Review iPad (10.2) de novena generación

Introducción

Creo que ustedes se pueden imaginar más o menos lo que se viene en los próximos párrafos. Como mencionó Pedro en su review del iPad Air de cuarta generación, describir lo que es un iPad a estas alturas no tiene mucho sentido, y eso es algo que encuentro bastante curioso, por que lo mismo no siempre se puede decir de las tablets con Android.

Pero la respuesta es bastante sencilla, ya que independientemente del iPad que compres, siempre existirá una constante: son dispositivos confiables y prácticamente infalibles.

Hoy, nuestro protagonista corresponde a la novena generación del iPad a secas, que viene a ser el modelo más asequible de esta familia de tablets, y que, como todos los años, llega con una pequeña manito de gato para ponerse al día con sus especificaciones y las funcionalidades que ofrece.

Comencemos con el review:

Diseño

Cuando probé el iPad de séptima generación, mencioné lo mucho que me disgustaba el hecho de que siguiera ocupando el mismo diseño que estos dispositivos vienen utilizando desde, bueno, siempre, siendo que en ese entonces ya teníamos al iPad Pro completamente actualizado.

Desde entonces, Apple ya aplicó ese nuevo diseño al iPad Mini y al iPad Air, pero lamentablemente, el modelo más básico sigue utilizando esa clásica apariencia con amplios marcos, bordes redondeados, y el botón home que funciona además como Touch ID.

Entiendo que este cambio aún no se haya realizado para mantener los costos de producción bajos, pero creo esto le urge no solo por temas estéticos, sino que también por temas tecnológicos: ya es hora de que el conector Lightning sea reemplazado por USB-C, y creo que también le vendría bien adoptar el Apple Pencil de segunda generación.

Ahora, esto no quita que el iPad sea un equipo que, en general, está bastante bien construido. Se siente premium al tacto, y la ergonomía es buena, salvo por la posición de los botones de volumen y de bloqueo/desbloqueo, el cual creo que debería estar también por los costados del dispositivo.

Pantalla y multimedia

Donde tampoco tenemos muchas novedades en esta novena generación del iPad, es en el apartado de la pantalla. Sigue manteniendo el mismo panel de 10.2 pulgadas que venimos viendo desde hace un par de años atrás, el cual tiene una resolución de 2160 x 1620 píxeles, y una tasa de refresco de 60 hercios.

Lo único nuevo es que ahora cuenta con True Tone, lo cual significa que este dispositivo es capaz de ajustar las tonalidades de la pantalla de acuerdo a las condiciones de la habitación en donde nos encontremos. Si has utilizado algún iPhone o Macbook nuevo, sabrás muy bien lo excelente que funciona esto, y en el iPad más básico, por fortuna, es exactamente la misma historia.

Si bien la pantalla no ha recibido mayores cambios, sigue siendo un excelente panel para ver peliculas, series, videos o fotografías. Todo se ve con un buen nivel de nitidez, y el brillo máximo es bastante bueno. Creo que el único punto flaco son los colores, que creo podrían ser un poco más vívidos.

En cuanto al audio, el iPad de novena generación incluye un conector de 3.5 milímetros para audífonos, y también incluye un par de parlantes ubicados en la parte inferior, los cuales se escuchan bastante bien, aunque para este tipo de dispositivos igual uno extraña un set de parlantes como los que se encuentran en el iPad Air o en el Pro, para así mejorar aún más la experiencia de visualización.

Software y rendimiento

Uno de los upgrades que recibió este nuevo iPad lo encontramos en el apartado del procesador, pues ahora incluye el A13 Bionic.

A pesar de que es un chip que ya tiene sus años — pues recordemos que fue introducido con los iPhone 11—, sigue funcionando de maravillas. El equipo fácilmente puede correr juegos exigentes — tales como Call of Duty Mobile — en gráficos altos, y para tareas mucho más pesadas (edición de fotos o videos) cumple de manera bastante decente.

Obviamente no es el mismo rendimiento que podemos encontrar en los modelos Pro que montan los Apple M1, o incluso en las versiones anteriores que utilizaban variantes más potentes de los procesadores de la serie A, pero este iPad se defiende bastante bien para casi todo tipo de tareas que le podamos exigir, que es lo más importante al fin y al cabo.

Esto se complementa con el excelente trabajo de optimización que siempre ha hecho Apple con sus sistemas operativos. En este caso, iPadOS se comporta excelente. Todo fluye dentro de la interfaz, y cualquier tipo lag existente es bastante mínimo.

Por cierto, iPadOS cada vez va cerrando esa brecha existente entre un laptop y una tablet. Es un SO que ha ido madurando bastante rápido, y ofrece una gran variedad de funcionalidades destinadas al multitasking, que te hacen olvidar un poco de tu computadora.

Para todo lo que sea navegar por la web, armar documentos, responder correos, y ese tipo de cosas, uno va sobrado de cariño con uno de estos. Obviamente para cuestiones más pesadas, tales como la edición de videos o fotografías, es mucho más recomendable irse por un iPad Pro o derechamente por un MacBook.

