Huawei lleva varios años construyendo una de las líneas de wearables más consistentes del mercado. Mientras otras marcas se han enfocado en sumar “inteligencia” a sus relojes o ampliar su ecosistema, Huawei ha decidido llevar la serie Watch Fit por un camino distinto, buscando ofrecer una experiencia más enfocada en salud, deporte y la autonomía de su batería, pero llevando con cada generación a un nivel superior la calidad de construcción.
De esta forma, el Huawei Watch Fit 5 Pro es otro excelente salto en calidad respecto a la generación anterior, que ya había hecho gran parte de las mejoras, pero que sin duda, aún tenía detalles por pulir.
Nuestro protagonista ha tomado una base que ya era muy buena y ha empezado a pulir estos detalles, por lo que dependiendo de dónde vengas, puede ser una muy buena compra o simplemente sea mejor saltarte esta generación.

Diseño premium que ya dejó de parecer una copia barata
El Huawei Watch Fit 5 Pro mantiene un diseño muy similar a la versión anterior, aunque este ha sido refinado en varios aspectos para que el apellido Pro tenga más sentido que antes. Es evidente que la estética sigue estando muy inspirada en el Apple Watch Ultra, pero la verdad es que esta nueva versión tiene más personalidad de lo que a primera vista pensaba.
El cuerpo metálico utiliza un acabado cercano al oro rosa y el bisel incorpora pequeños detalles naranjas que le dan una identidad propia. La correa sí es más agresiva visualmente y probablemente no sea para todos, pero tampoco llega al punto de que sea un accesorio imposible de utilizar para algunos. El reloj se ve muy bien en la muñeca.

La construcción vuelve a ser uno de los puntos fuertes del reloj. Huawei sigue utilizando aleación de aluminio acompañada por un cristal de zafiro y un bisel de aleación de titanio, una combinación que ya había destacado bastante en el Watch Fit 4 Pro.
Huawei además agrega algunos pequeños detalles dependiendo del color elegido. El modelo blanco, por ejemplo, recibe un tratamiento adicional de oxidación micro-arco pensado para mejorar todavía más la resistencia del reloj, algo que probablemente tenga sentido para quienes usan el reloj en actividades exteriores o termina golpeándolo más de lo normal.
Ahora bien, gran parte de este salto ya ocurrió en el modelo del año pasado. El modelo anterior ya utilizaba estos materiales, ya tenía cristal de zafiro y nos ofrecía una sensación muy superior a la que normalmente esperamos en esta gama. Donde sí que se nota una mejora es en la parte frontal.

Pantalla
Debido a que los bordes de la pantalla son simétricos y levemente más pequeños, la pantalla AMOLED de 1,92 pulgadas se siente más moderna y mucho mejor integrada al diseño.
Esto me parece especialmente importante porque algo que no me gustaba del Watch Fit 4 Pro era justamente que sus bordes todavía eran muy desproporcionados y le quitaban parte de esa sensación “Pro” al reloj. Aquí siguen existiendo, pero están mucho mejor cuidados, por lo que las “esferas de reloj” se ven mejor.
Además, considerando que estamos ante materiales de alta calidad, se agradece que el reloj sea igual de liviano que el anterior. En el caso de la versión naranja, la correa de tela con velcro ayuda a que esta sensación sea mayor, porque comparado a otros relojes de este tamaño, la verdad es que pasa bastante desapercibido.
Tenemos un panel OLED LTPO con frecuencia variable que alcanza los 60 Hz cuando navegamos por la interfaz y que reduce su frecuencia a solo 1 Hz cuando utilizamos el always-on-display. Huawei mantiene además un brillo máximo de 3000 nits, por lo que funciona sin ningun problema bajo la luz directa del sol, incluso si utilizas lentes de sol.

