En plena semana del Día Pokémon 2026, Nintendo nos trajo una sorpresa que muchos esperaban con urgencia. Y s que The Pokémon Company confirmó apenas siete días antes del lanzamiento que Pokémon FireRed y LeafGreen llegarían a Nintendo Switch y Switch 2
Y los juegos se publicaron el 27 de febrero, inmediatamente tras el Pokémon Presents del 30° aniversario de la franquicia, y su gran cambio es que son compras permanentes, lo que los diferencia del modelo de acceso por suscripción que Nintendo ha adoptado en otros relanzamientos de consolas virtuales.
Kanto, tan perfecto como el día 1
FireRed y LeafGreen fueron originalmente lanzados en 2004 para Game Boy Advance. Eran remakes modernizados de los juegos originales de 1996, Pokémon Rojo y Pokémon Verde. Ahora llegan a Switch con su diseño prácticamente intacto. No hay cambios al sistema de combate, ni a la progresión, ni a la estructura de la historia. El jugador comienza en Pueblo Paleta, recibe su primer Pokémon del Profesor Oak y recorre la región de Kanto derrotando a los ocho líderes de gimnasio, desmantelando el Team Rocket y enfrentando la Liga Pokémon.
Lo que distingue a estos juegos del resto de la saga es su elegancia narrativa. Cada nueva ciudad introduce un elemento mecánico distinto. Las rutas enseñan estrategia de combate de forma orgánica. Las habilidades ocultas como Corte o Surf abren zonas inaccesibles en momentos precisos que se sienten satisfactorios y bien calculados. Los RPG modernos suelen abrumar al jugador con sistemas superpuestos. FireRed y LeafGreen demuestran que la contención puede ser una forma de diseño superior.

FireRed vs. LeafGreen: la elección sigue importando
Mecánicamente, ambos juegos son casi idénticos. La diferencia está en los Pokémon exclusivos de cada versión. LeafGreen incluye a Vulpix, Sandshrew, Slowpoke, Staryu y Magmar, entre otros. FireRed tiene su propio set de exclusivos que favorecen a quienes prefieren tipos fuego y eléctrico. Esa dualidad de versiones es parte del ADN social de Pokémon. El intercambio entre jugadores con distintas versiones sigue siendo el único modo de completar la Pokédex. La decisión de compra sigue siendo una declaración de identidad para el fan de la saga.
Ambas versiones incluyen las Islas Sevii como contenido post-juego. Estas islas extendieron la historia original de 1996 con zonas nuevas, Pokémon de la región Johto y conexiones narrativas más profundas. Dos décadas después, las Islas Sevii siguen sintiéndose como un epílogo generoso y bien construido, no como relleno.
Controles y rendimiento: fiel a 2004, y adaptado al 2026
El port prioriza la autenticidad sobre la modernización. El juego en Switch es fundamentalmente el mismo de 2004, con algunas mejoras de calidad de vida. Los estados de guardado y los puntos de suspensión son la adición más importante. Permiten pausar exploraciones largas o reintentar encuentros difíciles sin penalización. El movimiento sigue siendo en cuatro direcciones, sin sticks analógicos, porque así era el Game Boy Advance. Eso genera una pequeña curva de readaptación para quienes vienen de títulos modernos. La velocidad de desplazamiento es lenta al inicio, aunque mejorable con la bicicleta y algunos objetos que se obtienen avanzando en la historia.
Eso sí, al presionar el menú con el botón X se nota un leve retraso. No llega a ser frustrante, pero es perceptible en comparación con los estándares de respuesta actuales. Los encuentros aleatorios en la hierba alta y las cuevas son el elemento que más choca con los hábitos modernos.

Por otro lado, el sistema de experiencia tampoco incluye el reparto automático de la saga reciente. Solo el Pokémon al frente del equipo recibe experiencia directa de cada combate. Eso añade una capa de gestión táctica del equipo que puede resultar exigente para jugadores nuevos en la franquicia.
El rendimiento técnico es estable en ambos modos de la consola. En modo portátil y en modo TV, el juego mantiene fluidez constante. La resolución de pantalla del Switch 2 realza la nitidez de los sprites sin alterar la dirección artística original. Los píxeles lucen mejor definidos gracias a la pantalla mejorada de la consola, pero el juego no fue redibujado ni remasterizado visualmente.
Sonido: banda sonora que no envejece
La música de FireRed y LeafGreen sigue siendo uno de los puntos más fuertes de la experiencia. La tranquilidad de Ciudad Azafrán, la tensión de la Guarida del Team Rocket y la intensidad del combate contra el Cuarteto Élite se sienten igual de poderosas que en 2004.
El hardware de Switch entrega un audio más limpio que el altavoz del Game Boy Advance, pero las composiciones no fueron retocadas. Eso es exactamente lo correcto. Modificar esa banda sonora hubiera sido un error que muchos aficionados no habrían perdonado.
Los menús y la interfaz de usuario conservan su aspecto clásico. Los íconos, los cuadros de diálogo y la paleta de colores general refuerzan la sensación de estar jugando un artefacto histórico en hardware moderno.
Multijugador solo local
El sistema de Link Cable del Game Boy Advance original fue reemplazado por conectividad inalámbrica local en este port. Es por eso que para intercambiar o combatir con otro jugador, basta con ir al piso superior de cualquier Centro Pokémon y acceder a la Sala Unión.
Se pueden conectar hasta cuatro jugadores en esta modalidad. Los Pokémon intercambiados de esa forma suben de nivel más rápido que los capturados por uno mismo, exactamente como en el juego original.
En Nintendo Switch 2, la función GameChat de voz añade una capa social que el hardware original nunca pudo ofrecer. Hablar con amigos mientras se intercambian Pokémon recrea el espíritu de los patios de colegio de 2004.

No existe multijugador en línea. Es la limitación más comentada del lanzamiento y la que más divide a la comunidad. Para un juego cuyo núcleo social es el intercambio entre entrenadores, la ausencia de conectividad online se siente como una oportunidad perdida en pleno 2026.
Longevidad
Como siempre, una partida completa dura del juego dura entre 25 y 35 horas. Si se incluye la exploración de las Islas Sevii, el llenado de la Pokédex y el intercambio con amigos, la experiencia podría ser incluso mayor.
Pero su precio es un punto álgido. Al precio de $19,99, la propuesta es difícil de objetar para fans de la saga. Para quienes nunca jugaron los originales, es la puerta de entrada más accesible a los cimientos de una de las franquicias más importantes de la historia de los videojuegos. Aunque si nos hubiera gustado mucho más que estuviera incluido en el catálogo de GameBoy Advance de Nintendo Switch Online.
La compatibilidad con Pokémon HOME está confirmada pero aún no disponible al momento de escribir esto en la semana de lanzamiento. Y las versiones en idiomas están separadas: cada idioma se descarga de forma individual desde la eShop, lo que puede generar confusión en regiones multilingües.
De todos modo, el juego mantiene el encanto del original, pero esta vez adaptado al 2026.

