Síguenos en Google News

Review Pokémon Legends: Z-A Megadimensión DLC (Nintendo Switch 2)

Pokémon Legends: Z-A es el juego más reciente de Game Freak, y con Mega Dimension,The Pokémon Company apostó por un enfoque más narrativo y experimental, situando la acción en Lumiose City y explorando nuevas mecánicas que mezclan lo clásico con lo innovador.

Este DLC amplía el contenido que podría generar opiniones divididas: y es que para algunos, la profundidad de los combates y la introducción de nuevas formas mega serán bien recibidas, mientras para otros, la excesiva dependencia de “grindear” (o combatir muchas veces y mucho tiempo sin cesar) y la falta de frescura en su diseño podrían mermar la experiencia.

Buenas intenciones, ejecución un tanto pobre

Paratamos por la historia del DLC, que comienza en el techo del Hotel Z, donde el jugador se encuentra con Ansha y su Hoopa, un dúo que introduce la mecánica central de esta expansión: los portales de Hiperspacio.

Estos portales, que solo pueden abrirse alimentando a Hoopa con donuts especiales, son la puerta de entrada a un nuevo plano de juego. La narrativa se entrelaza con la aparición de Corbeau, el líder del Team MZ, quien alerta sobre la crisis que enfrenta Lumiose debido a la proliferación de estos portales.

Aunque la trama se siente algo y predecible, logra mantener el interés la mayoría del tiempo gracias a la dinámica entre personajes y la promesa de enfrentarse a Pokémon legendarios y megaevoluciones inéditas.

El gameplay del DLC se centra en las misiones de Hiperspacio, que ofrecen cuatro variantes principales: capturar Pokémon salvajes, enfrentarse a hordas de entrenadores, revivir combates contra viejos enemigos y enfrentarse a los temidos Mega Pokémon salvajes.

Cada misión está limitada por el tiempo, que depende del tipo de donut utilizado para abrir el portal. Esta mecánica introduce un elemento de presión constante, obligando al jugador a optimizar sus movimientos y planificar su equipo según el tipo predominante en cada área.

Por primera vez, los Pokémon que aparecen en Hiperspacio superan el nivel 100, lo que obliga a llevar equipos maximizados y aprovechar al máximo las mecánicas de combate. Aunque los donuts ofrecen un boost temporal de nivel, la dificultad sigue siendo elevada y exigirá bastante estrategia.

Por primera vez, sobre el nivel 100

Sin embargo, el diseño de los escenarios de Hiperspacio si presenta una notoria falta de variedad. Tras unas horas de juego, los mapas empiezan a sentirse repetitivos y poco inspirados, con apenas cinco o seis variaciones que no logran transmitir la riqueza visual que uno esperaría de un “nuevo plano dimensional”. La sensación de monotonía se acentúa por la estructura repetitiva de las misiones.

Todas son básicamente iguales, hay que luchar mucho, fabricar donuts, completar objetivos y repetir. Para algunos jugadores, esta dinámica podría resultar adictiva, especialmente para quienes disfrutan de los roguelikes y del progreso lento pero constante.

Para otros, en cambio, se convertirá en una barrera que resta dinamismo y emoción al conjunto. El sistema de donuts es, sin duda, el núcleo de la jugabilidad en Mega Dimension. Para fabricarlos, el jugador debe recolectar bayas en Hiperspacio, obtenidas al destruir piñatas con forma de Poké Ball que también entregan caramelos de experiencia.

Acá, el proceso puede volverse tedioso, especialmente hacia el final, donde se requieren hasta ocho bayas para crear un solo donut. Esta mecánica, que debería ser un incentivo, termina ralentizando el ritmo y generando frustración en quienes buscan avanzar rápidamente en la historia.

En términos de rendimiento, el DLC se mantiene estable en la Nintendo Switch 2. Las batallas contra múltiples enemigos, los efectos visuales de los portales y las animaciones de las megaevoluciones se ejecutan sin caídas notables de framerate.

Rendimiento impecable en Nintendo Switch 2

 La consola logra sostener la acción incluso en los momentos más caóticos, lo que demuestra un buen trabajo de optimización por parte de Game Freak. La banda sonora, por otro lado, es uno de los puntos más destacados: tenemos temas vibrantes y pegajosos que acompañan la tensión de las misiones, logra mantener al jugador inmerso incluso en los momentos más repetitivos.

Los controles mantienen la familiaridad de la entrega base, con un sistema de combate por turnos que se apoya en las mecánicas clásicas de Pokémon. La novedad está en la gestión del tiempo dentro de Hiperspacio, que obliga a tomar decisiones rápidas y eficientes.

La interfaz es clara y accesible, aunque algunos jugadores han señalado que la transición entre menús y la fabricación de donuts podría haberse simplificado para evitar interrupciones innecesarias.

Uno de los aspectos más celebrados del DLC es la introducción de nuevas formas mega. Aunque no todas reciben el protagonismo que merecen, las que aparecen están bien diseñadas y aportan frescura al metajuego. El problema es que algunas de estas megaevoluciones se enfrentan en batallas que no tienen la épica esperada, reduciendo su impacto narrativo y jugable. Aun así, para los coleccionistas y fanáticos de las megaformas, este contenido es un aliciente importante.

Más allá de Hiperspacio, el DLC también amplía las misiones secundarias en Lumiose City. Estas misiones funcionan como un respiro frente al grind constante y ofrecen recompensas útiles, como mints para cambiar naturalezas o incluso Pokémon de regalo.

La variedad de estas misiones y su tono ligero aportan dinamismo y ayudan a equilibrar la experiencia. Y en algunos casos, incluso sorprenden con situaciones inesperadas.

Experiencia desencantadora

En definitiva, Pokémon Legends: Z-A – Mega Dimension es una expansión que por un lado, ofrece combates desafiantes, nuevas megaevoluciones y una banda sonora sobresaliente. Pero por otro, se apoya demasiado en pelear innecesariamente y en mecánicas repetitivas que pueden desgastate.

Su historia carece de la audacia narrativa que caracterizó al final del juego base. Y el resultado es un contenido que, si bien puede enganchar a quienes disfrutan del progreso lento y constante, puede resultar frustrante para quienes buscan variedad y dinamismo.

Síguenos en Google News