HarmonyOS sigue siendo rápido pero sigue sin expandirse
La interfaz de usuario de los relojes de Huawei ha madurado bastante y es algo que se nota de inmediato. Atrás han quedado esos días en donde era un martirio utilizar los relojes de Huawei porque no había animaciones y su interfaz era horrible. La interfaz ahora es rápida, las animaciones están muchísimo mejor trabajadas y prácticamente ya no tenemos lag en la interfaz.
La navegación también sigue siendo extremadamente simple y se agradece muchísimo que sea exactamente igual a la de Wear OS. Con esto quiero decir que, si deslizas hacia arriba abres las notificaciones, hacia abajo aparecen los accesos rápidos y hacia los lados encontramos diferentes widgets.
Al ser una pantalla rectangular, hay muchísimo espacio para que los widgets aprovechen el tamaño de la pantalla y entreguen casi toda la información sin tener que hacer muchos swipes, evitando ese problema que tienen algunos relojes donde debes abrir tres menús para llegar a cualquier dato útil. Obviamente, también se pueden reorganizar o eliminar completamente si hay funciones que simplemente no te interesan.

Pero aquí tenemos exactamente el mismo punto que ya había comentado en el Watch Fit 4 Pro, y es que el ecosistema de HarmonyOS sigue siendo el gran limitante de la experiencia.
La configuración sigue siendo un cacho en Android si es que no usas un teléfono Huawei porque no podemos utilizar la Play Store para instalar la app de Salud de Huawei y tampoco tenemos acceso real a una tienda de aplicaciones comparable a Google Play, estando bastante restringidos a lo que Huawei ha decidido incluir de fábrica.
No hay Spotify ni Strava, no hay WhatsApp, ni mucho menos Google Maps, o Gemini, como sí tenemos en relojes de Samsung, Google o Xiaomi.
Además, pese a que el reloj cuenta con una aplicación llamada Wallet, que te indica que vayas a la app de Salud en el teléfono para agregar una tarjeta, en la aplicación no he podido encontrar la opción, por lo que supongo que no está disponible en Chile, tal y cómo ocurre con el asistente de voz, que tampoco está disponible.

Y hablando de la aplicación, me parece que estamos ante lo peor de este producto. Si bien HarmonyOS ha mejorado mucho, la aplicación está repleta de publicidad y tiene grandes problemas en su experiencia de usuario, siendo poco intuitiva y muy desordenada.
Las notificaciones funcionan bien, pero todavía están lejos de sentirse completamente integradas con el teléfono. Algunas aplicaciones permiten respuestas rápidas o escribir desde teclado y también podemos usar el dictado por voz, aunque esta opción está escondida trás unos toques, lo que es no lo más práctico, lo que aleja al reloj de ofrecer una experiencia realmente “smart”.
Al final resulta que Huawei sigue refinando muchísimo el hardware y la experiencia general, pero el software todavía no avanza al mismo ritmo.
Deporte y seguimiento de salud
El Watch Fit 5 Pro vuelve a ofrecer una experiencia de seguimiento de actividad sumamente completa, con más de 100 modos de entrenamiento, métricas avanzadas, seguimiento continuo y una enorme cantidad de herramientas enfocadas en salud y actividad física.
Obviamente esto no es nada nuevo, el reloj anterior ya era igual de bueno que este, por lo que no es ninguna novedad.
El Watch Fit 4 Pro ya ofrecía ECG, monitoreo arterial, mapas offline con Petal Maps, rutas GPX y una experiencia deportiva sorprendentemente sólida, pero el problema es que tampoco existe un cambio en cómo se presenta y utiliza toda la información de salud. Es prácticamente lo mismo que la versión anterior.
Algunas actividades siguen entregando métricas relativamente básicas, como las pesas, mientras que otras reciben muchísimo más trabajo por parte de Huawei. Por ejemplo, el golf tiene una aplicación exclusiva que permite seleccionar el tipo de campo en el que estás jugando y otros detalles, o bien en la bicicleta podemos elegir el tipo de bicicleta que usaremos, algo que no vemos en cualquier dispositivo.

