugador elige entre distintos tanques de tinta orientados a velocidad, fuerza bruta o enfoque táctico, cada uno con gadgets exclusivos como torretas automáticas, minas flotantes o lanzacohetes de área, y puede combinar más de cien variantes de armas repartidas en once categorías base, desde rodillos hasta rifles de precisión.

El sistema de mejoras invita a experimentar constantemente en lugar de encontrar una única build óptima. Cada gadget cuenta con ranuras para potenciadores que se consiguen jugando expediciones o fabricando materiales en el refugio base, mientras que las armas y complementos siguen un sistema de rareza por estrellas que determina su efectividad general y sus estadísticas secundarias.
Esa combinación logra que ninguna partida se sienta desaprovechada, ya se gane o se pierda la incursión, porque siempre se obtienen materiales de crafteo, mejoras parciales o nueva moneda para invertir en el campamento base y sus instalaciones .
La dificultad escala de forma justa y meditada: el juego no castiga con dureza excesiva desde el inicio, pero sí exige progresivamente que el jugador entienda a fondo su equipo, sus fortalezas y sus tiempos de reutilización, ajustando la estrategia según el tipo de enemigo o jefe que enfrenta.
En muchos aspectos, el juego se parece bastante a la fórmula de Borderlands, pero acá Nintendo logra trasladar esa sensación de looter shooter caótico y gratificante a un contexto mucho más colorido y accesible, sin sacrificar la profundidad de construcción de personaje que caracteriza al género.
También tenemos que subrayar el diseño de combates como particularmente cuidado. En fin de cuentas, el título es casi como una propuesta de acción-RPG increíblemente bien diseñada con batallas exigentes que recompensan la planificación previa.

Gráficos y estilo visual
Visualmente, Splatoon Raiders mantiene la identidad vibrante y colorida que ha caracterizado a la saga desde su debut, con escenarios que van desde playas tropicales bañadas en tinta hasta calabozos volcánicos, zonas subterráneas oscuras y estructuras en ruinas cubiertas de vegetación.
La acción en pantalla se mantiene fluida incluso durante enfrentamientos caóticos con múltiples enemigos, y los combates contra jefes de gran escala logran transmitir peso y amenaza real sin que la claridad visual se resienta, algo fundamental en un juego donde leer el campo de batalla con rapidez es crucial para sobrevivir.
Eso sí, en ocasiones pueden haber encuadres de cámara ocasionalmente incómodos en espacios muy angostos cuando el jugador queda rodeado por varios enemigos simultáneamente, aunque se trata de situaciones puntuales que no afectan el conjunto general de la experiencia.

Aun así, la experiencia es destacable, con un un diseño artístico sólido y muy reconocible, acompañado por un diseño de personajes expresivo y lleno de personalidad, aunque para algunos jugadores el carácter exagerado y constante de nuestros acompañantes podría resultar un poco cargante cuando estamos jugando por varias horas principalmente.
Rendimiento en Switch 2
En el plano técnico, Splatoon Raiders corre con una tasa de fotogramas estable tanto en modo portátil como en modo dock, algo que se peude edestacar bastante en un juego con oleadas numerosas de enemigos, efectos de tinta constantes en pantalla y cinemáticas de combate que se acumulan rápidamente durante los enfrentamientos más intensos.
La experiencia se disfruta prácticamente igual de bien en cualquiera de los dos formatos de la consola, aunque la acción luce especialmente vistosa cuando se juega en una pantalla grande aprovechando la resolución 4K que permite el modo dock.

No tuve caídas de rendimiento significativas ni problemas de estabilidad que comprometan la jugabilidad de forma seria en ningún momento, que es clave para un título que depende tanto de la lectura rápida del campo de batalla y de la precisión en los disparos.
Este comportamiento estable contrasta positivamente con la complejidad visual de las incursiones más avanzadas, donde conviven múltiples enemigos, efectos de tinta y habilidades especiales sin que se perciban tirones notables en la fluidez general del juego. Este frenesí puede ser realmente abrumante para algunos jugadores, y la consola se encarga de que todo corra bien para poder enfrentar de la mejor manera estos desafíos.
¿Vale la pena?
Verán, Splatoon Raiders no busca reinventar por completo la fórmula original de Splatoon, pero sí demuestra con solidez que la franquicia puede sostener una experiencia centrada en un solo jugador con identidad propia y suficiente profundidad mecánica para justificar decenas de horas de juego.
Su ciclo de exploración, combate y mejora resulta genuinamente adictivo, su sistema de personalización de armas y gadgets es sorprendentemente robusto para tratarse de un spin-off, y su propuesta cooperativa flexible amplía todavía más su atractivo tanto para jugadores solitarios como para grupos de amigos.

Creo que el juego justifica completamente lo que cuesta, y no importa si no has jugado nunca Splatoon. El juego se puede disfrutar de igual manera si es tu primera incursión ene ste universo. Se trata, para mí, de un imperdible de Nintendo Switch 2, especialmente si tomamos en cuenta que su precio es de CLP $51.990 en la eShop.

