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Review de Ghost of Yōtei: Complete Edition (PlayStation 5)

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En una industria llena de opciones para jugar y con cada vez menos tiempo para jugar para nosotros adultos como yo, retomar un juego tras varios meses de pausa suele ser una decisión difícil. Volver a una historia previa exige recordar controles y contextos, por lo que una expansión debe ofrecer un gran incentivo para justificar ese regreso.

Ghost of Yōtei: Complete Edition logra precisamente eso, dando excelentes razones para retomar el viaje de Atsu a través de combates intensos y una narrativa que sigue siendo profundamente personal y violenta.

La Complete Edition amplía la propuesta con dos incorporaciones que apuntan a cosas distintas. Echoes of Sekigahara desarrolla una nueva parte de la historia de Atsu, mientras que Los Más Buscados (Most Wanted en ingles) se enfoca en el combate, en un modo independiente que permite aprovechar sus mecánicas de otra manera.

Este review se centra en esas novedades, para entender qué aportan y si justifican regresar a Ezo después de haber completado la aventura. Desde ya te digo que aunque la historia entrega buenos motivos para volver, Most Wanted termina siendo la incorporación más destacada y el modo que te mantendrá jugando después de la campaña principal.

Título
Ghost of Yōtei: Complete Edition
Consola
PlayStation 5
Desarrollador
Sucker Punch
Fecha de lanzamiento
1 de octubre de 2026

Viejas heridas para Atsu

Echoes of Sekigahara comienza cuando Atsu encuentra un cartel de recompensa por Nagato, un antiguo conocido con quien tuvo una relación bastante más complicada de lo que podríamos pensar en un inicio.

Atsu comienza a buscarlo, lo que la lleva a Ashoro, una nueva región separada del mapa principal. Allí la protagonista tendrá que reencontrarse con Nagato y enfrentar recuerdos y conflictos que ayudan a comprender mejor su historia, lo que se complementa muy bien con lo que ya conocemos de Atsu.

La historia ocurre antes del final del juego principal. No estamos frente a una continuación de su desenlace, por lo que volver al juego después de varios meses puede resultar un poco confuso hasta entender dónde encaja este capítulo.

El nombre de la expansión y su presentación podrían hacer pensar que pasaremos buena parte del tiempo en la batalla de Sekigahara. Sin embargo, casi toda la aventura transcurre en el presente, explorando Ashoro. Los recuerdos del pasado aparecen de manera puntual para desarrollar la relación entre Atsu y Nagato, durante las misiones principales.

La expansión aporta contexto a la hostilidad y la desconfianza de Atsu durante las primeras partes del juego principal. Su obsesión por la venganza sigue presente, pero ahora conocemos mejor a una persona que también tuvo otros vínculos.

Al final, el mayor valor de Echoes of Sekigahara es que añade una dimensión emocional que complementa lo que ya sabíamos de Atsu, sin necesitar otra amenaza gigantesca para justificar el regreso.

Otra región para recorrer sin apuros

Ashoro tiene una escala comparable a una de las regiones del juego original. Es un territorio independiente y explorable que mantiene la estructura conocida de la saga, con variedad de misiones secundarias y lugares que invitan a desviarse del objetivo principal constantemente.

El recorrido puede tomar entre ocho y diez horas, una duración que nos da espacio para desarrollar la historia principal y realizar actividades actividades extras sin que se alargue demasiado.

El juego, obviamente, sigue destacando por sus paisajes, y en esta expansión hay un par de escaladas hacia santuarios de montaña, que está entre los momentos visuales más destacados de toda la saga.

La exploración sigue apoyándose en una de las fortalezas de Yōtei, que es permitirnos alternar entre acción y reflexión. Podemos seguir con una misión, buscar una recompensa o simplemente detenernos a mirar el entorno o desviarnos siguiendo a un lobo.

Pero conviene tener claras las expectativas. Ashoro amplía una estructura conocida y no cambia la forma de recorrer el mundo. Si lo que queríamos era otra región con el estilo de Sucker Punch, cumple bien. Si ya estabas cansado de la exploración y las actividades, el DLC no ofrece casi nada para cambiar esa impresión.

Más contundencia, pocas sorpresas

El combate evoluciona ligeramente al incorporar armas pesadas, como mazas y martillos, que permiten golpear con mucha contundencia a los nuevos enemigos. Eso si, su uso es temporal ya que se desgastan y terminan rompiéndose después de algunos ataques.