En lo personal, llevo casi cuatro años utilizando algún iPad como mi hub para la universidad — principalmente para la administración de archivos, y por sobre todo, como cuaderno —, y salvo para cuestiones más específicas de mi carrera, casi nunca me he visto en la necesidad de andar llevando mi laptop (al menos previo a la pandemia).

Complementos

Este iPad es compatible con dos accesorios principales: el Apple Pencil y el Smart Keyboard.

En esta oportunidad no tengo el teclado en mis manos — pero pueden leer mi experiencia de uso en el review del iPad de séptima generación —, pero sí cuento con el Apple Pencil, el cual, creo yo, es un accesorio indispensable para aprovechar al máximo todo lo que este dispositivo ofrece.

Este periférico funciona de maravillas, y si bien el mío ya tiene casi cuatro años de uso, la batería sigue durando alrededor de 4 a 5 días, dependiendo del uso que le de, obviamente. En general, el Apple Pencil de primera generación ha envejecido bastante bien, pero quizás sería bueno que para la próxima generación sea compatible con la segunda versión.

Si eres un estudiante, y te gusta tomar tus apuntes o pasar la materia con lápiz y papel, quizás esta es una muy buena opción para tí, porque puedes reemplazar todos tus cuadernos en un solo lugar. Si le agregas el Smart Keyboard — o cualquier otro teclado Bluetooth –, tendrás un equipo con el cual podrás hacer todo tipo de tareas administrativas o con archivos.

Batería

En cuanto a autonomía, este dispositivo monta una batería de 8557 mAh, que según Apple es suficiente para rendir hasta 10 horas de uso.

Mi experiencia tienda a concordar con ese número, promediando entre 8 a 10 horas de duración, dependiendo de la intensidad de uso. Esto se traduce más o menos en que lo deberás cargar cada dos o tres días, pero de nuevo, dependiendo del uso que uno de le de.

Por ejemplo, en mi caso, en pleno periodo de clases — y por tanto, utilizándolo como cuaderno — la batería me alcanza para dos jornadas completas. Ya en vacaciones no lo utilizo tanto, por lo que fácilmente puedo llegar a los cuatro o incluso cinco días de uso sin mayores problemas.

Cámara frontal

Soy de la idea de que no tiene sentido hablar sobre las cámaras de una tablet, pero creo que en este caso hay una excepción, ya que otra de las mejoras que trae la novena generación del iPad es la cámara frontal.

El salto es relativamente grande: pasamos de una cámara de 1.2 megapíxeles que solamente graba en resolución HD (720p), a un sensor de 12 megapíxeles, capaz de grabar en 1080p, y que además funciona como un ultra gran angular (ya que su campo de visión es de 122°).

Se nota que este cambio está pensado en los nuevos tiempos, en donde las clases, trabajos y reuniones se están realizando de manera remota, a través de plataformas como Zoom, Meet, y porqué no, Facetime.

De hecho, también incluye el modo Center Stage, el cual permite que la cámara vaya siguiendo a la persona cuando esta se va moviendo por el cuadro. La verdad es que funciona bastante bien, a continuación queda adjunta una demostración:

Conclusiones

Quizás suene exagerado, pero yo le tengo muchísimo cariño al iPad, porque ha sido mucho más útil de lo que en un principio esperaba durante mis primeros años de universidad. De hecho, he convencido a varios amigos/as de que se pasen a uno de estos, porque creo que para un estudiante es una muy buena opción, especialmente para reemplazar los cuadernos.

En ese aspecto, el iPad de novena generación sigue siendo así. Creo que no miento al decir que este es uno de los mejores productos que Apple ofrece en su line-up, al menos en relación calidad-precio.

Esta tablet es la opción obvia para quienes quieran irse a la segura con un dispositivo relativamente asequible, confiable y lleno de funcionalidades. Además, no solo es buena para tomar apuntes y esas cosas, sino que también para consumir contenido multimedia, gracias a su muy buena pantalla y parlantes.

La verdad es que es muy difícil encontrarle algún problema a este dispositivo, pero vuelvo a insistir con el tema del diseño: ya viene siendo hora de un cambio. Además, también sería bueno que Apple vaya dejando de lado el conector Lightning y el Pencil de primera generación, y porqué no, agregar FaceID.

Ahora bien, si sigues utilizando algún iPad de las últimas dos o tres generaciones, creo que no vale la pena hacer el cambio. De hecho, creo que el salto natural en ese caso es irse por un Air o un Pro. Pero si vienes de alguna tablet Android (de esas super básicas), o derechamente no tienes ninguna, creo que esta es la mejor opción que puedes encontrar.

Si el precio sigue siendo alto — porque, siendo honestos, considerando los efectos de la pandemia (y otros) en los precios y costos, este dispositivo llegó relativamente caro a nuestro país–, el iPad de generación pasada, e incluso el de hace dos años atrás, siguen siendo excelentes opciones para entrar a este mundo de las tablets.

Disponibilidad

El iPad de novena generación ya se encuentra a la venta en nuestro país en diversas tiendas del retail, así como también en los distribuidores oficiales de Apple en Chile, tales como MacOnline o Aufbau.

El precio base es de CLP $369.990 para el modelo de 64 GB con WiFi, mientras que la versión totalmente equipada (256 GB de almacenamiento, con WiFi + Cellular) alcanza los exorbitantes $659.990.