Donde sí veo mejoras interesantes es en el seguimiento automático y el GPS. El reloj detecta el movimiento de caminatas y salidas a trotar de forma mucho más rápida que la versión anterior y además reconstruye correctamente el recorrido desde el inicio real del ejercicio y no desde el momento en que apareció la alerta.
Durante entrenamientos de fuerza y caminatas, las mediciones de frecuencia cardíaca han sido super consistentes respecto a otros wearables que utilizo habitualmente. No me ha pasado que hay diferencias importantes o lecturas completamente equivocadas, como si me pasó con otros relojes de Huawei antes, por lo que ahora si estamos ante un monitor en el que puedes confiar.
Eso sí, respecto al seguimiento del sueño, el reloj sigue teniendo algunos problemas, igual que cuando probé la versión anterior. Es verdad que el monitoreo es super completo, ofreciendo datos claros de la calidad del sueño, con análisis y recomendaciones útiles para el usuario, pero creo que es inaceptable que el reloj no reconozca cuando despiertas de manera automática.
Por ejemplo, con el Pixel Watch o el Fitbit Air, si despierto y me quedo en cama, el reloj reconoce automáticamente la hora en la que he despertado, a pesar de que sigo acostado por un rato. Con el reloj de Huawei el reloj cree que sigo durmiendo y me registra la hora de despertar a la hora que me levanto de la cama, ofreciendo datos incorrectos de las horas de sueño y la fase de sueño en la que he estado al momento de despertar. Esto me genera dudas respecto a la veracidad de los datos en el resto de la sesión de sueño.
La batería sigue siendo una ventaja absurda frente a sus rivales
Si hay algo donde Huawei sigue dominando sin discusión es en la autonomía de sus relojes. Todos los contras que los relojes tienen en su software permiten que sea un sistema operativo muy eficiente. La empresa promete entre 7 y 10 días de autonomía dependiendo del uso, y si, se puede llegar a esa promesa si utilizas el reloj para mirar la hora y poco más.
Con pantalla siempre activa, monitoreo continuo, medición de sueño, las notificaciones activas en todo momento, y trabajando bajo el sol por algunos momentos del día, la batería me ha durado 5 días.
Lo he usado de lunes a viernes, con dos entrenamientos de fuerza en la semana medidos de manera manual y el reloj ha llegado al viernes por la noche con un 9%. Estos números dejan muy por detrás a prácticamente cualquier Apple Watch o dispositivo con Wear OS.
Eso sí, hay un detalle práctico que sí conviene mencionar. Aunque el reloj incorpora un cargador con carga inalámbrica, la función no meh afuncionado en un powerbank Qi o a través de carga inalámbrica inversa desde otro teléfono, por lo que igual tienes que salir de viaje, lleva si o si el cargador incorporado.

¿Vale la pena?
El Huawei Watch Fit 5 Pro pareciera ser la culminación de un producto que ha ido mejorando año a año y que por fin le hace justicia a su nombre “Pro”.
Ya no se siente como un reloj económico intentando parecer premium. Se siente como un smartwatch premium con un enfoque deportivo que se mantiene liviano, deportivo y extremadamente eficiente.
Si bien la aplicación me sigue pareciendo desastrosa, con un diseño horrible y llena de publicidad, el reloj posee una pantalla espectacular, materiales de primer nivel, métricas deportivas muy completas y una batería que sigue estando por encima de gran parte del mercado.
Pero también creo que es importante decir que no me parece una actualización necesaria, ya que mejora en muy pocas cosas a la versión anterior.
El modelo anterior ya había resuelto gran parte de las cosas importantes: diseño premium, sensores avanzados, mapas offline, autonomía sobresaliente y una experiencia deportiva muy sólida.
El Watch Fit 5 Pro mejora detalles, se ve más refinado y sigue puliendo la experiencia general, pero no cambia lo suficiente como para justificar actualizar desde el reloj anterior. Aunque dudo que ese sea el objetivo de Huawei, que ya ha lanzado 5 modelos diferentes de relojes este año.
Nuevamente estamos ante una de las mejores opciones del mercado. Si vienes de un reloj antiguo, o de una pulsera deportiva y quieres un reloj con excelente relación calidad-precio, el Huawei Watch Fit 5 Pro se siente como una excelente compra.