Es una incorporación que encaja con Atsu. Su forma de combatir siempre ha estado relacionada con aprovechar lo que tiene a mano, sin preocuparse demasiado por seguir la disciplina samurai o pelear de manera honorable.

Estas armas añaden una dosis necesaria de contundencia e introducen una ligera variación en la dinámica de los enfrentamientos, aunque no llegan a transformar el sistema en su totalidad. Obligan a gestionar mejor las distancias y los tiempos de ataque ante enemigos fuertemente blindados, pero fuera de esas situaciones concretas, el diseño general de los encuentros y los tipos de adversarios son lo mismo que en el juego principal.

La fluidez, las esquivas en el momento justo y los parries precisos siguen siendo el núcleo fundamental del combate. Los jefes también mantienen la intensidad y pueden ofrecer un desafío incluso con una Atsu completamente equipada, pero son más de lo mismo. 

Most Wanted se roba la atención

La otra gran incorporación de la Complete Edition es Most Wanted, un modo roguelike para un jugador que se inicia desde el menú principal y funciona de manera independiente de la campaña.

Su estructura consiste en superar una cadena de enfrentamientos medianamente aleatorios hasta llegar a un duelo contra uno de los Seis de Yōtei. Entre combates elegimos mejoras que pueden modificar de manera importante las capacidades del personaje y la forma de enfrentar lo que viene.

Aquí lo interesante está en adaptarse a las opciones disponibles, como un buen roguelike. Las decisiones durante cada partida permiten construir combinaciones distintas y encontrar nuevas maneras de aprovechar un combate que ya conocemos.

El modo también incluye árboles de habilidades propios y desbloqueables permanentes. Hay una progresión que entrega objetivos más allá de terminar una partida, dando motivos al jugador para volver e intentarlo nuevamente.

A eso se suman cuatro personajes jugables, cada uno con fortalezas, debilidades y habilidades propias. Entre ellos está Jin Sakai, el protagonista de Ghost of Tsushima, cuyo regreso tiene un atractivo evidente para quienes disfrutaron aquella obra maestra.

Lo interesante es que la selección de personajes también tiene una función jugable. Cambiar de personaje permite abordar los enfrentamientos con otras herramientas, algo especialmente importante en un modo que depende de mantener entretenida la repetición.

La dificultad puede ajustarse libremente, por lo que no es necesario dominar cada detalle del combate para disfrutarlo. Quienes quieran una experiencia más exigente pueden tenerla, pero también se puede jugar en modo chill.

La mezcla de encuentros aleatorios, personajes con estilos únicos y mejoras combinables entrega una notable variedad sin necesidad de rehacer las mecánicas del combate. Most Wanted elimina los trayectos largos y las pausas narrativas de la campaña y se consolida como una alternativa sumamente fresca y ágil respecto al juego principal, además de ser altamente rejugable.

Por eso Most Wanted aporta tanto valor al DLC. Echoes of Sekigahara tiene un recorrido que completamos por su historia, pero este modo ofrece una razón para que los jugadores se queden por mucho tiempo disfrutando el título.

¿Vale la pena?

Ghost of Yōtei: Complete Edition amplía una propuesta que ya tenía fortalezas claras, aunque sus dos novedades aportan cosas muy distintas.

Echoes of Sekigahara es un capítulo sólido para quienes quieren conocer mejor a Atsu y regresar a la exploración de Ezo. Su relación con Nagato añade peso emocional al personaje y Ashoro entrega un nuevo territorio con las típicas actividades del juego de Sucker Punch.

Most Wanted es el argumento más fuerte para volver por las mecánicas. Sus personajes, mejoras y progresión aprovechan el combate en un formato que tiene mucho espacio para la experimentación y la rejugabilidad.

Para nuevos jugadores, la Complete Edition representa la versión definitiva e imprescindible para adentrarse por primera vez en el viaje de Atsu, ofreciendo una aventura sumamente rica en contenido narrativo y jugable desde el primer minuto.

En cambio, si ya jugaste a la aventura principal, Echoes of Sekigahara aporta un matiz emocional valioso a la historia de la protagonista, pero es la rejugabilidad infinita y el enfoque en el combate de Most Wanted lo que justifica plenamente la actualización.